La acelga es una hortaliza muy adecuada para cultivar en maceta porque no es necesario arrancar toda la planta para disfrutar de la cosecha. Si se cortan únicamente las hojas exteriores y se conserva intacto el centro, la planta puede seguir formando hojas nuevas durante varias semanas. Para conseguirlo, lo más importante es utilizar un recipiente suficientemente profundo, respetar la separación entre plantas, mantener una humedad regular y cosechar correctamente.
Cómo sembrar acelgas en maceta y mantener una cosecha continua
Para cultivar acelgas necesitarás una maceta o jardinera de al menos 25-30 cm de profundidad, con agujeros de drenaje. Para 3 o 4 plantas adultas resulta práctico un recipiente de aproximadamente 40-50 cm de largo.
Prepara:
- semillas de acelga;
- 15-20 litros de sustrato universal de buena calidad;
- 2-3 litros de compost maduro;
- una regadera;
- tijeras limpias para la cosecha.
Mezcla aproximadamente 4 partes de sustrato con 1 parte de compost. El resultado debe quedar suelto y retener cierta humedad sin permanecer encharcado.
1. Sembrar las semillas
Haz pequeños agujeros de unos 2 cm de profundidad. Coloca 1 o 2 semillas en cada punto y deja aproximadamente 15-20 cm entre ellos. Cubre ligeramente con sustrato y riega con suavidad para evitar desplazar las semillas.
Mantén la tierra húmeda durante la germinación, pero nunca saturada de agua. Dependiendo de la temperatura, las primeras plántulas suelen aparecer aproximadamente en una o dos semanas.
2. Aclarar las plantas
Si germinan dos plántulas en el mismo punto, conserva la más vigorosa cuando tengan varias hojas verdaderas. Corta la otra al nivel del suelo en lugar de arrancarla, para no alterar las raíces de la planta que permanecerá en la maceta.
Para obtener hojas grandes, procura dejar finalmente unos 20 cm entre plantas. Una plantación demasiado densa produce hojas más pequeñas y dificulta la circulación del aire.
3. Mantener humedad y buena exposición
Coloca la maceta en un lugar luminoso. La acelga agradece varias horas de sol, aunque en zonas con veranos muy calurosos puede beneficiarse de sol por la mañana y cierta protección durante las horas más fuertes de la tarde.
Comprueba la humedad introduciendo un dedo unos 2-3 cm en el sustrato. Si está seco a esa profundidad, riega lentamente hasta que salga un poco de agua por los agujeros inferiores.
4. Cosechar las hojas exteriores
Cuando las plantas estén bien desarrolladas y tengan varias hojas de buen tamaño, empieza por las exteriores. Córtalas individualmente cerca de la base con unas tijeras limpias.
No cortes el corazón de la planta ni las hojas jóvenes centrales. Como regla práctica, evita retirar más de aproximadamente un tercio de las hojas de una planta de una sola vez. Así podrá continuar realizando la fotosíntesis y producir nuevas hojas.
Con buenas condiciones de cultivo, podrás repetir la cosecha progresivamente durante varias semanas.
Mantén el sustrato húmedo sin encharcarlo
Las acelgas necesitan una humedad bastante regular, especialmente cuando crecen en recipientes, donde la tierra se seca más rápidamente.
En lugar de seguir un calendario rígido, comprueba el sustrato. En primavera puede bastar con regar cada pocos días, mientras que durante períodos cálidos una maceta expuesta al sol puede necesitar agua con mucha mayor frecuencia.
Aplica el agua directamente sobre la tierra y riega hasta observar un ligero drenaje. Vacía el agua acumulada en platos o cubremacetas. El encharcamiento prolongado reduce el oxígeno disponible para las raíces y favorece problemas de pudrición.
Aporta nutrientes sin excederte
Como las hojas se cosechan repetidamente, los nutrientes disponibles en una maceta terminan disminuyendo.
Antes de sembrar, incorporar aproximadamente un 15-20 % de compost maduro al sustrato proporciona una buena base. Después, si el crecimiento pierde vigor, puede añadirse una capa de 1-2 cm de compost sobre la superficie cada 4-6 semanas, sin amontonarlo contra los tallos.
También puede utilizarse un fertilizante líquido apto para hortalizas siguiendo estrictamente la dosis indicada por el fabricante. Añadir más cantidad no acelera necesariamente el crecimiento y puede provocar acumulación de sales o dañar las raíces.
Protege las acelgas del calor intenso
La acelga tolera diferentes condiciones, pero el sustrato de una maceta pequeña puede calentarse y secarse rápidamente durante el verano.
Si las temperaturas son elevadas, sitúa el recipiente donde reciba sol durante la mañana y sombra ligera por la tarde. También puedes colocar alrededor de las plantas una capa de 2-3 cm de material orgánico limpio, como paja, manteniéndola ligeramente separada de los tallos.
Este acolchado ayuda a reducir la evaporación. No sustituye al riego: comprueba siempre la humedad de la tierra antes de añadir agua.
Errores a evitar
Usar una maceta demasiado poco profunda. Las raíces dispondrán de menos volumen de tierra y el sustrato perderá humedad con mayor rapidez.
Sembrar demasiadas plantas juntas. La competencia por luz, agua y nutrientes puede producir ejemplares débiles y hojas pequeñas.
Mantener continuamente empapada la tierra. La acelga necesita humedad, pero también un buen drenaje. Una maceta sin agujeros aumenta considerablemente el riesgo de problemas radiculares.
Cortar las hojas centrales. El corazón contiene el crecimiento joven que permitirá continuar la producción. Cosecha primero las hojas exteriores.
Retirar demasiadas hojas simultáneamente. Una cosecha excesiva reduce temporalmente la capacidad de la planta para continuar creciendo.
Para ir más allá
En balcones pequeños, prioriza una jardinera profunda antes que muchos recipientes pequeños: conservará mejor la humedad y proporcionará más espacio para las raíces.
En períodos frescos, aprovecha una ubicación soleada. Durante episodios de calor intenso, protege las plantas del sol más fuerte de la tarde y controla la humedad con mayor frecuencia.
También puedes escalonar las siembras unas semanas para disponer de plantas en diferentes fases de crecimiento.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo puedo empezar a cosechar?
Cuando la planta esté bien establecida y presente varias hojas desarrolladas. En lugar de guiarte únicamente por una fecha, comprueba que pueda perder algunas hojas exteriores sin quedarse prácticamente desnuda.
¿Hay que arrancar la acelga para cosecharla?
No. Para prolongar la producción, corta únicamente las hojas exteriores cerca de su base y deja intactas las hojas jóvenes del centro.
¿La acelga puede crecer en semisombra?
Sí. Puede cultivarse con varias horas de luz directa y tolerar cierta semisombra, aunque una falta importante de luz puede ralentizar el crecimiento.
¿Por qué las hojas se marchitan aunque riegue?
Comprueba primero la tierra. El marchitamiento puede aparecer tanto por falta de agua como por problemas asociados al exceso de humedad y mal drenaje. Si el sustrato está constantemente empapado, no añadas más agua: revisa los agujeros de drenaje y deja que pierda parte de la humedad.