Cómo dividir una albahaca del supermercado para obtener varias plantas más fuertes

Carmen Herrera Huerto y Jardín

La albahaca del supermercado suele parecer muy frondosa, pero normalmente reúne decenas de plántulas apretadas en una maceta pequeña. Esa densidad hace que compitan por agua, luz y nutrientes, por lo que empiezan a alargarse, amarillear o secarse pronto. Separarla con cuidado permite repartir las raíces y convertir una sola compra en varias plantas más resistentes. El proceso es sencillo si se hace al llegar a casa o durante los primeros días, usando sustrato nuevo y macetas con drenaje.

Divide el cepellón y trasplanta los grupos

Necesitarás la maceta de albahaca, tres macetas de 12 a 14 cm de diámetro con agujero de drenaje, tres platos, sustrato universal para plantas aromáticas o huerto urbano, agua a temperatura ambiente y una cuchara pequeña o palito de madera.

  1. Riega ligeramente la albahaca entre una y dos horas antes de empezar. El sustrato debe quedar húmedo y cohesionado, pero no empapado. Así las raíces se separan con menos roturas.
  2. Saca la planta sujetando el cepellón, no los tallos. Aprieta con suavidad los laterales de la maceta y voltéala sobre una superficie protegida. Retira solo el exceso de tierra suelta.
  3. Observa los grupos naturales de tallos y divide el cepellón en tres porciones. Usa los dedos para abrirlo despacio desde abajo hacia arriba; si las raíces están muy enredadas, ayúdate con el palito. No hace falta separar cada plántula individualmente: conservar grupos de 5 a 10 tallos reduce el estrés.
  4. Llena cada maceta hasta un tercio con sustrato nuevo. Coloca un grupo de albahaca en el centro, procurando que la base de los tallos quede a la misma altura que estaba antes. Rellena alrededor sin compactar en exceso y deja 1,5 cm libres hasta el borde.
  5. Riega cada maceta lentamente con unos 100 a 150 ml de agua, hasta que salga un poco por debajo. Durante los primeros cinco a siete días, mantenlas en un lugar muy luminoso, pero sin sol fuerte directo durante las horas centrales. La recuperación se nota cuando aparecen hojas nuevas y los tallos se mantienen firmes, normalmente en una o dos semanas.

Elige la ubicación adecuada

La albahaca necesita mucha luz para crecer compacta y aromática. Después de la primera semana de adaptación, colócala en una ventana muy luminosa, balcón protegido o terraza con al menos cuatro a seis horas de luz suave. El sol de mañana suele ser ideal; en verano, el sol intenso de la tarde puede quemar las hojas, especialmente si la planta está en una maceta pequeña.

Mantén una temperatura superior a 15 °C. La albahaca es sensible al frío y no debe exponerse a heladas ni dejarse junto a un cristal muy frío por la noche. Gira las macetas un cuarto de vuelta cada pocos días para que el crecimiento sea uniforme. Si los tallos se inclinan hacia un lado o se alargan demasiado, es señal de falta de luz.

Riega sin ahogar las raíces

Después del trasplante, comprueba la humedad con un dedo a 2 cm de profundidad. Riega cuando esa capa esté seca, sin seguir un calendario rígido. En un interior luminoso, esto puede ocurrir cada tres o cuatro días; en un balcón caluroso, quizá sea necesario revisar a diario.

Añade agua despacio hasta humedecer todo el sustrato y deja que escurra. Vacía el plato pasados 10 minutos para que las raíces no permanezcan encharcadas. Las hojas caídas con tierra húmeda suelen indicar exceso de agua; las hojas blandas con sustrato seco indican sed. Usa macetas perforadas y evita los recipientes decorativos sin drenaje. El agua a temperatura ambiente es preferible a la muy fría, que puede estresar las raíces.

Pinza las puntas para que se vuelva más tupida

Cuando cada grupo haya producido nuevos brotes y tenga al menos dos o tres pares de hojas sanas, pinza la punta de los tallos más largos. Corta o pellizca justo por encima de un par de hojas, dejando siempre varias hojas debajo. Esta acción estimula la ramificación lateral y evita una albahaca alta y débil.

No retires más de un tercio de la planta en una sola sesión, especialmente durante las primeras dos semanas después del trasplante. Repite el pinzado cada vez que un tallo crezca unos 10 a 15 cm. Si aparecen flores, elimínalas pronto con unas tijeras limpias: la floración dirige energía a las semillas y las hojas pueden perder parte de su ternura y aroma.

Abona con moderación

El sustrato nuevo ya contiene nutrientes para las primeras semanas. Espera tres o cuatro semanas antes de aplicar abono. Después, utiliza fertilizante líquido para plantas aromáticas o huerto, diluido a media dosis de la indicada por el fabricante, normalmente cada 15 días durante la primavera y el verano.

No abones una planta recién trasplantada, marchita o con raíces dañadas: primero debe recuperarse. Un exceso de fertilizante puede quemar las raíces y producir mucho follaje con aroma menos intenso. Si prefieres una opción orgánica, incorpora una fina capa de humus de lombriz, unos 2 o 3 cm de grosor, sobre la superficie del sustrato una vez al mes. No uses posos de café frescos en cantidad, ya que pueden compactar la tierra y alterar su equilibrio.

Errores a evitar

  • Separar todas las plántulas una por una. Romperás demasiadas raíces y el trasplante será más lento. Es mejor conservar pequeños grupos.
  • Usar una maceta enorme. El sustrato tarda demasiado en secarse y aumenta el riesgo de pudrición. Una maceta de 12 a 14 cm por grupo es suficiente al principio.
  • Enterrar los tallos demasiado. La base debe quedar al nivel del sustrato anterior; enterrarla en exceso favorece la humedad persistente.
  • Colocarla a pleno sol justo después del trasplante. Las raíces aún no absorben bien el agua y las hojas pueden quemarse o decaer.
  • Mezclar productos de limpieza o remedios caseros en el agua de riego. Vinagre, bicarbonato, sal, limón o jabón doméstico no sirven como fertilizantes para la albahaca y pueden dañar sus raíces.

Para ir más allá

  • Trasplanta a una maceta de 18 a 20 cm cuando un grupo llene claramente el recipiente con raíces, normalmente tras seis a ocho semanas.
  • Cosecha siempre por encima de un nudo con hojas, en lugar de arrancar hojas aisladas de la parte baja.
  • Si cultivas en balcón, protege las macetas de lluvias continuas para evitar que el sustrato permanezca saturado.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo es mejor dividir la albahaca del supermercado?

Lo ideal es hacerlo el mismo día o dentro de la primera semana después de comprarla. Cuanto antes tenga espacio, menos competencia sufrirá.

¿Puedo poner todos los grupos en una maceta grande?

Sí, siempre que tenga al menos 25 cm de diámetro y dejes unos 10 cm entre grupos. Aun así, las macetas separadas facilitan el riego y el crecimiento.

¿Qué hago si algunas hojas se marchitan tras el trasplante?

Retira solo las hojas muy dañadas, mantén luz abundante sin sol fuerte y revisa que el sustrato esté ligeramente húmedo. La planta suele recuperarse en varios días.

¿Cuánto dura una albahaca bien cuidada?

Puede mantenerse productiva durante varios meses desde primavera hasta comienzos de otoño. El frío y la falta de luz reducen mucho su crecimiento.

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