Tener albahaca, perejil, menta o romero a pocos pasos de la cocina es más sencillo de lo que parece. No hace falta disponer de un jardín: una ventana luminosa, un balcón o una pequeña terraza pueden convertirse en un rincón de aromáticas muy productivo. El secreto está en no tratar todas las especies de la misma manera. Cada una necesita una combinación diferente de sol, agua y sustrato. Con unas macetas adecuadas y algunos cuidados básicos, podrás cosechar hojas frescas durante muchos meses.
Cómo empezar tu pequeño jardín de hierbas aromáticas
Para comenzar, una combinación práctica es albahaca, perejil, menta y romero. Necesitarás macetas individuales con agujeros de drenaje, sustrato universal de calidad, perlita y pequeños platos para recoger el agua.
Como referencia, utiliza recipientes de 15-20 cm de diámetro como mínimo para plantas jóvenes. La menta agradece una maceta mayor conforme se desarrolla porque se expande rápidamente.
- Prepara el sustrato. Mezcla aproximadamente 3 partes de sustrato universal con 1 parte de perlita. Debe retener cierta humedad sin convertirse en una masa compacta y empapada.
- Planta cada aromática por separado. Colócala aproximadamente a la misma profundidad a la que estaba creciendo anteriormente. Evita enterrar excesivamente la base de los tallos.
- Busca una ubicación luminosa. Albahaca y romero necesitan mucha luz y agradecen varias horas de sol. El perejil y la menta pueden tolerar algo menos de sol directo, especialmente en climas muy calurosos.
- Riega según cada planta. Introduce un dedo unos 2-3 cm en el sustrato antes de regar. Menta, perejil y albahaca prefieren una humedad relativamente regular. El romero necesita que el sustrato se seque más entre riegos.
- Empieza a cosechar poco a poco. Cuando las plantas estén bien establecidas, corta pequeñas cantidades regularmente. En la albahaca, cortar por encima de un nudo ayuda a estimular nuevas ramificaciones.
Después de unas semanas de crecimiento activo deberías observar nuevos brotes, siempre que las plantas tengan suficiente luz y una temperatura apropiada.
Cultiva la albahaca donde reciba mucha luz
La albahaca necesita calor y abundante iluminación. En casa, sitúala cerca de una ventana muy luminosa o en un balcón soleado, procurando ofrecerle alrededor de 6 horas de sol cuando sea posible.
Comprueba el sustrato con frecuencia. Cuando los primeros 2 cm comiencen a secarse, riega profundamente hasta que salga un poco de agua por la base. Vacía el plato unos 10-15 minutos después.
Para conseguir una planta más ramificada, corta las puntas regularmente por encima de un par de hojas bien desarrollado. Evita retirar más de aproximadamente un tercio de la planta de una sola vez.
Si aparecen flores y tu prioridad es producir hojas, puedes retirar las espigas florales jóvenes. Así prolongarás durante un tiempo la producción vegetativa, aunque la albahaca sigue siendo una planta de ciclo relativamente corto.
Mantén la menta en su propia maceta
La menta es vigorosa y puede ocupar rápidamente el espacio disponible. Por eso es preferible cultivarla sola en un recipiente, especialmente si tienes otras aromáticas cerca.
Utiliza una maceta de al menos 20 cm de diámetro, aumentando el tamaño cuando las raíces hayan ocupado buena parte del recipiente.
A diferencia del romero, la menta prefiere un sustrato que conserve cierta humedad. Comprueba los primeros 2-3 cm y riega cuando comiencen a secarse, sin dejar permanentemente agua en el plato.
Puedes cosechar tallos de unos 5-10 cm, realizando el corte justo por encima de un nudo. Esto favorece la aparición de nuevas ramas laterales.
En regiones con veranos extremadamente calurosos, puede beneficiarse del sol de mañana y de cierta protección frente al sol intenso de última hora de la tarde.
Dale al romero menos agua y mucho drenaje
Uno de los errores más frecuentes consiste en regar el romero igual que la albahaca o la menta.
Esta aromática mediterránea necesita un sustrato muy drenante. Para mejorar una mezcla universal, puedes utilizar aproximadamente 2 partes de sustrato y 1 parte de perlita, piedra pómez o arena hortícola gruesa.
Antes de volver a regar, deja que varios centímetros de la superficie se sequen. Después riega abundantemente y permite que toda el agua sobrante salga por los agujeros inferiores.
No mantengas agua en el plato.
Coloca el romero en el punto más soleado disponible. En interior, la falta de luz combinada con un exceso de humedad puede debilitar considerablemente la planta.
Cuida el perejil con humedad regular
El perejil funciona bien en macetas relativamente profundas porque desarrolla una raíz importante. Un recipiente de aproximadamente 20 cm de profundidad o más resulta cómodo para cultivarlo durante un período prolongado.
Mantén el sustrato ligeramente húmedo, pero nunca saturado. Comprueba los primeros 2 cm y riega cuando empiecen a perder humedad.
Para cosecharlo, corta primero los tallos exteriores cerca de la base y deja crecer los centrales.
Si cultivas desde semillas, ten paciencia: la germinación del perejil puede ser lenta y tardar varias semanas dependiendo de la temperatura y las condiciones.
Errores a evitar
Plantar todas las aromáticas juntas. El romero y la menta, por ejemplo, tienen necesidades de humedad bastante diferentes.
Utilizar macetas sin drenaje. Las raíces pueden permanecer saturadas y deteriorarse rápidamente.
Regar todos los días automáticamente. Comprueba primero el sustrato. La frecuencia cambia según temperatura, estación y tamaño del recipiente.
Colocarlas en una cocina oscura. La mayoría de las aromáticas culinarias necesitan mucha más luz de la que reciben en una zona alejada de las ventanas.
Cosechar demasiado de golpe. Retirar gran parte del follaje reduce la capacidad de recuperación de una planta joven.
Para ir más allá
Gira las macetas aproximadamente un cuarto de vuelta cada pocos días si reciben luz principalmente desde un lado.
En verano, revisa la humedad con mayor frecuencia porque los recipientes pequeños pueden secarse rápidamente.
Si dispones de balcón, aprovecha el exterior durante la temporada adecuada, pero aclimata gradualmente las plantas al sol directo.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son las hierbas más fáciles para principiantes?
Menta, perejil, cebollino y algunas variedades de albahaca suelen resultar manejables, siempre que reciban suficiente luz y tengan buen drenaje.
¿Puedo cultivar aromáticas dentro de la cocina?
Sí, si dispones de una ventana suficientemente luminosa. Una cocina oscura o alejada de las ventanas no suele proporcionar luz suficiente.
¿Con qué frecuencia debo regarlas?
No existe una frecuencia universal. Comprueba el sustrato cada pocos días y adapta el riego a cada especie, temperatura y estación.
¿Puedo cultivar romero y menta en la misma maceta?
No es lo más recomendable. La menta prefiere una humedad más constante, mientras que el romero necesita períodos más secos y un drenaje excelente. En macetas separadas resulta mucho más fácil mantener ambas plantas sanas