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Cómo atraer mariquitas al jardín para proteger las plantas de forma natural

Las mariquitas son unas de las mejores aliadas que pueden aparecer espontáneamente en un jardín. Tanto los adultos como, sobre todo, las larvas de muchas especies se alimentan de pulgones y otros pequeños insectos. Sin embargo, atraerlas no consiste simplemente en colocar un refugio decorativo. Para que permanezcan en el jardín necesitan alimento, agua, flores adecuadas y lugares donde protegerse. Con algunos cambios sencillos puedes crear un espacio mucho más favorable para estos insectos beneficiosos y reducir la dependencia de tratamientos contra determinadas plagas.

La estrategia principal: ofrecer alimento durante toda la temporada

El método más eficaz consiste en transformar una pequeña parte del jardín en un hábitat estable. Las mariquitas adultas pueden consumir presas, pero algunas especies también aprovechan polen y néctar, especialmente cuando escasean los pulgones.

Para crear esta zona necesitarás:

  • 3 a 5 especies de plantas con flores.
  • Aproximadamente 2 litros de compost maduro por m² si el suelo es pobre.
  • Una fuente de agua muy poco profunda.
  • Piedras pequeñas para evitar que los insectos se ahoguen.
  • Un rincón donde conservar hojas secas y vegetación.

Sigue estos pasos:

  1. Selecciona flores variadas. Planta especies con flores pequeñas y accesibles, como milenrama, eneldo, cilantro o aliso dulce, siempre que sean apropiadas para tu clima.
  2. Escalona las floraciones. Combina plantas que florezcan en diferentes momentos para mantener recursos disponibles durante varios meses.
  3. Riega al plantar. Humedece profundamente la zona y después adapta el riego a cada especie. El suelo no debe permanecer constantemente empapado.
  4. Conserva pequeños refugios. Deja una zona tranquila con hojas secas, tallos y vegetación donde los insectos puedan esconderse.
  5. Evita insecticidas de amplio espectro. Pueden eliminar tanto las plagas como los organismos beneficiosos que intentas atraer.

Los resultados requieren paciencia. Una zona favorable puede empezar a recibir visitantes rápidamente, pero establecer una población estable puede necesitar toda una temporada o más.

Planta flores que proporcionen polen y néctar

Un jardín formado exclusivamente por plantas ornamentales de grandes flores dobles no siempre proporciona recursos accesibles para insectos beneficiosos. Conviene incluir flores pequeñas y abiertas.

El cilantro y el eneldo son especialmente interesantes cuando se dejan florecer. Siembra pequeñas cantidades según las fechas apropiadas para tu clima, a una profundidad aproximada de 0,5-1 cm, siguiendo también las indicaciones del paquete de semillas.

La milenrama y el aliso dulce son otras opciones útiles en muchas regiones.

En lugar de llenar todo el jardín con una única especie, crea pequeños grupos. Una superficie de aproximadamente 1 m² con varias plantas floridas ya puede convertirse en un punto de alimentación.

Evita aplicar insecticidas directamente sobre las flores, incluso productos considerados de origen natural, cuando estén siendo visitadas por insectos beneficiosos.

Proporciona agua sin crear un peligro

Las mariquitas también necesitan humedad, especialmente durante periodos cálidos y secos. No hace falta instalar un estanque.

Utiliza un recipiente muy poco profundo y coloca dentro suficientes piedras o grava gruesa para crear superficies secas donde puedan posarse. Añade únicamente 5-10 mm de agua, sin cubrir completamente las piedras.

Revisa el recipiente diariamente cuando haga calor. Vacíalo, límpialo y renueva el agua con frecuencia para evitar suciedad y reducir la posibilidad de que se convierta en un lugar de reproducción para mosquitos.

También puedes mantener algunas zonas del jardín ligeramente húmedas mediante el riego normal de las plantas, sin provocar encharcamientos.

Una fuente de agua complementa el hábitat, pero nunca sustituye la presencia de alimento y refugio.

Tolera una pequeña cantidad de pulgones

Puede parecer contradictorio, pero eliminar inmediatamente cada pulgón dificulta que sus depredadores encuentren alimento.

