Los interruptores se usan todos los días y, con el tiempo, la pared que los rodea puede oscurecerse. Las marcas de dedos, el polvo y la grasa de las manos se acumulan poco a poco, especialmente en paredes claras.
La buena noticia es que se puede recuperar el color de la pared sin frotar demasiado ni mojar el mecanismo eléctrico.
Lo que necesitas
- Un paño de microfibra
- Un bol con agua tibia
- Unas gotas de jabón neutro
- Un bastoncillo de algodón
- Un paño seco
Paso a paso
Antes de empezar, asegúrate de que el interruptor esté seco. Si quieres trabajar con total tranquilidad, corta la corriente de esa zona desde el cuadro eléctrico.
Retira primero el polvo con un paño de microfibra seco. Este paso evita que la suciedad se extienda al limpiar.
Mezcla agua tibia con unas gotas de jabón neutro. Humedece el paño y escúrrelo muy bien: debe quedar casi seco. Nunca pulverices el producto directamente sobre el interruptor ni sobre la pared.
Pasa el paño alrededor del marco con movimientos suaves y cortos. Para las esquinas y la zona más cercana al interruptor, utiliza un bastoncillo apenas humedecido. Así podrás retirar las marcas sin que entre humedad en el mecanismo.
Después, seca la zona inmediatamente con otro paño limpio y seco. Si aún queda alguna sombra, repite el proceso una segunda vez con muy poca humedad en lugar de frotar fuerte.
Para que no vuelva a oscurecerse tan rápido
Limpia alrededor de los interruptores una vez al mes con un paño seco o ligeramente humedecido. Esta pequeña rutina evita que las marcas se acumulen y mantiene las paredes claras durante más tiempo.
Evita usar lejía, estropajos o productos abrasivos: pueden dejar cercos, quitar el acabado de la pintura o crear una zona más clara que el resto de la pared.