Guardar los cojines de terraza todavía húmedos, apilarlos directamente en un trastero frío o encerrarlos sin comprobar su estado puede hacer que, meses después, aparezcan manchas, olor a humedad e incluso moho. El secreto no consiste simplemente en meterlos en una bolsa: deben guardarse completamente limpios y secos, en un lugar protegido de filtraciones y con una solución de almacenamiento adecuada. Una preparación de unas horas antes del invierno puede ahorrar una limpieza mucho más complicada en primavera.
El método correcto para guardar los cojines durante todo el invierno
Antes de almacenarlos, consulta la etiqueta de mantenimiento. Las fundas y rellenos pueden requerir tratamientos diferentes.
Necesitarás:
- Aspiradora con accesorio para tapicería.
- 2 litros de agua tibia.
- 10–15 ml de detergente líquido suave.
- Esponja o cepillo de cerdas blandas.
- Paños limpios y secos.
- Bolsas transpirables para almacenamiento o fundas protectoras adecuadas.
- Un arcón o caja limpia y seca, preferiblemente elevada del suelo.
1. Elimina polvo y restos antes de lavar
Sacude cada cojín y aspira cuidadosamente ambas caras, los laterales, las costuras y las cremalleras.
Dedica aproximadamente 2–3 minutos a cada cojín. Retira hojas, tierra, migas y cualquier residuo orgánico antes del almacenamiento.
Si las fundas son extraíbles y lavables, sigue las temperaturas y el programa indicados en su etiqueta.
2. Limpia las manchas
Para tejidos que admitan limpieza con agua, mezcla 2 litros de agua tibia con 10–15 ml de detergente suave.
Prueba primero la solución en una zona poco visible. Aplica una pequeña cantidad sobre las manchas y frota suavemente con una esponja o cepillo blando.
Déjala actuar durante 5 minutos y retira después el jabón con un paño ligeramente humedecido en agua limpia.
No empapes innecesariamente el relleno.
3. Deja secar completamente
Este es el paso más importante.
Coloca los cojines separados en un lugar ventilado y protegido de la lluvia. Gíralos varias veces para que ambas caras reciban aire.
Dependiendo del grosor, la temperatura y la humedad ambiental, pueden necesitar 24–48 horas o incluso más.
No los guardes simplemente porque la superficie parezca seca. Presiona el centro, comprueba costuras y cremalleras y asegúrate de que no exista ninguna sensación de humedad.
4. Elige una protección adecuada
Cuando estén totalmente secos, introdúcelos en fundas de almacenamiento limpias y secas.
Para periodos prolongados, las fundas transpirables son especialmente útiles. Si utilizas una caja o arcón, este debe estar completamente seco y protegido de filtraciones.
Evita comprimir excesivamente los cojines durante meses, especialmente los de espuma, porque pueden perder parte de su forma.
5. Guárdalos elevados y revisa periódicamente
Coloca el recipiente en un lugar seco, preferiblemente sobre una estantería o soporte, en vez de directamente sobre un suelo frío susceptible de condensación o filtraciones.
Durante el invierno, realiza una revisión aproximadamente una vez al mes. Comprueba que no haya agua en el recipiente, olor extraño o condensación.
Si encuentras humedad, saca los cojines y déjalos secar completamente antes de volver a guardarlos.
No confíes únicamente en las bolsas de plástico herméticas
Una bolsa completamente cerrada puede parecer la mejor protección contra la humedad exterior, pero tiene un inconveniente: si el cojín contiene humedad residual, esta queda atrapada.
Para almacenamiento prolongado, utiliza preferentemente fundas diseñadas para textiles o sistemas que permitan cierta ventilación, salvo que el fabricante indique otra cosa.
Si utilizas un recipiente plástico cerrado para protegerlos del polvo y de posibles filtraciones, introduce únicamente cojines absolutamente secos y revisa periódicamente el interior.
Los pequeños sobres desecantes pueden ayudar a controlar cantidades limitadas de humedad dentro de un espacio cerrado, pero no solucionan un cojín húmedo ni un trastero con filtraciones.
Prepara también el lugar de almacenamiento
Antes de introducir los cojines, limpia el armario, arcón o estantería.
Comprueba paredes, techo y suelo en busca de manchas de humedad. Si el lugar ya presenta condensación frecuente o filtraciones, no es adecuado para guardar textiles durante varios meses.
Deja aproximadamente 5–10 cm de separación respecto a paredes exteriores muy frías cuando sea posible y evita apoyar los cojines directamente sobre hormigón.
En un garaje o cobertizo, una estantería elevada resulta especialmente útil para protegerlos frente a pequeñas entradas de agua.
El objetivo es mantenerlos en un ambiente seco, estable y con cierta circulación de aire.
Actúa rápidamente si un cojín se moja durante el almacenamiento
Si durante una revisión encuentras humedad, no vuelvas a cerrar el recipiente esperando que desaparezca sola.
Retira inmediatamente todos los cojines. Si únicamente están ligeramente húmedos y no presentan moho, colócalos separados en un espacio seco y ventilado durante al menos 24–48 horas, o hasta comprobar que también el interior está seco.
Limpia y seca completamente el recipiente antes de reutilizarlo.
Si aparecen manchas compatibles con moho, sigue las instrucciones de limpieza específicas del tejido. Una infestación extensa que haya penetrado profundamente en rellenos porosos puede hacer recomendable sustituir el relleno.
Errores a evitar
Guardar los cojines después de una tarde húmeda. Aunque no estén visiblemente mojados, pueden conservar humedad en el relleno.
Envolverlos inmediatamente en plástico. La humedad residual puede quedar atrapada durante semanas.
Apilarlos sobre un suelo frío. El contacto con superficies húmedas o con condensación aumenta el riesgo de deterioro.
Guardarlos sucios. Restos de comida, tierra y materia orgánica dificultan su conservación durante varios meses.
Olvidarlos hasta la primavera. Una inspección mensual permite detectar una filtración o condensación antes de que el daño sea importante.
Para ir más allá
Si las fundas son desmontables, puedes almacenarlas por separado una vez lavadas y completamente secas, siempre respetando las instrucciones del fabricante.
Para cojines muy voluminosos, evita bolsas de vacío salvo que el fabricante confirme que el relleno admite una compresión prolongada.
Antes de volver a colocarlos en primavera, ventílalos durante varias horas y revisa costuras, cremalleras y rellenos.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo deben secarse antes de guardarlos?
Como referencia, 24–48 horas en un lugar seco y ventilado, aunque los cojines gruesos pueden necesitar más tiempo. Lo importante es comprobar que el interior también esté completamente seco.
¿Es buena idea guardarlos en bolsas de plástico?
Pueden proteger frente al polvo y al agua exterior, pero solo deben cerrarse con cojines perfectamente secos. Para almacenamientos largos, una solución transpirable suele reducir el riesgo de atrapar humedad residual.
¿Puedo dejar los cojines dentro de un arcón en la terraza?
Solo si el arcón está diseñado para exterior, permanece realmente seco y no acumula condensación. Conviene comprobar su interior periódicamente durante el invierno.
¿Los sobres antihumedad sustituyen al secado?
No. Un desecante puede ayudar con pequeñas cantidades de humedad ambiental, pero nunca compensa guardar un cojín húmedo. La limpieza y el secado completo antes del almacenamiento siguen siendo las medidas fundamentales.