Sacar la ropa de la lavadora y notar que todavía huele a humedad o a sudor es un problema más frecuente de lo que parece. En muchas ocasiones, la causa no está en el detergente, sino en la acumulación de residuos dentro de las fibras o en la propia lavadora. Un ingrediente tan sencillo como el percarbonato de sodio puede ayudar a eliminar esos restos cuando se utiliza correctamente. A continuación descubrirás cómo emplearlo de forma segura y qué hábitos ayudan a que la ropa vuelva a salir fresca en cada lavado.
El percarbonato de sodio: un gran aliado para eliminar los malos olores
El percarbonato de sodio libera oxígeno activo al disolverse en agua caliente. Este oxígeno ayuda a eliminar residuos orgánicos responsables de muchos malos olores y mejora el aspecto de la ropa blanca.
Material necesario
- 1 cucharada sopera de percarbonato de sodio (15 a 20 g).
- Detergente habitual.
- Lavadora.
- Agua a 40 o 60 °C, siempre que la etiqueta de la prenda lo permita.
Cómo utilizarlo
- Introduce la ropa en el tambor sin sobrecargar la lavadora.
- Añade el detergente en su compartimento habitual.
- Coloca 15 a 20 g de percarbonato de sodio directamente en el tambor o en el compartimento del detergente, siguiendo las instrucciones del fabricante.
- Selecciona un programa de 40 o 60 °C si las prendas lo permiten.
- Saca la ropa inmediatamente al terminar el ciclo y extiéndela para que se seque completamente.
¿Cómo saber que ha funcionado? La ropa saldrá con un olor más neutro y fresco, especialmente en prendas deportivas, toallas y ropa de algodón blanco.
Este método es adecuado para ropa blanca resistente. No debe utilizarse sobre lana, seda, cuero ni prendas cuya etiqueta indique lavado en frío exclusivamente.
Limpia la lavadora una vez al mes
Muchas veces el mal olor no procede de la ropa, sino del interior de la lavadora.
Una vez al mes realiza un lavado de mantenimiento en vacío a 60 °C, utilizando 2 cucharadas soperas (30 g) de percarbonato de sodio o el producto limpiador recomendado por el fabricante de la máquina.
Después del programa, seca la goma de la puerta con un paño limpio y deja la puerta y el cajetín del detergente abiertos durante varias horas para favorecer el secado.
No mezcles nunca percarbonato con lejía durante el mismo lavado. Cada producto debe utilizarse por separado y siguiendo siempre las indicaciones del envase.
No abuses del detergente
Utilizar más detergente no significa lavar mejor.
La mayoría de fabricantes recomiendan aproximadamente 40 a 70 ml de detergente líquido para una carga de unos 4 o 5 kg, dependiendo de la dureza del agua y del grado de suciedad.
El exceso de detergente deja residuos en los tejidos y dentro de la lavadora. Con el tiempo, estos restos favorecen la aparición de malos olores.
Consulta siempre la dosis indicada por el fabricante del detergente y ajústala según el peso de la colada. Si el agua de tu zona es blanda, normalmente necesitarás menos cantidad.
Seca la ropa lo antes posible
Una prenda limpia puede adquirir olor a humedad si permanece varias horas dentro del tambor.
En cuanto termine el programa, saca toda la colada y extiéndela inmediatamente. Si utilizas secadora, selecciona un programa adecuado para cada tejido y asegúrate de que las prendas quedan completamente secas antes de guardarlas.
Si secas la ropa en interior, procura ventilar la habitación o utilizar un deshumidificador cuando haya mucha humedad ambiental.
No guardes nunca prendas ligeramente húmedas dentro del armario, ya que el olor puede reaparecer en pocos días.
Trata previamente las prendas deportivas
La ropa deportiva acumula restos de sudor que a veces no desaparecen con un lavado normal.
Antes de introducirla en la lavadora, prepara una solución con 2 litros de agua templada y 1 cucharada sopera (15 g) de percarbonato de sodio. Deja las prendas en remojo durante 30 minutos, siempre que la etiqueta permita este tratamiento.
Después lávalas normalmente con detergente.
Este método funciona especialmente bien en tejidos técnicos resistentes. No debe utilizarse sobre lana, seda ni prendas con tintes delicados sin realizar primero una prueba en una zona poco visible.
Errores que debes evitar
- Sobrecargar la lavadora. El agua y el detergente no circulan correctamente y la ropa no se limpia bien.
- Dejar la colada varias horas dentro del tambor. La humedad favorece la aparición de malos olores.
- Utilizar percarbonato en tejidos delicados. Puede deteriorar materiales como lana o seda.
- Mezclar percarbonato con lejía. Estos productos no deben utilizarse juntos en el mismo lavado.
- Cerrar siempre la puerta de la lavadora al terminar. La humedad queda atrapada y favorece la aparición de moho.
Para ir más lejos
- Lava las toallas y la ropa de cama por separado cuando sea posible para obtener mejores resultados.
- Limpia el filtro de la lavadora siguiendo las instrucciones del fabricante cada pocos meses.
- Si el agua de tu zona es muy dura, considera utilizar un producto antical específico para prolongar la vida útil de la lavadora.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto puedo utilizar el percarbonato?
En ropa blanca resistente puede utilizarse de forma habitual, siempre respetando las instrucciones del fabricante y las etiquetas de las prendas.
¿Sirve para ropa de color?
Depende del tejido y del tinte. Es preferible consultar la etiqueta y hacer una prueba previa en una zona poco visible.
¿Puedo utilizarlo con agua fría?
El percarbonato resulta mucho más eficaz a partir de 40 °C. En agua fría libera menos oxígeno activo.
¿Qué hago si la ropa sigue oliendo mal después del lavado?
Comprueba que la lavadora esté limpia, utiliza la dosis correcta de detergente, evita sobrecargar el tambor y seca las prendas inmediatamente después del lavado. Si el problema persiste, revisa también el estado del filtro y del desagüe de la lavadora.




