5 plantas resistentes para llenar de verde una terraza donde da el sol durante muchas horas

Carmen Herrera Huerto y Jardín

Una terraza que recibe seis, ocho o incluso más horas de sol directo necesita plantas capaces de soportar calor, luz intensa y un sustrato que se seca rápidamente. Elegir especies adecuadas evita hojas quemadas, plantas marchitas y riegos constantes. Lavanda, romero, lantana, sedum y geranio son buenas opciones para combinar follaje, aromas y flores. Sin embargo, incluso las plantas resistentes necesitan una maceta con drenaje, un sustrato apropiado y un riego adaptado a cada especie.

Cómo preparar las macetas para una terraza muy soleada

Antes de plantar, prepara recipientes con agujeros de drenaje. Para lavanda, romero y sedum es especialmente importante evitar que las raíces permanezcan en un sustrato encharcado.

Puedes preparar una mezcla básica con:

  • 2 partes de sustrato universal;
  • 1 parte de perlita, piedra pómez fina u otro componente mineral que favorezca el drenaje;
  • macetas con agujeros libres en la base.

Para lantana y geranio puede utilizarse un sustrato universal aireado y bien drenado, pero algo más capaz de conservar humedad que el empleado para lavanda o romero.

  1. Escoge recipientes suficientemente amplios. Para plantas jóvenes, una maceta de unos 20-30 cm de diámetro suele ofrecer un buen punto de partida, adaptando siempre el tamaño al ejemplar.
  2. Comprueba el drenaje. Los agujeros inferiores deben permanecer libres. No es necesario llenar el fondo con una gruesa capa de piedras.
  3. Planta a la profundidad original. Coloca cada ejemplar aproximadamente al mismo nivel al que estaba en su maceta anterior. Evita enterrar profundamente la base de los tallos.
  4. Riega después de plantar. Añade agua lentamente hasta que salga por los agujeros inferiores y deja escurrir completamente.
  5. Adapta las plantas al sol. Si proceden de un vivero sombreado, aumenta gradualmente su exposición durante aproximadamente una semana para reducir el riesgo de quemaduras.

Lavanda: sol, perfume y poco exceso de agua

La lavanda agradece una ubicación muy luminosa, con varias horas de sol directo. En maceta necesita especialmente un sustrato con excelente drenaje.

Una vez establecida, deja secar varios centímetros de la superficie antes de volver a regar. Introduce un dedo unos 4-5 cm: si todavía notas humedad, espera.

En pleno verano, una maceta pequeña puede secarse mucho más rápido que una grande, por lo que no conviene establecer un calendario rígido.

Retira las flores secas y evita mantener continuamente agua en el plato. La lavanda tolera mejor periodos moderadamente secos que un sustrato permanentemente saturado.

Romero: una aromática perfecta para lugares luminosos

El romero también está adaptado a ambientes soleados y puede cultivarse durante años en un recipiente adecuado.

Utiliza una maceta con buen drenaje y un sustrato aireado. Riega profundamente y después espera hasta que la parte superior esté bastante seca antes de repetir.

En épocas muy calurosas comprueba la humedad con mayor frecuencia, ya que una planta cultivada en maceta dispone de muchas menos reservas de agua que otra plantada directamente en tierra.

Evita colocarla en un recipiente excesivamente grande para su tamaño: demasiado sustrato húmedo alrededor de un cepellón pequeño puede dificultar el control del riego.

Lantana: mucho color para los meses cálidos

La lantana destaca por su floración abundante y funciona especialmente bien en lugares luminosos y cálidos. Necesita sol para florecer generosamente, aunque una planta recién comprada debe aclimatarse progresivamente si estaba protegida.

Mantén un riego regular durante los periodos de crecimiento y calor, dejando secar ligeramente la superficie entre riegos. No mantengas las raíces permanentemente empapadas.

Puedes retirar las flores pasadas para conservar un aspecto ordenado.

Ten en cuenta que la lantana puede resultar tóxica si se ingiere, especialmente sus frutos. Si hay niños pequeños o animales domésticos que mordisquean plantas, colócala fuera de su alcance o escoge otra especie más apropiada.

Sedum: una opción para quienes quieren reducir el riego

Los sedum almacenan agua en sus hojas carnosas y muchas especies toleran muy bien el sol y periodos secos.

Utiliza un sustrato especialmente drenante. Una mezcla de 1 parte de sustrato universal y 1 parte de componente mineral, como piedra pómez o perlita, puede funcionar para numerosos sedum cultivados en maceta.

Riega bien y deja que el sustrato se seque antes del siguiente riego. Mantenerlo constantemente húmedo aumenta el riesgo de deterioro de las raíces.

La resistencia exacta al frío y al sol depende de la especie, así que conviene identificar el sedum concreto si permanecerá todo el año en el exterior.

Geranio: floración abundante con un poco más de agua

Los geranios o pelargonios son clásicos de balcones y terrazas soleadas. Disfrutan de mucha luz y pueden producir flores durante largos periodos con cuidados sencillos.

A diferencia del romero o el sedum, durante el crecimiento y la floración suelen necesitar un suministro de agua más regular.

Comprueba los primeros 2-3 cm del sustrato. Cuando estén secos, riega profundamente hasta que el agua salga por la base. Durante una ola de calor, puede ser necesario revisar las macetas diariamente.

Retira las flores marchitas y hojas deterioradas. Evita dejar agua estancada en platos o cubremacetas.

Errores a evitar

Pensar que resistente al sol significa no necesitar agua. Incluso las especies mediterráneas pueden deshidratarse rápidamente en una maceta pequeña durante una ola de calor.

Utilizar recipientes sin agujeros. El exceso de agua debe poder salir libremente para evitar raíces permanentemente saturadas.

Exponer inmediatamente una planta de vivero al sol intenso. La aclimatación gradual reduce el riesgo de quemaduras en las hojas.

Regar todas las especies al mismo tiempo. Un sedum y un geranio no tienen exactamente las mismas necesidades de humedad.

Dejar agua permanentemente en los platos. Vacíalos después del riego para evitar encharcamientos prolongados.

Para ir más allá

Agrupa las macetas según sus necesidades: lavanda, romero y sedum pueden compartir la zona más seca, mientras geranios y lantanas pueden situarse donde resulte más sencillo controlar el riego.

En verano, las macetas grandes conservan la humedad durante más tiempo que los recipientes muy pequeños.

Si la terraza recibe viento fuerte además de sol, revisa el sustrato con mayor frecuencia porque puede secarse considerablemente más rápido.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas horas de sol necesitan estas plantas?

Lavanda, romero, lantana y numerosos sedum funcionan bien con unas seis horas o más de sol directo. Los geranios también agradecen mucha luz, aunque en climas extremadamente calurosos pueden beneficiarse de cierta protección durante las horas más intensas.

¿Hay que regarlas todos los días en verano?

No necesariamente. Depende de la especie, tamaño de maceta, temperatura y viento. Comprueba siempre el sustrato antes de regar.

¿Cuál necesita menos agua?

Muchos sedum son especialmente tolerantes a periodos secos. Romero y lavanda también soportan cierta sequedad una vez establecidos, pero ninguna planta en maceta debe abandonarse durante periodos prolongados de calor extremo.

¿Puedo mantenerlas fuera durante el invierno?

Depende de la especie, variedad y clima local. Algunos romeros, lavandas y sedum toleran bastante frío, mientras lantanas y pelargonios pueden sufrir con las heladas. Antes del invierno, comprueba la resistencia concreta de cada planta.

Artículos similares