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Cómo elaborar un aceite casero con hierbas aromáticas para masajes

Preparar un aceite aromático para masajes en casa permite combinar un aceite vegetal con el perfume suave de plantas como la lavanda o el romero. Para hacerlo de manera sencilla y conservarlo correctamente, lo más importante es trabajar con utensilios completamente secos y utilizar exclusivamente hierbas bien deshidratadas. Así se evita introducir agua en la preparación. Este aceite puede facilitar el deslizamiento de las manos y dejar la piel flexible, pero no debe considerarse un tratamiento para dolores, lesiones o problemas musculares.

Aceite macerado de lavanda y romero

Esta preparación utiliza una maceración en frío, sin necesidad de calentar el aceite. La lavanda aporta un aroma floral y el romero una nota herbal más intensa.

Material necesario

  • 200 ml de aceite de jojoba o almendras dulces
  • 10 g de flores de lavanda completamente secas
  • 5 g de romero completamente seco
  • 1 frasco de vidrio de unos 300 ml, limpio y seco
  • 1 filtro de café o tela fina limpia
  • 1 embudo
  • 1 botella de vidrio oscuro, limpia y seca

Si existe alergia conocida a las almendras, elige otro aceite adecuado para uso cosmético.

Preparación paso a paso

  1. Comprueba las plantas. Deben estar totalmente secas y libres de humedad, moho o aromas extraños. Introduce los 15 g en el frasco.
  2. Cubre con el aceite. Añade los 200 ml procurando que todas las plantas queden sumergidas. Cierra el recipiente.
  3. Deja macerar. Guarda el frasco en un armario fresco y oscuro durante 2 a 3 semanas. Muévelo suavemente cada dos o tres días.
  4. Filtra. Pasa el contenido por una tela fina o filtro de café hasta eliminar los restos vegetales. Utiliza únicamente utensilios secos.
  5. Envasa. Introduce el aceite filtrado en una botella oscura y anota la fecha y los ingredientes.

El preparado terminado debe conservar el aspecto normal del aceite y presentar un aroma vegetal agradable, nunca rancio.

Una alternativa sencilla únicamente con lavanda

Para obtener un perfume más delicado puedes preparar el aceite utilizando una sola planta. Mezcla 15 g de lavanda seca con 200 ml de aceite de jojoba.

Déjalo macerar durante dos semanas en un recipiente cerrado, protegido del sol y de fuentes de calor. Agita suavemente cada dos o tres días y filtra cuidadosamente al terminar.

Utilizar una única hierba tiene otra ventaja: si tu piel presenta una reacción, resulta más fácil identificar el ingrediente responsable.

Antes de extender el preparado sobre una superficie amplia, aplica unas gotas en una pequeña zona del antebrazo y espera 24 horas. Suspende su uso si aparecen enrojecimiento, picor, hinchazón o cualquier otra molestia.

Aceite de caléndula para un aroma más discreto

Otra variante consiste en utilizar 10 g de flores de caléndula secas por cada 200 ml de aceite vegetal.

Introduce ambos ingredientes en un recipiente perfectamente limpio y seco. Las flores deben quedar cubiertas. Mantén la preparación entre 2 y 3 semanas en un lugar oscuro y fresco y después fíltrala.

Para un masaje, empieza con aproximadamente 5 ml —una cucharadita—. Frótalo entre las manos durante unos segundos y distribúyelo con movimientos lentos.

El aceite reduce la fricción entre las manos y la piel y deja una película emoliente. No debe atribuirse al macerado la capacidad de curar contracturas, inflamaciones o lesiones.

Cómo aplicar correctamente el aceite

Después de una ducha, seca la piel suavemente dejando una mínima humedad superficial. Coloca 5 ml de aceite entre las palmas y frótalas durante unos 10 segundos.

Masajea la zona mediante movimientos suaves y progresivos durante 5-10 minutos, añadiendo solamente unas gotas más si las manos dejan de deslizarse cómodamente.

No es necesario empapar la piel. Una capa fina suele ser suficiente.

Evita ojos, mucosas, heridas, quemaduras y piel irritada. Tampoco realices masajes intensos sobre una zona recientemente lesionada, inflamada o dolorosa sin conocer la causa.

Después del masaje, deja que el aceite se absorba parcialmente durante unos minutos antes de vestirte para reducir las manchas en la ropa.

Errores a evitar

Utilizar hierbas frescas. Contienen agua y no son la mejor elección para una maceración casera que permanecerá almacenada durante semanas. Utiliza plantas completamente secas.

Dejar el frasco al sol. La luz y el calor pueden acelerar la oxidación del aceite. La maceración debe hacerse en un armario fresco y oscuro.

Añadir una infusión de hierbas. Mezclar agua con aceite cambia completamente las necesidades de conservación del producto. Para esta preparación, no añadas agua.

Usar aceites esenciales sin controlar la concentración. No son necesarios para obtener un macerado aromático y son mucho más concentrados que las propias plantas.

Ignorar cambios en el producto. Un olor rancio, humedad, crecimiento visible o cualquier alteración sospechosa son motivos para desechar todo el preparado.

Para ir más allá

Si utilizas el aceite ocasionalmente, prepara solo 100 ml y divide por dos las cantidades de hierbas. Los lotes pequeños son más fáciles de consumir mientras el aceite permanece en buenas condiciones.

También puedes elaborar por separado un aceite de lavanda y otro de romero. De este modo puedes comparar aromas y tolerancia sin introducir demasiados ingredientes en una misma fórmula.

Guarda siempre la botella bien cerrada, protegida de la luz y del calor. Respeta además la fecha de consumo indicada para el aceite vegetal original y desecha el preparado antes si desarrolla olor rancio.

Preguntas frecuentes

¿Puedo utilizar aceite de oliva?

Sí, siempre que tu piel lo tolere. Tiene una textura relativamente densa y un aroma característico que puede dominar sobre el perfume de las hierbas. Para un masaje más ligero, la jojoba puede resultar más cómoda.

¿Cuánto tiempo deben macerarse las hierbas?

Entre 2 y 3 semanas es una referencia práctica para esta preparación en frío. Mantén siempre el recipiente cerrado y protegido de la luz.

¿Es necesario calentar el aceite?

No. La maceración a temperatura ambiente permite preparar el aceite sin someterlo a calor adicional. Evita dejar el frasco junto a radiadores, hornos o ventanas soleadas.

¿Cuándo no debería utilizarse?

No apliques el preparado sobre heridas, quemaduras, infecciones, dermatitis activa o piel irritada. Si el masaje se pretende realizar sobre una zona con dolor intenso, inflamación, lesión reciente o síntomas persistentes, conviene determinar primero la causa y solicitar orientación sanitaria cuando correspond

Carmen Herrera, autora de TrucosAbuela
Escrito por
Carmen Herrera

Llevo más de cincuenta años cuidando de mi casa y de los míos. Aprendí a cocinar y a resolver los problemas del hogar junto a mi madre y a mi abuela, y desde entonces no he dejado de anotar lo que funciona. Cada truco que publico lo he probado antes en mi propia casa.

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Hola, soy Carmen Herrera

Llevo más de cincuenta años cuidando de mi casa y de los míos. Aquí comparto los trucos, remedios y recetas que aprendí de mi madre y de mi abuela, y que sigo probando en mi propia cocina antes de publicarlos.

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