Cuando perros o gatos duermen sobre una manta, los pelos pueden quedar profundamente atrapados entre las fibras. Meterla directamente en el lavarropas no siempre resuelve el problema: muchos pelos permanecen adheridos y otros terminan en el tambor, el filtro o sobre otras prendas. Lo más práctico es retirar primero la mayor cantidad posible en seco. Con unos minutos de preparación y herramientas sencillas, la manta llegará al lavado con muchos menos pelos.
El método más práctico para retirar los pelos antes del lavado
Para limpiar una manta mediana necesitás:
- un cepillo quitapelos para mascotas o un guante de goma limpio;
- una aspiradora con accesorio para tapicería, si tenés;
- una superficie amplia;
- una bolsa o recipiente para recoger los pelos.
1. Sacudí bien la manta
Llevá la manta al exterior, balcón o patio, si es posible. Sujetala firmemente y sacudila varias veces durante 30 a 60 segundos.
Este primer gesto elimina pelos sueltos, polvo y pequeñas partículas que no necesitan entrar al lavarropas.
Evitá hacerlo dentro de una habitación si alguien es sensible a los alérgenos de animales, porque el movimiento puede dispersar partículas en el aire.
2. Extendela completamente
Colocá la manta sobre una mesa, cama o superficie limpia y plana. Trabajar sobre la manta extendida permite detectar las zonas donde se concentra el pelo, especialmente donde suele acostarse la mascota.
Pasá primero la mano suavemente para localizar las áreas más cargadas.
3. Pasá un cepillo o guante de goma
Utilizá un cepillo específico para pelos de mascotas realizando pasadas largas siempre en la misma dirección.
Si no tenés uno, ponete un guante doméstico de goma limpio y pasalo sobre la tela. Podés humedecerlo apenas y sacudir todo el exceso de agua: debe estar prácticamente seco.
La fricción ayuda a reunir los pelos en pequeños montones. Retiralos a medida que se acumulan y depositálos en la basura.
Trabajá durante unos 3 a 5 minutos por cada lado, según la cantidad de pelo.
4. Aspirá los restos
Si todavía quedan muchos pelos, utilizá una aspiradora con accesorio para tapicería. Pasala lentamente sobre ambos lados de la manta durante aproximadamente 2 o 3 minutos.
No hace falta aspirar hasta eliminar absolutamente cada pelo. El objetivo es retirar la mayor cantidad posible antes del lavado.
5. Lavá según la etiqueta
Revisá siempre las instrucciones de cuidado de la manta antes de elegir temperatura y programa.
No sobrecargues el tambor: la manta necesita espacio para moverse y enjuagarse correctamente. Utilizá la cantidad de detergente recomendada para la carga y el tipo de máquina.
Al finalizar, revisá y limpiá el filtro del lavarropas siguiendo las indicaciones del fabricante si se han acumulado pelos.
El guante de goma para mantas de fibras cortas
Un simple guante de goma puede ser especialmente útil sobre mantas de polar, microfibra y tejidos donde los pelos quedan adheridos superficialmente.
Extendé la manta y pasá el guante con movimientos cortos hacia una misma dirección. Cada 30 o 40 segundos, retirale los pelos acumulados.
Si la electricidad estática dificulta el trabajo, humedecé ligeramente el guante, pero nunca empapes la manta. Una superficie apenas húmeda facilita que algunos pelos se agrupen y puedan retirarse con los dedos.
Probá primero en una esquina poco visible si se trata de una manta delicada.
Usar la aspiradora para mantas muy cargadas de pelo
Cuando el animal duerme diariamente sobre la misma manta, el cepillado manual puede no ser suficiente.
Utilizá preferentemente una boquilla para tapicería limpia. Extendé bien la manta y aspirala mediante pasadas lentas y superpuestas. Trabajá primero en una dirección y luego perpendicularmente.
Dedicá entre 5 y 10 minutos a una manta grande con mucha acumulación.
En tejidos delicados, ajustá la aspiración a una potencia moderada para evitar estirar las fibras. No utilices cepillos motorizados sobre materiales para los que el fabricante no los recomiende.
Un rodillo adhesivo para los últimos pelos visibles
Después del cepillado o aspirado, un rodillo quitapelusas puede servir para recoger los pelos aislados que todavía quedan visibles.
Pasalo sin ejercer demasiada presión y cambiá la hoja adhesiva cuando pierda capacidad de adherencia.
Para una manta completamente cubierta de pelo no es la opción más económica, porque necesitarías muchas hojas. Resulta más eficiente reservarlo para el acabado final, especialmente en los bordes y zonas donde los pelos contrastan mucho con el color del tejido.
Errores a evitar
Meter la manta muy cargada de pelos directamente en el lavarropas. El agua no hace desaparecer mágicamente el pelo y parte puede terminar redistribuyéndose dentro de la máquina.
Empapar la manta antes de quitar los pelos. Muchos pelos resultan más fáciles de retirar cuando el tejido está seco.
Frotar violentamente una manta delicada. Podés levantar fibras, formar bolitas o alterar la textura. Trabajá con pasadas suaves y repetidas.
Sobrecargar el lavarropas. Una manta comprimida junto con demasiada ropa tendrá menos espacio para moverse, lavarse y enjuagarse correctamente.
Ignorar las instrucciones de lavado. Lana, tejidos sintéticos, mantas eléctricas y materiales especiales pueden necesitar tratamientos muy diferentes.
Para ir más allá
Colocá una manta específica y fácilmente lavable en el lugar donde tu mascota suele dormir. Será mucho más sencillo mantener limpio el sofá o la cama.
Cepillar regularmente al animal con un accesorio apropiado para su tipo de pelo también puede reducir la cantidad de pelo suelto que termina sobre los textiles.
Después de lavar una manta muy peluda, revisá el tambor, la goma de la puerta y el filtro accesible de la máquina según las instrucciones del fabricante.
Preguntas frecuentes
¿Es mejor quitar los pelos con la manta seca o mojada?
En general, seca. Sacudir, cepillar y aspirar antes de mojarla permite retirar una gran cantidad de pelo sin que quede pegado a las fibras húmedas.
¿Puedo usar cinta adhesiva si no tengo rodillo?
Sí. En pequeñas zonas podés utilizar cinta adhesiva enrollada alrededor de la mano con la parte adhesiva hacia afuera. Evitala sobre tejidos extremadamente delicados y probá primero en un rincón.
¿Hay que eliminar absolutamente todos los pelos antes del lavado?
No. El objetivo es retirar la mayor cantidad posible, especialmente las acumulaciones visibles. El lavado puede encargarse después de la suciedad y de los restos más pequeños.
¿Qué hago si la manta sigue teniendo pelos después de lavarla?
Dejala secar según las instrucciones de cuidado y volvé a pasar un cepillo quitapelos o rodillo adhesivo. Los pelos que se desprendieron durante el lavado suelen resultar más fáciles de retirar una vez que el tejido está nuevamente seco.