Cómo limpiar una cubierta de piscina antes del invierno y qué suciedad conviene retirar antes de guardarla

Cuando termina la temporada de baño, la cubierta de la piscina suele acumular hojas, polvo, restos de insectos, manchas verdosas y suciedad procedente del jardín. Guardarla sin limpiarla puede favorecer los malos olores, la aparición de moho y el deterioro del material. Sin embargo, no todas las manchas necesitan productos especiales ni una limpieza agresiva. La clave está en retirar los residuos orgánicos, lavar suavemente la superficie y dejarla completamente seca antes de doblarla. Con unos cuidados sencillos, podrás conservarla en mejores condiciones hasta la próxima temporada.

Cómo limpiar una cubierta de piscina paso a paso antes de guardarla

Antes de empezar, comprueba si tu cubierta es de PVC, polietileno, material reforzado o una lona solar de burbujas. Las instrucciones del fabricante tienen prioridad, especialmente en cubiertas automáticas o con tratamientos especiales.

Materiales necesarios:

  • 5 litros de agua templada, preferiblemente por debajo de 30 °C.
  • 10 ml de jabón líquido neutro, siempre que el fabricante permita utilizarlo.
  • Un cepillo de cerdas muy suaves.
  • Dos paños de microfibra.
  • Una manguera con presión suave.
  • Una escoba de cerdas blandas.
  • Toallas limpias para el secado.

1. Retirar hojas y residuos antes de mojar

Extiende la cubierta sobre una superficie limpia y lisa, evitando arrastrarla sobre piedras o cemento rugoso.

Retira hojas, ramas, insectos y restos vegetales con una escoba suave.

Presta especial atención a las esquinas, costuras y zonas próximas a los ojales.

Este primer paso evita que los residuos se descompongan durante el almacenamiento y facilita el lavado posterior.

2. Preparar una solución de limpieza suave

Mezcla 10 ml de jabón neutro con 5 litros de agua templada.

Remueve ligeramente hasta distribuir el producto.

Antes de aplicarlo sobre toda la cubierta, prueba la solución en una esquina poco visible y comprueba que no altera el material.

3. Limpiar sin frotar demasiado

Humedece el cepillo suave o la microfibra y limpia por secciones de aproximadamente un metro cuadrado.

Realiza movimientos suaves, sin ejercer presión sobre costuras, burbujas o zonas debilitadas.

En las manchas adheridas, deja actuar el agua jabonosa entre 3 y 5 minutos, sin permitir que se seque.

4. Aclarar cuidadosamente

Utiliza abundante agua limpia y presión baja para eliminar los restos de jabón.

Revisa especialmente los pliegues y bordes, donde puede quedar producto acumulado.

No utilices una hidrolimpiadora, salvo autorización expresa del fabricante.

5. Secar completamente antes de doblar

Extiende la cubierta en un lugar ventilado y protegido del sol intenso.

El secado puede necesitar varias horas, dependiendo de la temperatura y la humedad.

Comprueba que ambas caras, las costuras y los pliegues estén completamente secos.

Nunca guardes una cubierta húmeda, aunque parezca limpia.

Cómo eliminar manchas verdosas y restos de algas

Las manchas verdes pueden aparecer cuando la cubierta permanece húmeda durante varios días, especialmente en zonas sombreadas.

Para eliminarlas, prepara una mezcla de 5 litros de agua y 10 ml de jabón neutro compatible con el material.

Humedece la zona y deja actuar durante 5 minutos.

Después, frota suavemente con una microfibra y aclara con agua limpia.

Si las manchas persisten, utiliza únicamente un limpiador específico autorizado para esa cubierta.

Evita aplicar lejía, vinagre concentrado o productos antialgas directamente sobre la lona sin verificar su compatibilidad.

Algunas manchas pueden dejar una ligera decoloración permanente, incluso después de retirar los residuos.

Cómo retirar excrementos de pájaros y suciedad incrustada

Los excrementos de pájaros contienen sustancias que pueden dejar marcas si permanecen demasiado tiempo sobre determinados materiales.

