Las bandejas de descongelación del frigorífico pueden acumular con el tiempo restos de agua, polvo, grasa, manchas amarillentas y pequeños depósitos minerales. Si no se limpian periódicamente, además de adquirir un aspecto desagradable, pueden aparecer malos olores. La buena noticia es que normalmente no hace falta recurrir a productos agresivos. Con agua tibia, detergente lavavajillas y una limpieza cuidadosa es posible recuperar gran parte de su aspecto original sin rayar ni deteriorar el plástico.
El método para limpiar a fondo la bandeja de descongelación
Antes de empezar, consulta el manual del frigorífico para comprobar dónde está situada la bandeja y si el fabricante permite retirarla. En algunos modelos se encuentra en la parte posterior, cerca del compresor, mientras que en otros no está diseñada para ser desmontada por el usuario.
Necesitarás:
- 1 litro de agua tibia;
- 10 ml de detergente lavavajillas suave;
- 1 recipiente;
- 1 esponja suave;
- 1 cepillo de dientes viejo de cerdas blandas;
- 2 paños de microfibra;
- guantes domésticos.
- Desconecta el frigorífico. Si necesitas acceder a la zona posterior o manipular una bandeja próxima a componentes eléctricos, desenchufa siempre el aparato. Espera unos minutos antes de comenzar.
- Retira el agua acumulada. Si la bandeja contiene líquido, vacíala con cuidado. Cuando no pueda desmontarse, absorbe el agua poco a poco con un paño limpio o una esponja.
- Prepara la solución limpiadora. Mezcla 10 ml de detergente lavavajillas con 1 litro de agua tibia. No hace falta utilizar agua muy caliente: una temperatura de unos 30-40 °C es suficiente para ablandar la suciedad sin someter el plástico a un calor innecesario.
- Limpia sin frotar agresivamente. Humedece la esponja y pásala por toda la superficie. En esquinas y ranuras utiliza el cepillo de cerdas blandas. Para suciedad seca, deja actuar la solución entre 5 y 10 minutos antes de volver a frotar suavemente.
- Aclara y seca completamente. Retira cualquier resto de detergente con un paño humedecido únicamente con agua limpia. Después seca con una microfibra. La bandeja debe quedar limpia, sin residuos jabonosos ni agua estancada antes de volver a colocarla.
Una bandeja correctamente limpia pierde la película grasa, los restos pegajosos y buena parte de las manchas superficiales. Las decoloraciones permanentes producidas por el envejecimiento del plástico, sin embargo, pueden no desaparecer.
Bicarbonato para la suciedad más adherida
Cuando quedan restos secos que el detergente no consigue retirar, puede utilizarse bicarbonato de sodio, siempre que el material admita una limpieza ligeramente abrasiva.
Mezcla 30 g de bicarbonato con aproximadamente 15-20 ml de agua hasta conseguir una pasta blanda. Extiende una capa fina únicamente sobre las zonas problemáticas y déjala actuar durante 5 minutos.
Después frota delicadamente con una esponja no abrasiva y aclara muy bien con agua. No utilices estropajos metálicos ni ejerzas demasiada presión: algunos plásticos transparentes o brillantes se rayan con facilidad. Si desconoces el material de la bandeja, prueba primero en una esquina poco visible.
Vinagre diluido para depósitos minerales
Las marcas blanquecinas producidas por el agua pueden responder mejor a una solución ácida suave.
Mezcla 100 ml de vinagre blanco con 100 ml de agua. Humedece un paño con esta solución y colócalo sobre el depósito durante aproximadamente 5 minutos. Después pasa una esponja suave, aclara varias veces con agua y seca.
No prolongues innecesariamente el contacto y evita aplicar vinagre sobre piezas metálicas, juntas, componentes eléctricos o materiales cuya compatibilidad desconozcas.
Y, sobre todo, nunca mezcles vinagre con lejía: la combinación puede liberar gases peligrosos.
Cómo prevenir los malos olores
La mejor estrategia es evitar que los residuos permanezcan durante meses en la bandeja.
Cuando el diseño del frigorífico permita acceder fácilmente a ella, revísala aproximadamente cada 2 o 3 meses. Si observas líquido sucio o residuos, límpiala antes de que se sequen.
También conviene comprobar que el conducto de drenaje del frigorífico no esté obstruido. Para las partes internas accesibles, sigue las indicaciones específicas del fabricante: introducir objetos rígidos en un conducto o desmontar piezas sin conocer su función puede provocar daños.
Mantener limpio el interior del frigorífico y retirar rápidamente cualquier alimento derramado también reduce la cantidad de residuos que pueden terminar en el sistema de drenaje.
Errores a evitar
Utilizar estropajos metálicos. Pueden dejar arañazos permanentes en el plástico y hacer que posteriormente la suciedad se adhiera con mayor facilidad.
Aplicar lejía concentrada. Además de ser innecesaria para una limpieza rutinaria, puede deteriorar determinados materiales y supone un riesgo si entra en contacto accidentalmente con otros limpiadores.
Usar agua hirviendo. Las temperaturas elevadas pueden deformar algunas piezas de plástico.
Volver a colocar la bandeja mojada. El agua residual favorece nuevamente la humedad y los olores. Es preferible secarla por completo.
Forzar una bandeja que no sale fácilmente. Algunos frigoríficos tienen bandejas fijadas alrededor de componentes técnicos. Si el manual no indica que pueda desmontarse, es mejor limpiarla en su posición o recurrir al servicio técnico.
Para ir más allá
Para bandejas transparentes, utiliza siempre microfibra y esponjas especialmente suaves para reducir el riesgo de microarañazos.
Si el frigorífico desprende un olor persistente incluso después de limpiar la bandeja, revisa también el interior, las juntas y el drenaje. Un olor que reaparece rápidamente puede indicar que existe suciedad en otra zona.
En frigoríficos muy antiguos, una bandeja amarillenta puede estar limpia aunque no recupere su color original: el envejecimiento del plástico no siempre es reversible mediante limpieza.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto tiempo hay que limpiar la bandeja?
Una revisión cada 2 o 3 meses suele ser suficiente en condiciones normales, aunque conviene limpiarla antes si aparecen residuos, agua sucia u olores.
¿Puedo utilizar bicarbonato y vinagre juntos?
No es necesario. Al mezclarlos reaccionan entre sí y pierden buena parte de las propiedades que resultan útiles por separado. Utiliza primero el método adecuado para cada tipo de suciedad y aclara antes de cambiar de producto.
¿Qué hago si la bandeja sigue amarilla después de limpiarla?
Si está lisa, limpia y sin residuos, el color puede deberse al envejecimiento del plástico y no a suciedad. Evita intentar blanquearla con productos agresivos, porque podrías deteriorarla.
¿Es obligatorio desenchufar el frigorífico?
Si vas a acceder a la bandeja situada cerca del compresor, mover el aparato o trabajar próximo a conexiones eléctricas, sí. Desconectar el frigorífico reduce el riesgo eléctrico y permite trabajar con mayor seguridad.