Cómo limpiar la parte interior de unas zapatillas y reducir el olor acumulado por el uso

Carmen Herrera Trucos de Limpieza

Con el uso diario, el interior de las zapatillas acumula sudor, humedad, polvo y residuos de la piel. El resultado suele ser una plantilla oscurecida y un olor que vuelve incluso después de airearlas. Para solucionarlo no hace falta empapar completamente el calzado ni cubrirlo de perfume. Una limpieza suave de la plantilla y el forro, seguida de un secado completo, suele ser mucho más eficaz. Además, algunos hábitos sencillos ayudan a evitar que la humedad vuelva a acumularse.

Cómo limpiar correctamente el interior de las zapatillas

Necesitarás 500 ml de agua tibia, 5 ml de detergente líquido suave, un paño de microfibra, un cepillo de cerdas blandas y papel absorbente. Antes de empezar, revisa la etiqueta del fabricante, especialmente en zapatillas de cuero, gamuza o materiales especiales.

  1. Retira cordones y plantillas. Si las plantillas son extraíbles, sácalas y sacude las zapatillas boca abajo para eliminar polvo, arena y pequeñas partículas. No fuerces una plantilla que esté pegada.
  2. Prepara una solución suave. Mezcla 500 ml de agua tibia con 5 ml de detergente líquido. Humedece el paño o cepillo y escúrrelo muy bien. El objetivo es limpiar el tejido, no empapar la espuma interna.
  3. Limpia el interior. Pasa el paño por la zona del talón, los laterales y la puntera. En manchas visibles, utiliza el cepillo con movimientos suaves durante 20 a 30 segundos. Limpia las plantillas por separado con la misma solución si su material permite el contacto con agua.
  4. Retira el detergente. Pasa un segundo paño ligeramente humedecido únicamente con agua. Repite hasta que no queden restos jabonosos.
  5. Seca completamente. Presiona papel absorbente contra el interior para retirar humedad y deja las zapatillas abiertas en un lugar ventilado durante 12 a 24 horas, o más si todavía están húmedas. No vuelvas a colocar las plantillas hasta que tanto estas como las zapatillas estén completamente secas.

El resultado esperado es un interior más limpio y una reducción considerable del olor causado por residuos y humedad.

Bicarbonato para absorber olores entre usos

El bicarbonato puede resultar útil cuando las zapatillas están secas pero conservan algo de olor.

Con el calzado completamente seco, coloca aproximadamente 1 cucharada (15 g) de bicarbonato de sodio en cada zapatilla. Distribúyelo por la plantilla y déjalo actuar durante 8 a 12 horas.

Al día siguiente, vacía las zapatillas y retira cuidadosamente todo el polvo restante. Puedes utilizar un cepillo seco o una aspiradora de baja potencia si fuera necesario.

No es buena idea utilizar este método inmediatamente después de lavar unas zapatillas húmedas: el bicarbonato puede formar una pasta difícil de retirar. Tampoco sustituye una limpieza cuando existe suciedad visible.

Lavar las plantillas por separado

Las plantillas suelen concentrar gran parte del sudor y por eso merecen atención especial.

Si son extraíbles y lavables, mezcla 250 ml de agua tibia con 2 o 3 ml de detergente suave. Humedece un cepillo blando y frota cada plantilla durante aproximadamente 1 minuto, prestando especial atención al talón y la zona donde apoyan los dedos.

Retira el jabón con un paño húmedo y presiónalas entre dos toallas para extraer el exceso de agua. Déjalas secar completamente al aire, normalmente entre 12 y 24 horas.

No las coloques sobre un radiador ni utilices secadora, salvo que el fabricante lo permita. El calor intenso puede deformar espumas y adhesivos.

Airear las zapatillas después de utilizarlas

Una de las medidas más sencillas para controlar el olor es evitar que la humedad quede atrapada durante horas.

Después de usar las zapatillas, afloja los cordones, abre bien la lengüeta y déjalas en un lugar ventilado. Si las plantillas son extraíbles, puedes sacarlas durante unas horas.

Cuando sea posible, alterna entre dos pares en lugar de utilizar diariamente unas zapatillas que todavía conservan humedad del día anterior.

Los aerosoles perfumados pueden ocultar temporalmente el olor, pero no eliminan la humedad ni la suciedad que lo provoca. Por eso la ventilación y el secado son más importantes que añadir fragancias.

Errores a evitar

Empapar completamente las zapatillas sin comprobar la etiqueta. Algunos adhesivos, espumas, cueros y materiales técnicos pueden deteriorarse con demasiada agua.

Ponerse las zapatillas todavía húmedas. La humedad retenida favorece nuevamente los malos olores y resulta incómoda para los pies.

Secarlas con calor intenso. Radiadores, secadores a alta temperatura o exposición prolongada a una fuente fuerte de calor pueden deformar el calzado o afectar los adhesivos.

Aplicar perfume para esconder el olor. Solo añade otra fragancia sin retirar la causa del problema.

Mezclar diferentes productos de limpieza. No combines lejía con vinagre, amoníaco ni otros limpiadores. Para una limpieza habitual, un detergente suave es suficiente.

Para ir más allá

Utiliza calcetines limpios que permitan gestionar adecuadamente la humedad y cámbialos diariamente.

Si haces deporte, deja las zapatillas completamente abiertas después del entrenamiento y evita guardarlas inmediatamente dentro de una bolsa cerrada.

Cuando unas plantillas estén permanentemente deterioradas o mantengan un olor intenso después de limpiarlas y secarlas correctamente, considera sustituirlas si el modelo lo permite.

Preguntas frecuentes

¿Puedo meter las zapatillas en la lavadora?

Depende del modelo. Algunas zapatillas textiles lo admiten y otras pueden deformarse o sufrir daños en los adhesivos. Comprueba siempre las instrucciones del fabricante antes de hacerlo.

¿Cuánto tiempo deben secarse?

Como referencia, 12 a 24 horas, aunque unas zapatillas gruesas pueden necesitar más. Deben estar completamente secas antes de volver a utilizarlas.

¿El bicarbonato elimina definitivamente el olor?

Puede ayudar a absorber y reducir ciertos olores, pero no sustituye la limpieza ni el secado. Si existe suciedad acumulada, primero hay que limpiar el interior.

¿Qué ocurre si el olor vuelve muy rápido?

Revisa si las zapatillas están secándose completamente entre usos y limpia o sustituye las plantillas cuando sea necesario. Si además existe picazón, descamación, enrojecimiento o un problema persistente en los pies, conviene considerar que el origen puede no estar únicamente en el calzado y consultar a un profesional sanitario.