Las tijeras de cocina pueden quedar pegajosas después de cortar alimentos grasos, hierbas, carne, frutas, masas o productos con salsas. Si esos residuos se secan, las hojas pueden abrirse con dificultad y acumular suciedad alrededor del tornillo central. Una limpieza sencilla con agua tibia y jabón suele ser suficiente para recuperar un movimiento suave. Lo importante es limpiar las dos caras de las hojas, prestar atención a la articulación y secarlas inmediatamente para evitar humedad innecesaria.
Limpieza principal con agua tibia y jabón lavavajillas
Para unas tijeras de acero inoxidable de uso habitual necesitarás 500 ml de agua tibia, 5 ml de jabón lavavajillas, una esponja suave, un cepillo de dientes limpio, un paño húmedo y otro completamente seco.
- Retira los restos visibles. Abre las tijeras y elimina cuidadosamente los trozos de comida adheridos utilizando papel de cocina. Trabaja siempre desde la zona próxima al mango hacia la punta y evita pasar los dedos directamente por el filo.
- Prepara la solución. Mezcla 500 ml de agua tibia con 5 ml de jabón. Humedece una esponja suave y escúrrela ligeramente. Frota ambas caras de cada hoja durante aproximadamente 30 segundos, insistiendo en las zonas pegajosas.
- Limpia la articulación. Moja un cepillo de dientes en la solución jabonosa y cepilla alrededor del tornillo o remache central. Abre y cierra las tijeras varias veces para facilitar la eliminación de residuos escondidos entre las hojas.
- Aclara cuidadosamente. Pasa un paño limpio humedecido con agua o, si las instrucciones del fabricante lo permiten, aclara brevemente las hojas bajo agua corriente. Evita dejar las tijeras sumergidas durante largos periodos.
- Seca inmediatamente. Pasa un paño seco por las hojas, el mango y especialmente la articulación. Déjalas abiertas durante 10 a 15 minutos en un lugar ventilado antes de guardarlas.
La limpieza habrá funcionado cuando las hojas dejen de sentirse pegajosas y las tijeras puedan abrirse y cerrarse con normalidad.
Para residuos grasos difíciles de eliminar
Cuando las tijeras se han utilizado para cortar alimentos especialmente grasos, una sola pasada con un paño húmedo puede no ser suficiente. La mejor opción sigue siendo el jabón lavavajillas, ya que está formulado para desprender grasa de utensilios de cocina.
Coloca 2 o 3 gotas de jabón directamente sobre una esponja húmeda y frota cada cara de las hojas durante 30 a 60 segundos. Después limpia cuidadosamente alrededor de la articulación con un cepillo pequeño.
Aclara hasta que no queden restos de espuma y seca inmediatamente.
Evita recurrir a estropajos metálicos o polvos abrasivos: pueden dejar arañazos en determinadas superficies y acabados. En tijeras con revestimientos especiales, sigue siempre las instrucciones del fabricante.
Cómo retirar restos secos alrededor del tornillo
El punto de unión de las hojas suele ser la zona más olvidada. Allí pueden quedar pequeños fragmentos de hierbas, grasa o alimentos que, al secarse, dificultan el movimiento.
Humedece un cepillo de dientes con 100 ml de agua tibia mezclada con 1 ml de jabón lavavajillas. Con las tijeras abiertas, cepilla suavemente alrededor del tornillo durante aproximadamente un minuto.
Abre y cierra las tijeras varias veces y vuelve a cepillar si aparece más suciedad. Retira el jabón con un paño húmedo y seca muy bien.
Si el mecanismo continúa duro después de estar completamente limpio y seco, consulta las recomendaciones del fabricante antes de utilizar cualquier lubricante, especialmente porque se trata de un utensilio que puede entrar en contacto con alimentos.
Limpieza inmediata después de cortar alimentos pegajosos
La prevención ahorra bastante trabajo. Después de cortar alimentos que dejan residuos, intenta limpiar las tijeras antes de que estos se sequen.
Pasa primero papel de cocina para retirar la mayor parte de la suciedad. Después utiliza una esponja con 2 gotas de jabón lavavajillas y agua tibia. Lava las hojas durante unos segundos, aclara y seca.
Todo el proceso puede realizarse en menos de dos minutos.
Si las tijeras se han utilizado con carne, pescado u otros alimentos crudos, límpialas inmediatamente siguiendo las recomendaciones de higiene aplicables a los utensilios que han estado en contacto con esos alimentos y evita utilizarlas sobre alimentos listos para consumir antes de haberlas lavado correctamente.
Errores a evitar
Pasar los dedos directamente por las hojas. Aunque parezcan poco afiladas, unas tijeras de cocina pueden provocar cortes. Utiliza siempre una esponja, cepillo o paño.
Dejarlas en remojo durante horas. La exposición prolongada a la humedad no es necesaria y puede resultar perjudicial para algunas articulaciones, tornillos o materiales.
Utilizar estropajos metálicos. Pueden arañar las hojas y deteriorar determinados acabados.
Guardarlas todavía húmedas. La zona de la articulación retiene agua con facilidad. Sécala cuidadosamente antes de cerrar y guardar las tijeras.
Usar productos agresivos sin necesidad. Para residuos habituales de alimentos, agua tibia y jabón lavavajillas suelen ser suficientes.
Para ir más allá
Si tus tijeras pueden desmontarse, comprueba las instrucciones del fabricante: separar las hojas puede facilitar mucho una limpieza profunda.
Reserva unas tijeras exclusivamente para alimentos si también utilizas otras para embalajes, cartón u otras tareas domésticas.
Límpialas inmediatamente después de cortar alimentos pegajosos para evitar que los residuos se endurezcan.
Preguntas frecuentes
¿Puedo meter las tijeras de cocina en el lavavajillas?
Solo si el fabricante indica expresamente que son aptas. Algunos mangos, tornillos, recubrimientos o mecanismos pueden deteriorarse con los ciclos de lavado.
¿Qué hago si siguen pegajosas después del primer lavado?
Aplica 2 o 3 gotas de jabón lavavajillas sobre una esponja húmeda y vuelve a frotar durante 30 a 60 segundos. Repite especialmente alrededor de la articulación.
¿Puedo utilizar bicarbonato?
Normalmente no hace falta. Además, su acción abrasiva puede no ser adecuada para determinados acabados. Empieza siempre con agua tibia, jabón y una esponja no abrasiva.
¿Cómo sé que están completamente limpias?
Las hojas deben quedar sin restos visibles ni sensación pegajosa, y abrirse y cerrarse suavemente. Antes de guardarlas, comprueba también que la articulación esté completamente seca.