El polvo acumulado en las ranuras de ventilación de un router no solo hace que se vea descuidado. También puede dificultar la circulación del aire y favorecer que el aparato se caliente más de lo normal. La buena noticia es que se puede limpiar con seguridad, siempre que se haga en seco y sin introducir humedad en el interior.
Antes de empezar: desconecta el router
Apaga el router desde el interruptor, si lo tiene, y desenchufa primero el cable de alimentación. Espera unos minutos para que el aparato se enfríe por completo.
No limpies nunca las ranuras mientras el router esté conectado a la corriente. Evita también usar agua, limpiadores líquidos o toallitas húmedas cerca de las ventilaciones.
Materiales que necesitas
- Paño de microfibra seco
- Brocha pequeña de cerdas suaves o pincel de maquillaje limpio
- Aspiradora con boquilla de cepillo, opcional
- Bote de aire comprimido, opcional
- Bastoncillos de algodón secos, solo para zonas externas accesibles
Paso 1: Limpia el exterior con microfibra
Pasa un paño de microfibra completamente seco por la carcasa del router. Hazlo con suavidad y sin presionar las ranuras de ventilación.
Este primer paso retira la capa de polvo superficial y evita que caiga más suciedad dentro de las aberturas mientras limpias el resto.
Paso 2: Afloja el polvo con una brocha suave
Utiliza una brocha pequeña, limpia y seca. Pásala por cada ranura con movimientos ligeros, siempre hacia fuera. No introduzcas las cerdas demasiado profundamente.
Lo importante es soltar el polvo que está atrapado en la entrada de ventilación, sin empujarlo hacia el interior del dispositivo.
Paso 3: Aspira a poca potencia
Si tienes una aspiradora con boquilla de cepillo, úsala a potencia baja. Mantén el accesorio cerca de las ranuras, pero sin apoyarlo directamente sobre ellas.
Mientras cepillas, la aspiradora irá recogiendo el polvo que se desprende. Esta combinación funciona muy bien porque evita que las partículas vuelvan a entrar en las ventilaciones.
No acerques una aspiradora muy potente ni uses una boquilla estrecha pegada al router, ya que una succión excesiva puede no ser recomendable para los componentes internos.
Paso 4: Usa aire comprimido solo con cuidado
El aire comprimido puede ayudar cuando el polvo se ve dentro de las rejillas y no sale con la brocha. Mantén el bote en posición vertical y aplica ráfagas muy cortas desde cierta distancia.
No pulverices de forma continua ni acerques demasiado la boquilla a las ranuras. El objetivo es expulsar el polvo, no introducir aire con fuerza hacia el interior.
Después de usar aire comprimido, vuelve a pasar la aspiradora cerca de las ranuras para recoger el polvo que haya salido.
Paso 5: Limpia los bordes exteriores de las ranuras
Si queda suciedad en los bordes, utiliza un bastoncillo de algodón completamente seco. Pásalo solo por la parte exterior, sin introducirlo dentro de los huecos.
No uses el bastoncillo húmedo y no lo fuerces: las ranuras de ventilación deben quedar despejadas, no obstruidas.
Qué no debes hacer
- Limpiar el router mientras está enchufado.
- Pulverizar agua, alcohol o limpiador directamente sobre el aparato.
- Introducir un paño, un palillo o un objeto metálico en las ranuras.
- Usar secador de pelo, porque puede empujar el polvo al interior.
- Aplicar aire comprimido durante mucho tiempo seguido.
- Desmontar la carcasa si no tienes experiencia técnica.
Cada cuánto conviene limpiarlo
En una habitación normal, una limpieza superficial cada uno o dos meses suele ser suficiente. Si el router está cerca del suelo, de una ventana, de mascotas o de una zona con mucho polvo, conviene revisar las ranuras con más frecuencia.
Mantener las ventilaciones limpias ayuda a que el router disipe mejor el calor y siga funcionando correctamente durante más tiempo.