Las celosías de terraza protegen la intimidad y decoran el espacio, pero sus huecos y uniones acumulan polvo, hojas secas, telarañas y suciedad arrastrada por el viento. Limpiarlas de vez en cuando evita que la suciedad se adhiera y que el material pierda su buen aspecto.
Lo que necesitas
- Cepillo de cerdas suaves
- Aspiradora con accesorio estrecho, si tienes
- Cubo con agua tibia
- Jabón neutro
- Paño de microfibra
- Cepillo de dientes viejo y suave
Paso a paso
- Retira los restos grandes
Quita a mano las hojas, ramitas o telarañas que hayan quedado atrapadas entre los huecos. - Cepilla de arriba abajo
Pasa un cepillo suave por cada tramo de la celosía. Hazlo desde la parte superior hacia abajo para que el polvo caiga y no vuelva a depositarse en las zonas ya limpias. - Limpia los huecos con precisión
Utiliza un cepillo de dientes suave para llegar a las esquinas y uniones. No hace falta frotar con fuerza: bastan pasadas cortas y suaves. - Prepara agua jabonosa
Añade unas gotas de jabón neutro a un cubo de agua tibia. Humedece un paño de microfibra y escúrrelo muy bien. - Pasa el paño por la estructura
Limpia los listones, bordes y marcos con el paño apenas húmedo. Si la celosía es de madera, evita empaparla para no favorecer que se hinche o se deteriore. - Aclara y seca
Pasa otro paño humedecido solo con agua para retirar los restos de jabón. Después, seca con una microfibra limpia, especialmente si es de madera o metal.
Según el material
- Madera: usa poca agua y sécala siempre al terminar.
- Resina o PVC: puedes usar agua jabonosa sin problema, pero evita estropajos.
- Metal: seca bien las juntas y zonas de unión para evitar marcas de agua u óxido.
Evita lejía, amoniaco, desengrasantes fuertes y cepillos metálicos. Una limpieza suave al inicio de cada temporada deja la celosía más limpia y evita que la suciedad se compacte en los huecos