Cómo limpiar un sofá de polipiel cuando empieza a verse brillante y oscuro en las zonas de mayor contacto

Con el uso diario, los reposabrazos, los asientos y las zonas donde apoyamos la cabeza pueden acumular grasa corporal, polvo y restos de productos. El resultado es un sofá de polipiel con manchas oscuras y un brillo desigual, aunque no esté realmente sucio en toda la superficie.

La clave es limpiarlo con suavidad: la polipiel no debe empaparse ni frotarse con productos agresivos.

Lo que necesitas

  • Aspiradora con cepillo suave o un paño de microfibra seco
  • Dos paños de microfibra limpios
  • Agua tibia
  • Jabón neutro líquido
  • Un recipiente pequeño

Paso a paso

  1. Retira el polvo superficial
    Aspira el sofá con cuidado, especialmente en las costuras y pliegues. Si no tienes aspiradora, pasa un paño de microfibra seco.
  2. Prepara una mezcla suave
    Añade unas gotas de jabón neutro a un recipiente con agua tibia. No hace falta mucha espuma.
  3. Humedece el paño, sin empaparlo
    Moja un paño de microfibra y escúrrelo muy bien. Debe quedar apenas húmedo.
  4. Limpia las zonas oscuras
    Pasa el paño sobre los reposabrazos, el asiento y otras zonas brillantes con movimientos suaves y circulares. No frotes con fuerza.
  5. Retira los restos de jabón
    Pasa otro paño ligeramente humedecido solo con agua para retirar cualquier resto.
  6. Seca inmediatamente
    Seca toda la superficie con un paño de microfibra limpio y seco. Deja el sofá ventilado hasta que esté completamente seco.

Qué no debes usar

Evita lejía, alcohol, acetona, amoniaco, desengrasantes fuertes, estropajos y toallitas húmedas con alcohol. Pueden resecar la polipiel, dejar marcas o hacer que se cuartee con el tiempo.

Para mantenerlo uniforme, limpia las zonas de mayor contacto una vez por semana con un paño seco y realiza esta limpieza suave cada tres o cuatro semanas.