Cuando detectes una colonia pequeña en una planta resistente, obsérvala durante unos días antes de intervenir, siempre que el daño sea limitado. Revisa especialmente el envés de las hojas y los brotes jóvenes.

Si encuentras mariquitas adultas, huevos o larvas cerca de la colonia, evita tratamientos que puedan dañarlas.

Esto no significa permitir una infestación grave. Si los pulgones están deformando numerosos brotes o debilitando una planta, puedes reducirlos inicialmente con un chorro moderado de agua, procurando no romper tallos delicados.

El objetivo es mantener un equilibrio, no conservar deliberadamente una plaga destructiva.

Conserva refugios naturales durante otoño e invierno

Un jardín excesivamente limpio puede ofrecer pocos lugares donde los insectos beneficiosos puedan pasar los periodos desfavorables.

En otoño, conserva en una zona protegida una capa ligera de hojas secas y algunos tallos huecos. No es necesario dejar todo el jardín desordenado: basta con reservar un rincón tranquilo que no se remueva continuamente.

Si utilizas un refugio para insectos, colócalo en un lugar protegido de lluvias intensas y evita que permanezca constantemente húmedo. Estos refugios pueden complementar el jardín, pero no sustituyen flores, presas y vegetación.

No manipules continuamente los refugios para comprobar si están ocupados. La tranquilidad forma parte de su utilidad.

Errores a evitar

Usar insecticidas de amplio espectro. Pueden matar mariquitas, larvas y otros depredadores naturales junto con las plagas.

Eliminar todos los pulgones inmediatamente. Sin presas disponibles, las mariquitas tienen pocos motivos para permanecer en el jardín.

Depender únicamente de un hotel para insectos. Un refugio sin alimento ni condiciones adecuadas difícilmente mantendrá una población.

Dejar recipientes profundos con agua. Los insectos pequeños pueden ahogarse. Utiliza siempre piedras que sobresalgan de una capa mínima de agua.

Comprar mariquitas sin considerar su procedencia. Liberar insectos comercializados no garantiza que permanezcan en tu jardín y puede ser inapropiado si se trata de especies no locales. Favorecer las poblaciones silvestres de la zona suele ser una estrategia más sensata.

Para ir más lejos

Combina plantas ornamentales con hierbas que puedan florecer, creando pequeñas zonas de biodiversidad entre el huerto y los macizos.

En balcones, unas macetas con flores pequeñas también pueden proporcionar alimento a insectos beneficiosos, especialmente si no se utilizan insecticidas.

Observa las plantas antes de tratar una plaga: las larvas de mariquita tienen un aspecto muy diferente al adulto y pueden confundirse con insectos perjudiciales.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tardan en aparecer las mariquitas?

No existe un plazo fijo. Depende de las poblaciones locales, la estación, las flores disponibles y la presencia de presas. Crear un hábitat estable aumenta las posibilidades de recibirlas.

¿Las mariquitas realmente comen pulgones?

Sí. Muchas especies de mariquitas son depredadoras de pulgones, y sus larvas también pueden consumirlos activamente.

¿Es necesario comprar un hotel para insectos?

No. La vegetación diversa, las hojas secas, los tallos y otros refugios naturales pueden proporcionar escondites adecuados.

¿Debo eliminar los pulgones si aparecen mariquitas?

Si la infestación es pequeña, puedes observar primero la evolución. Si el daño aumenta demasiado, utiliza inicialmente métodos físicos suaves y evita productos que puedan perjudicar a los insectos beneficiosos.

Carmen Herrera, autora de TrucosAbuela
Escrito por
Carmen Herrera

Llevo más de cincuenta años cuidando de mi casa y de los míos. Aprendí a cocinar y a resolver los problemas del hogar junto a mi madre y a mi abuela, y desde entonces no he dejado de anotar lo que funciona. Cada truco que publico lo he probado antes en mi propia casa.

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Hola, soy Carmen Herrera

Llevo más de cincuenta años cuidando de mi casa y de los míos. Aquí comparto los trucos, remedios y recetas que aprendí de mi madre y de mi abuela, y que sigo probando en mi propia cocina antes de publicarlos.

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