Los buñuelos de calabacín al horno son una de esas recetas que sorprenden desde el primer bocado. Quedan dorados por fuera, tiernos por dentro y con un sabor suave que gusta tanto a niños como a adultos. Al cocinarse en el horno en lugar de freírse, se consigue una textura ligera y una preparación mucho más cómoda, sin salpicaduras ni exceso de grasa. Son perfectos como aperitivo, cena ligera, acompañamiento o incluso para llevar en una fiambrera. Con ingredientes sencillos y unos pocos pasos, obtendrás unos buñuelos crujientes y muy aromáticos que querrás repetir una y otra vez.
Información práctica
- Preparación: 25 minutos
- Reposo: 15 minutos
- Cocción: 25 minutos
- Tiempo total: 1 hora y 5 minutos
- Porciones: 12 buñuelos (4 personas)
- Dificultad: Fácil
- Tamaño del molde o bandeja: Molde para 12 magdalenas o bandeja de horno de 30 × 40 cm con papel de hornear
Ingredientes
- 500 g de calabacín
- 2 huevos medianos
- 120 g de queso rallado
- 80 g de pan rallado
- 30 g de queso parmesano rallado
- 15 g de perejil fresco picado
- 2 g de pimienta negra molida
Preparación
- Preparar el calabacín.
Lava bien los calabacines y rállalos con un rallador de agujero grueso. Colócalos en un colador y deja reposar 15 minutos para que suelten parte del agua de vegetación. Después, presiónalos firmemente con las manos o con un paño limpio hasta eliminar la mayor cantidad posible de líquido. Este paso es fundamental para que los buñuelos mantengan su forma y queden dorados. - Preparar la mezcla.
Coloca el calabacín escurrido en un bol amplio. Añade los huevos y mezcla hasta integrarlos completamente. Incorpora el queso rallado, el queso parmesano, el pan rallado, el perejil picado y la pimienta negra. Remueve con una espátula hasta obtener una masa homogénea, ligeramente espesa y fácil de moldear. Si al levantar una cucharada la mezcla mantiene su forma, está lista. - Formar los buñuelos.
Precalienta el horno a 200 °C con calor arriba y abajo. Si utilizas un molde para magdalenas, reparte la mezcla en 12 cavidades llenándolas aproximadamente hasta tres cuartos de su capacidad. Si prefieres una bandeja, forma pequeñas porciones de unos 60 g cada una y aplástalas ligeramente para conseguir discos de unos 6 cm de diámetro y 2 cm de grosor. - Hornear la primera parte.
Introduce el molde o la bandeja en la parte central del horno y hornea durante 15 minutos. La superficie comenzará a tomar un ligero color dorado y los bordes estarán firmes al tocarlos suavemente. - Dar la vuelta y terminar la cocción.
Si los has preparado sobre una bandeja, gira cuidadosamente cada buñuelo con una espátula. Si utilizaste un molde para magdalenas, desmóldalos con cuidado y colócalos sobre la bandeja. Continúa la cocción durante 10 minutos más, hasta que ambos lados presenten un bonito color dorado y una superficie ligeramente crujiente. - Reposar y servir.
Retira los buñuelos del horno y déjalos reposar 5 minutos antes de servir. El exterior conservará una agradable textura crujiente mientras que el interior permanecerá tierno, jugoso y lleno del sabor del calabacín y el queso.
Consejos para conseguir un resultado perfecto
- Escurre muy bien el calabacín para evitar que la masa quede demasiado húmeda.
- Ralla el queso justo antes de preparar la receta para obtener un sabor más intenso.
- Forma todos los buñuelos con un tamaño similar para que se horneen de manera uniforme.
- No llenes demasiado el molde para permitir que se doren correctamente.
- Sirve los buñuelos recién hechos para disfrutar de su mejor textura.
Variantes y sustituciones
- Sustituye el queso rallado por mozzarella rallada para conseguir un interior más elástico y suave.
- Utiliza queso manchego curado rallado para obtener un sabor más intenso.
- Cambia el perejil por cebollino fresco picado si prefieres un aroma más delicado.
- Puedes utilizar pan rallado integral, que aportará una textura ligeramente más rústica sin modificar el tiempo de cocción.
Conservación
Una vez fríos, guarda los buñuelos en un recipiente hermético dentro del frigorífico durante un máximo de 3 días. También pueden congelarse durante 2 meses, separados con papel de hornear para que no se peguen entre sí. Para recalentarlos, hornéalos a 180 °C durante 8 o 10 minutos, hasta que recuperen su exterior crujiente. Evita calentarlos durante demasiado tiempo para que no pierdan jugosidad.
Preguntas frecuentes
¿Puedo preparar la mezcla con antelación?
Sí. Puedes preparar la masa y conservarla en el frigorífico hasta 12 horas antes de hornearla. Remueve ligeramente antes de formar los buñuelos.
¿Cómo sé que están completamente cocidos?
Los buñuelos deben presentar un color dorado uniforme y una superficie firme. Al partir uno, el interior debe verse cocido y húmedo, pero sin exceso de líquido.
¿Es mejor utilizar molde o bandeja?
Ambas opciones funcionan muy bien. El molde ayuda a obtener piezas más uniformes y redondas, mientras que la bandeja permite conseguir un exterior ligeramente más crujiente.
¿Con qué puedo acompañarlos?
Son ideales con una salsa de yogur natural, una crema de queso fresco o simplemente como guarnición de carnes, pescados o una ensalada variada. También resultan deliciosos como aperitivo o para una cena ligera acompañados de verduras frescas.




