Las patas de los muebles de cocina están muy cerca del suelo, por lo que reciben polvo, migas y salpicaduras de grasa que con el tiempo forman una película pegajosa. El problema suele notarse especialmente alrededor de las bases y en la unión con el mueble. Para limpiarlas no hace falta utilizar productos agresivos: agua tibia y detergente para platos suelen ser suficientes para disolver la grasa reciente y desprender el polvo adherido sin dañar la mayoría de las superficies lavables.
Cómo quitar la capa de grasa y polvo de las patas
Necesitás 500 ml de agua tibia, 1 cucharadita de detergente para platos, dos paños de microfibra, un cepillo de dientes de cerdas suaves y una toalla seca.
Antes de empezar, comprobá el material de las patas. El método es apropiado para muchos modelos de acero inoxidable, metal pintado y plástico lavable, pero conviene probarlo primero en una zona poco visible.
1. Retirá el polvo y las migas
Pasá la aspiradora alrededor de las patas y debajo del mueble. Utilizá una boquilla estrecha para llegar a las esquinas y eliminar pelos, migas y polvo suelto.
No empieces directamente con un paño mojado: al mezclarse con agua, el polvo puede convertirse en una película de suciedad más difícil de retirar.
2. Prepará una solución desengrasante suave
Mezclá 500 ml de agua tibia con 1 cucharadita de detergente para platos.
Humedece un paño de microfibra y escurrilo bien. El detergente ayuda a desprender la película grasa sin necesidad de recurrir inicialmente a productos más fuertes.
3. Ablandá la grasa acumulada
Pasá el paño por cada pata, especialmente alrededor de la base y en la zona superior donde se une al mueble.
Si encontrás grasa seca, mantené el paño húmedo apoyado sobre la zona durante 3 a 5 minutos. Después frotá suavemente.
No dejes agua acumulada debajo del mueble, sobre todo si los paneles son de madera, aglomerado o MDF.
4. Limpiá juntas y rincones
Mojá un cepillo de dientes en la solución y sacudí el exceso de agua. Cepillá alrededor de la base, las ranuras y las uniones durante aproximadamente 30 segundos por zona.
Retirá inmediatamente la suciedad desprendida con el paño.
5. Enjuagá y secá
Pasá un segundo paño ligeramente humedecido únicamente con agua para eliminar los restos de detergente.
Después secá cuidadosamente las patas, las bases y el suelo. En acero inoxidable, realizar la última pasada siguiendo el sentido del acabado ayuda a dejar una apariencia más uniforme.
Para una capa de grasa especialmente pegajosa
Si la limpieza habitual no elimina toda la película, aumentá ligeramente la concentración del detergente antes de utilizar productos más agresivos.
Mezclá 250 ml de agua tibia con 1 cucharadita de detergente para platos. Aplicá la solución con un paño bien escurrido y dejala actuar durante 5 minutos.
Frotá con movimientos suaves y repetí una segunda vez si fuera necesario.
No utilices lana de acero ni estropajos muy abrasivos sobre acero inoxidable, superficies cromadas o metal pintado, porque pueden producir rayones permanentes.
Cómo limpiar las bases de plástico
Las bases regulables de plástico suelen presentar suciedad incrustada en sus pequeñas ranuras.
Prepará 250 ml de agua tibia con ½ cucharadita de detergente. Introducí un cepillo de dientes en la solución y cepillá la base durante uno o dos minutos.
Pasá después un paño húmedo y secá.
No intentes desenroscar o modificar la altura de una pata simplemente para limpiarla. Si el sistema es regulable y sostiene un mueble pesado, cambiar su posición podría desnivelarlo.
Cómo mantener limpio el espacio debajo del mueble
Una vez limpias las patas, aspirar debajo del mueble una vez por semana evita que vuelva a acumularse una gran cantidad de polvo.
Cada dos o tres semanas, pasá un paño ligeramente húmedo por las patas, especialmente si están cerca del horno o de la zona de cocción.
Las salpicaduras recientes salen con mucha más facilidad que una capa de grasa que lleva varios meses secándose.
También conviene limpiar rápidamente cualquier derrame que llegue al suelo para evitar que se acumule alrededor de las bases.
Errores a evitar
Aplicar desengrasante fuerte sin comprobar el material. Algunos productos pueden alterar acabados pintados, plásticos o superficies metálicas.
Usar estropajos metálicos. Pueden rayar el acero inoxidable y eliminar revestimientos protectores.
Empapar la parte inferior del mueble. El MDF y el aglomerado pueden hincharse si absorben agua.
Mezclar diferentes limpiadores. No combines lavandina con vinagre, amoníaco, ácidos u otros productos domésticos.
Dejar las patas mojadas. Secarlas después de la limpieza reduce marcas de agua y evita mantener humedad en las uniones.
Para ir más allá
Si las patas son de acero inoxidable, utilizá siempre paños suaves y evitá productos abrasivos para conservar el acabado.
En muebles con un zócalo desmontable delante de las patas, retiralo únicamente si está diseñado para hacerlo fácilmente y volvé a colocarlo correctamente.
Aprovechá la limpieza para aspirar también las esquinas donde se unen el suelo, la pared y los muebles.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar vinagre para quitar la grasa?
No suele ser necesario. El detergente para platos diluido está pensado para desprender grasa y resulta adecuado para muchas superficies lavables. Además, algunos materiales y acabados pueden ser sensibles a productos ácidos.
¿Cada cuánto conviene limpiar las patas?
Una pasada rápida cada dos o tres semanas suele evitar acumulaciones importantes. Cerca de la zona de cocción puede ser necesario hacerlo con mayor frecuencia.
¿Cómo limpio unas patas de acero inoxidable sin rayarlas?
Utilizá un paño de microfibra y agua tibia con una pequeña cantidad de detergente. Evitá lana de acero, polvos abrasivos y cepillos metálicos.
¿Qué hago si la grasa también llegó debajo del mueble?
Primero aspirá los residuos secos. Después utilizá un paño o una mopa plana ligeramente humedecida con agua y detergente, siempre que el suelo sea compatible. Evitá acumular agua cerca de tableros de madera o MDF.