Lo más importante es ablandarlos antes de intentar retirarlos.

Coloca un paño humedecido con agua templada sobre la mancha durante 5 a 10 minutos.

Después, retira cuidadosamente el residuo con una microfibra suave.

Si queda suciedad, aplica una pequeña cantidad de la solución de jabón neutro utilizada anteriormente.

Aclara y seca la zona.

No utilices cuchillas, estropajos abrasivos ni cepillos metálicos.

Repite el proceso suavemente si es necesario, en lugar de aumentar la presión.

Cómo limpiar las costuras, los bordes y los ojales

Las zonas de unión suelen acumular más suciedad que la superficie central.

Además, los restos de tierra y humedad pueden permanecer atrapados entre los pliegues.

Prepara 1 litro de agua con 2 ml de jabón neutro compatible.

Humedece una microfibra y limpia cuidadosamente los bordes, las costuras y los alrededores de los ojales.

Dedica entre 5 y 10 minutos a revisar estas zonas, según el tamaño de la cubierta.

Si existen piezas metálicas, sécalas con un paño limpio para reducir la humedad retenida.

Comprueba también que no haya desgarros, costuras abiertas o fijaciones deterioradas antes de guardar la cubierta.

Cómo guardar la cubierta para evitar moho y malos olores

Una cubierta perfectamente limpia puede desarrollar malos olores si se almacena húmeda.

Antes de doblarla, comprueba que no quedan gotas entre sus capas.

Utiliza una funda transpirable o el sistema de almacenamiento recomendado por el fabricante.

Guárdala en un lugar seco, ventilado y protegido de roedores.

Evita colocar objetos pesados encima, especialmente si se trata de una cubierta solar con burbujas.

Tampoco conviene dejarla expuesta al sol durante semanas mientras está guardada.

Una revisión durante el invierno puede ayudar a detectar humedad accidental.

Errores que debes evitar

  • Doblar la cubierta todavía húmeda: favorece la aparición de olores, manchas y microorganismos.
  • Utilizar lejía sin autorización: puede alterar colores, recubrimientos y determinados materiales plásticos.
  • Frotar con cepillos duros: puede producir arañazos o debilitar las costuras.
  • Arrastrarla por superficies rugosas: aumenta el riesgo de pequeños agujeros y desgarros.
  • Guardarla junto a productos químicos: los derrames o vapores pueden deteriorar algunos materiales.

Para ir un paso más allá

  • Si tienes una cubierta solar de burbujas, evita doblarla con fuerza y sigue las recomendaciones específicas de almacenamiento.
  • Si utilizas una cubierta automática, consulta al instalador antes de desmontar o limpiar sus mecanismos.
  • Si la cubierta permanecerá instalada durante el invierno, revisa periódicamente la acumulación de hojas y agua, siguiendo las instrucciones de seguridad.

Preguntas frecuentes

¿Se puede limpiar una cubierta de piscina con vinagre blanco?

No es recomendable utilizarlo sin comprobar las indicaciones del fabricante. Algunas cubiertas tienen recubrimientos, uniones o componentes que pueden ser sensibles a productos ácidos.

¿Cuánto tiempo debe secarse antes de guardarla?

Depende del material y de las condiciones ambientales. Puede necesitar varias horas. Lo importante es comprobar que ambas caras y todos los pliegues estén completamente secos.

¿Es necesario desinfectar la cubierta antes del invierno?

Normalmente no. Una limpieza con agua y jabón neutro compatible, seguida de un aclarado y secado completos, suele ser suficiente. La desinfección solo debe realizarse cuando exista una necesidad concreta y con productos autorizados.

¿Dónde es mejor guardar una cubierta de piscina?

En un espacio seco, ventilado y protegido del sol directo, las temperaturas extremas y los animales. Es preferible utilizar la funda o el sistema de almacenamiento recomendado por el fabricante.

Una cubierta bien limpia, completamente seca y correctamente almacenada estará mejor protegida frente al deterioro durante los meses en los que no se utiliza.