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Aceite de oliva: el remedio tradicional de mi abuela que nunca fallaba

Aceite de oliva: el remedio tradicional de mi abuela que nunca fallaba

En la cocina de mi abuela nunca faltaba una botella de aceite de oliva.

No solo lo utilizaba para cocinar. Para ella era uno de esos ingredientes que servían para mucho más y que siempre merecía un lugar especial en casa.

Cada vez que alguien tenía la piel reseca, los labios agrietados o las manos castigadas por el frío, sacaba una pequeña botella de aceite de oliva y decía:

« Antes de gastar dinero en mil productos, prueba primero con lo que nos da la naturaleza. »

Hoy sabemos que el aceite de oliva es un excelente hidratante para la piel. Estos eran algunos de los usos tradicionales que mi abuela le daba.

1. Para hidratar las manos resecas

Antes de acostarse, aplicaba unas gotas de aceite de oliva sobre las manos.

Después las masajeaba durante unos minutos para que la piel lo absorbiera.

Era uno de sus remedios favoritos durante el invierno.

2. Para suavizar los labios agrietados

Cuando los labios estaban secos por el frío o el viento, extendía una fina capa de aceite de oliva.

Decía que ayudaba a mantenerlos suaves e hidratados.

3. Para cuidar los codos y los talones

Las zonas más secas del cuerpo también recibían su pequeña dosis de aceite.

Lo aplicaba después del baño y dejaba que actuara durante la noche.

Con el uso constante, la piel se mantenía mucho más flexible.

4. Como desmaquillante natural

Mi abuela empapaba un algodón con unas gotas de aceite de oliva para retirar el maquillaje.

Después aclaraba el rostro con agua tibia y un jabón suave.

Era una costumbre sencilla que muchas personas siguen utilizando hoy en día.

5. Para dar brillo al cabello

Una vez al mes aplicaba una pequeña cantidad únicamente en las puntas del cabello.

Lo dejaba actuar unos minutos antes de lavar el pelo con normalidad.

Así ayudaba a combatir la sequedad.

6. Para cuidar las uñas

Antes de dormir masajeaba las uñas y las cutículas con unas gotas de aceite.

Era un pequeño gesto que ayudaba a mantenerlas hidratadas y con mejor aspecto.

7. Para proteger los utensilios de madera

Las tablas de cortar y las cucharas de madera también recibían un poco de aceite de oliva.

Después de limpiarlas y secarlas bien, aplicaba una capa muy fina con un paño.

Así conservaban mejor su aspecto con el paso del tiempo.

8. Para dar brillo al acero inoxidable

Ponía unas gotas sobre un paño limpio y frotaba suavemente el fregadero o algunos electrodomésticos de acero inoxidable.

Después retiraba el exceso con otro paño seco.

El resultado era un brillo muy bonito.

9. Para aflojar un anillo atascado

Si un anillo resultaba difícil de quitar, aplicaba una pequeña gota de aceite alrededor del dedo.

Con mucho cuidado, el anillo solía deslizarse con mayor facilidad.

10. Porque decía que los remedios sencillos suelen durar toda la vida

Mi abuela siempre repetía:

« No todo lo bueno viene en un frasco caro. »

Para ella, el aceite de oliva era uno de esos ingredientes imprescindibles que nunca debían faltar en casa.

Un clásico que sigue teniendo un lugar en muchos hogares

El aceite de oliva continúa siendo uno de los productos más versátiles de la cocina. Además de formar parte de la dieta mediterránea, muchas personas lo utilizan tradicionalmente para hidratar la piel, cuidar la madera o dar brillo a distintas superficies.

Como hacía mi abuela, a veces los ingredientes más sencillos son los que terminan siendo los más útiles. Solo recuerda que estos son usos tradicionales y domésticos. Si tienes una lesión, una enfermedad de la piel o cualquier problema de salud, lo adecuado es consultar con un profesional sanitario.

Hola, soy Carmen.

Soy Carmen. Me apasionan la cocina familiar y el cuidado del hogar, y aquí comparto mis mejores trucos, remedios caseros y consejos tradicionales para ayudarte a mantener una casa limpia, acogedora y llena de bienestar con soluciones sencillas, prácticas y económicas.

 

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