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Cómo limpiar los coladores metálicos cuando la suciedad ya no sale

Los coladores metálicos acumulan con facilidad grasa, restos de harina, almidón y pequeñas partículas que terminan atrapadas entre los orificios de la malla. Cuando el detergente y la esponja ya no bastan, frotar con más fuerza puede deformar el tejido sin solucionar el problema. Una limpieza con agua caliente, detergente y bicarbonato permite ablandar gran parte de esos residuos antes del cepillado. La clave está en respetar el material, trabajar por ambos lados y aclarar muy bien.

Limpieza profunda con agua caliente y bicarbonato

Este método está pensado principalmente para coladores de acero inoxidable en buen estado.

Material necesario:

  • 2 litros de agua muy caliente
  • 30 g de bicarbonato de sodio
  • 10 ml de detergente lavavajillas
  • 1 recipiente resistente al calor
  • 1 cepillo de cerdas de nailon
  • 1 paño limpio
  1. Retira los residuos superficiales. Enjuaga el colador bajo agua caliente durante 30-60 segundos. Cepilla suavemente la malla para eliminar partículas sueltas antes del remojo.
  2. Prepara el baño. Vierte 2 litros de agua muy caliente, pero no necesariamente hirviendo, en el recipiente. Añade 10 ml de detergente y 30 g de bicarbonato. Remueve hasta distribuirlos.
  3. Deja el colador en remojo. Sumérgelo durante 20-30 minutos. El agua caliente y el detergente ayudan a desprender la grasa; el bicarbonato facilita una limpieza ligeramente abrasiva durante el cepillado posterior.
  4. Cepilla por las dos caras. Saca el colador y frota la malla durante 2-3 minutos con movimientos suaves. Insiste especialmente en la unión entre la malla y el aro, donde suelen quedar restos compactados. No uses cepillos metálicos.
  5. Aclara y seca. Enjuaga abundantemente hasta eliminar cualquier resto de detergente y bicarbonato. La malla debería dejar pasar el agua uniformemente y no presentar partículas visibles. Seca inmediatamente con un paño y déjala terminar de secarse al aire.

Limpiar los restos atrapados desde el reverso

Cuando los orificios siguen obstruidos, cepillar siempre desde el mismo lado puede introducir los residuos todavía más en la malla.

Coloca el colador boca abajo y dirige un chorro de agua caliente desde la cara contraria a aquella por la que normalmente pasan los alimentos. Después, aplica una gota de detergente sobre un cepillo de nailon húmedo y cepilla durante 1-2 minutos desde ambos lados.

Este procedimiento resulta especialmente útil después de tamizar harina húmeda, triturados o preparaciones con almidón. Evita agujas, cuchillos y estropajos metálicos: pueden romper, ensanchar o deformar la malla. Si algún residuo permanece después del primer intento, repite el remojo en lugar de aumentar excesivamente la presión.

Para una película de grasa persistente

Si el problema principal es una capa grasienta, aumenta ligeramente la concentración de detergente en lugar de recurrir directamente a productos agresivos.

Mezcla 1 litro de agua caliente con 10 ml de detergente lavavajillas. Sumerge el colador durante 15-20 minutos y cepilla cuidadosamente la malla y el aro. Después aclara durante al menos 30 segundos bajo agua corriente.

El detergente contiene tensioactivos que ayudan a separar la grasa de la superficie metálica para que pueda arrastrarse con el agua. Este método es adecuado para acero inoxidable, pero conviene consultar las indicaciones del fabricante si el colador tiene piezas pintadas, mangos de madera, adhesivos o componentes de otros materiales.

Usar bicarbonato directamente en zonas resistentes

Para suciedad localizada en un colador de acero inoxidable, prepara una pasta con 15 g de bicarbonato y unos 5 ml de agua. Debe quedar húmeda, pero suficientemente espesa para mantenerse sobre la zona.

Extiende una capa fina únicamente sobre las áreas sucias y déjala actuar durante 10 minutos. Después frota suavemente con un cepillo de nailon durante aproximadamente un minuto y aclara abundantemente.

No es necesario ejercer mucha presión. El bicarbonato proporciona una abrasión suave, pero aun así conviene probar primero en una zona discreta si el acabado metálico es pulido o decorativo. No utilices esta técnica sobre superficies delicadas cuya documentación desaconseje los limpiadores abrasivos.

Errores a evitar

Usar un estropajo de acero. Puede rayar el aro y deteriorar una malla fina. Un cepillo de nailon permite trabajar entre los orificios con mucho menos riesgo.

Dejar secar los restos después de cocinar. El almidón, las masas y determinados alimentos se adhieren mucho más cuando pierden humedad. Un aclarado inmediato reduce considerablemente la limpieza posterior.

Intentar destapar la malla con objetos puntiagudos. Las agujas y cuchillos pueden separar los hilos y crear agujeros permanentes.

Aplicar productos agresivos sin comprobar el material. No todos los coladores son íntegramente de acero inoxidable. El aluminio, los recubrimientos y algunos mangos requieren cuidados diferentes.

Guardar el colador todavía húmedo. Después del aclarado, sécalo y permite que la humedad restante se evapore antes de guardarlo.

Pour aller plus loin

Para evitar nuevas acumulaciones, aclara el colador inmediatamente después de cada uso, preferiblemente desde el reverso de la malla.

Si has colado una preparación muy grasa, utiliza agua caliente y unas gotas de detergente antes de que la grasa se enfríe y se adhiera.

En coladores con piezas de madera o materiales pegados, evita remojar todo el utensilio: limpia únicamente la parte metálica siguiendo las instrucciones del fabricante.

Preguntas frecuentes

¿Puedo utilizar vinagre blanco?

En acero inoxidable puede utilizarse vinagre diluido para determinados depósitos minerales, pero no es la primera opción para eliminar grasa y restos de comida. No lo uses sobre materiales sensibles a los ácidos y nunca lo mezcles con lejía.

¿Cuánto tiempo puedo dejar el colador en remojo?

Para la limpieza habitual descrita, entre 20 y 30 minutos suele ser suficiente. Un remojo excesivamente prolongado aporta poco beneficio y puede perjudicar mangos, uniones o materiales distintos del acero inoxidable.

¿Se puede utilizar agua hirviendo?

No suele ser necesaria. El agua muy caliente funciona bien para ablandar grasa y residuos. Además, evitar el agua hirviendo reduce riesgos de quemaduras y posibles problemas con piezas de plástico, madera o adhesivos.

¿Qué hago si algunos orificios continúan completamente bloqueados?

Repite el remojo y cepilla desde la cara opuesta. Si la obstrucción no desaparece sin recurrir a herramientas puntiagudas o fuerza excesiva, es preferible detenerse: una malla deformada o dañada puede justificar sustituir el colador.

Carmen Herrera, autora de TrucosAbuela
Escrito por
Carmen Herrera

Llevo más de cincuenta años cuidando de mi casa y de los míos. Aprendí a cocinar y a resolver los problemas del hogar junto a mi madre y a mi abuela, y desde entonces no he dejado de anotar lo que funciona. Cada truco que publico lo he probado antes en mi propia casa.

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Hola, soy Carmen Herrera

Llevo más de cincuenta años cuidando de mi casa y de los míos. Aquí comparto los trucos, remedios y recetas que aprendí de mi madre y de mi abuela, y que sigo probando en mi propia cocina antes de publicarlos.

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