Cómo limpiar un tupper que quedó con olor a cebolla aunque ya lo hayas lavado varias veces

Carmen Herrera Trucos de Limpieza

El olor a cebolla puede quedarse atrapado en un recipiente de plástico incluso después de varios lavados con detergente. Esto ocurre especialmente cuando el alimento permanece muchas horas dentro del tupper o cuando el plástico tiene pequeños arañazos. Antes de descartarlo, conviene hacer una limpieza específica para eliminar restos grasos y compuestos responsables del olor. Con bicarbonato, detergente y un buen secado al aire se puede reducir considerablemente el problema sin dañar el recipiente.

Cómo quitar el olor a cebolla con bicarbonato

Para esta limpieza necesitarás 2 cucharadas de bicarbonato de sodio, 500 ml de agua tibia y unas gotas de detergente para platos. Si el recipiente es grande, aumenta proporcionalmente la cantidad de agua y bicarbonato.

  1. Haz un primer lavado. Lava el tupper y la tapa con agua tibia y detergente para eliminar cualquier resto de comida o grasa. Utiliza una esponja suave para no rayar el plástico y aclara abundantemente.
  2. Prepara el remojo. Añade 500 ml de agua tibia al recipiente y disuelve 2 cucharadas de bicarbonato. El agua debe estar tibia, no hirviendo, ya que algunos plásticos pueden deformarse con temperaturas elevadas.
  3. Déjalo actuar. Mantén la solución dentro del recipiente durante 4 a 8 horas. Si el olor es especialmente persistente, puedes dejarla durante toda la noche.
  4. Limpia también la tapa. Humedece una esponja suave con la misma solución y pásala por la tapa, prestando atención a las ranuras y juntas. Si la junta de silicona es extraíble, retírala y límpiala por separado siguiendo las indicaciones del fabricante.
  5. Aclara y seca completamente. Enjuaga con abundante agua, seca el exceso con un paño limpio y deja el recipiente abierto durante varias horas en un lugar ventilado. Antes de guardarlo, comprueba que esté totalmente seco y que el olor haya disminuido claramente.

El bicarbonato resulta útil porque ayuda a neutralizar determinados olores y facilita la limpieza de residuos adheridos. Si después del primer tratamiento todavía queda olor, puedes repetirlo una vez.

Detergente y agua tibia para eliminar la película grasa

A veces el problema no está únicamente en el olor, sino en una película grasa muy fina que permanece sobre el plástico y retiene los aromas de los alimentos.

Llena el tupper con aproximadamente 500 ml de agua tibia y añade 1 cucharadita de detergente lavavajillas. Déjalo reposar unos 15 minutos y después frota todas las superficies con una esponja no abrasiva durante uno o dos minutos.

Aclara varias veces hasta que no quede espuma. No utilices estropajos metálicos ni fibras muy abrasivas: los arañazos pueden dificultar futuras limpiezas y favorecer que los olores permanezcan.

Vinagre blanco para un olor especialmente persistente

Si el bicarbonato no ha sido suficiente, puedes probar el vinagre blanco en un tratamiento separado, después de haber aclarado completamente el recipiente.

Mezcla 250 ml de agua tibia con 250 ml de vinagre blanco y vierte la solución en el tupper. Déjala actuar durante 30 minutos. Después vacía el recipiente, lávalo con detergente y acláralo cuidadosamente.

El propio olor del vinagre puede permanecer temporalmente, por lo que es importante dejar el recipiente abierto hasta que se seque por completo.

No es necesario mezclar vinagre y bicarbonato: al combinarlos reaccionan entre sí y pierden buena parte de las características que interesa aprovechar por separado. Y nunca mezcles vinagre con lejía.

Ventilar el recipiente después del lavado

Guardar inmediatamente un tupper cerrado puede hacer que los olores residuales resulten mucho más perceptibles la próxima vez que se abra.

Después de limpiarlo, coloca el recipiente y la tapa separados en un lugar seco y bien ventilado durante 6 a 12 horas. No hace falta dejarlos bajo un sol intenso, especialmente si el fabricante desaconseja la exposición prolongada al calor.

Cuando estén completamente secos, guarda el tupper con la tapa ligeramente desplazada o separada siempre que tengas espacio. Esta sencilla costumbre también ayuda a evitar el olor a humedad que aparece en algunos recipientes almacenados cerrados.

Errores a evitar

Usar agua hirviendo. Puede deformar ciertos recipientes de plástico o deteriorar sus juntas. Respeta siempre la temperatura máxima indicada por el fabricante.

Frotar con un estropajo metálico. Los arañazos no solo deterioran el aspecto: también crean irregularidades donde pueden acumularse restos de alimentos.

Cerrar el recipiente todavía húmedo. La humedad atrapada puede producir olores desagradables. Déjalo secar completamente antes de guardarlo.

Utilizar lejía junto con vinagre u otros ácidos. Esta combinación puede liberar gases peligrosos. Los productos de limpieza deben utilizarse por separado y siguiendo las instrucciones de su etiqueta.

Intentar conservar indefinidamente un recipiente muy deteriorado. Si el plástico presenta grietas profundas, deformaciones, zonas pegajosas o un deterioro evidente, es preferible sustituirlo.

Para ir más allá

Para alimentos con aromas intensos como cebolla, ajo o determinadas salsas, puedes reservar uno o dos recipientes exclusivamente para este tipo de preparaciones.

Si utilizas recipientes de vidrio con tapa de plástico, guarda los alimentos procurando que no estén en contacto prolongado con la tapa. El vidrio suele retener menos olores que el plástico.

También conviene limpiar el recipiente poco después de vaciarlo. Cuanto menos tiempo permanezcan los restos de comida y grasa sobre la superficie, más sencilla será la limpieza.

Preguntas frecuentes

¿Puedo dejar bicarbonato toda la noche dentro del tupper?

Sí. Una solución de 2 cucharadas de bicarbonato por unos 500 ml de agua tibia puede permanecer entre 8 y 12 horas. Después debes aclarar y secar bien el recipiente.

¿Por qué sigue oliendo si ya lo lavé con detergente?

Puede quedar una pequeña cantidad de grasa o residuos aromáticos sobre el plástico, especialmente en superficies rayadas, tapas, esquinas y juntas. Por eso un remojo prolongado puede resultar más eficaz que repetir un lavado rápido.

¿Puedo utilizar limón en lugar de vinagre?

Puedes limpiar el recipiente con agua y una pequeña cantidad de zumo de limón, pero no siempre será más eficaz contra un olor persistente. Además, es necesario lavar y aclarar posteriormente para retirar cualquier residuo.

¿Qué hago si el olor no desaparece después de varios tratamientos?

Si has realizado dos o tres limpiezas completas y el olor continúa siendo muy intenso, revisa especialmente la junta y la tapa. Si el recipiente está muy rayado, agrietado, deformado o deteriorado, sustituirlo puede ser la opción más práctica y segura.