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El error que está secando tus plantas aunque las riegues todos los días

Muchas personas creen que regar las plantas todos los días es la mejor forma de mantenerlas sanas. Sin embargo, este hábito puede provocar justamente el problema contrario. Cuando las raíces permanecen constantemente húmedas, dejan de recibir el oxígeno que necesitan para funcionar correctamente. Como consecuencia, la planta comienza a marchitarse, las hojas amarillean y parece tener sed, aunque el sustrato esté completamente mojado. Aprender a regar de forma adecuada es uno de los cambios más importantes para recuperar plantas debilitadas y mantenerlas saludables durante todo el año.

El verdadero problema: exceso de agua y falta de oxígeno en las raíces

Las raíces no solo absorben agua y nutrientes, también necesitan aire. Cuando el sustrato permanece siempre empapado, los espacios de aire desaparecen y las raíces comienzan a deteriorarse. Esto dificulta la absorción de agua, por lo que la planta presenta síntomas similares a los de la sequía.

Material necesario

  • Un palo de madera o medidor de humedad.
  • Regadera con agua.
  • Sustrato bien drenado.
  • Perlita o arena gruesa.
  • Maceta con agujeros de drenaje.

Cómo corregir el problema

  1. Introduce un palo de madera unos 8 a 10 cm en el sustrato y retíralo. Si sale húmedo y con tierra adherida, todavía no es necesario regar.
  2. Espera hasta que los primeros 3 o 5 cm del sustrato estén secos antes de volver a regar. La profundidad exacta depende del tamaño de la maceta y de la especie.
  3. Cuando llegue el momento, riega lentamente hasta que el agua salga por los agujeros inferiores de la maceta.
  4. Vacía el plato situado debajo de la maceta después de unos 10 minutos para evitar que las raíces permanezcan sumergidas.
  5. Si el sustrato tarda varios días en secarse, mezcla aproximadamente un 20 % de perlita o arena gruesa cuando trasplantes la planta para mejorar el drenaje.

Tiempo para notar la mejoría: normalmente entre una y tres semanas, dependiendo del estado de las raíces y de la especie.

Cómo saber que funciona: aparecen hojas nuevas de color verde intenso, los tallos recuperan firmeza y la planta deja de marchitarse entre riegos.

Comprueba siempre la humedad antes de regar

No todas las plantas consumen agua al mismo ritmo. La temperatura, el tamaño de la maceta, el tipo de sustrato y la estación del año influyen mucho más que el número de días transcurridos desde el último riego.

Introduce un dedo o un palo de madera en el sustrato antes de coger la regadera. Si todavía hay humedad en profundidad, espera uno o dos días más y vuelve a comprobar.

Este sencillo hábito evita la mayoría de los problemas relacionados con el exceso de agua.

Utiliza un sustrato con buen drenaje

Un suelo demasiado compacto retiene el agua durante demasiado tiempo.

Para la mayoría de plantas ornamentales resulta adecuado mezclar aproximadamente:

  • 70 % de sustrato universal.
  • 20 % de perlita o arena gruesa.
  • 10 % de compost maduro.

Esta combinación mejora la circulación del aire y facilita el desarrollo de raíces fuertes.

En plantas suculentas y cactus conviene aumentar todavía más la proporción de materiales drenantes.

Elige la maceta adecuada

Por muy correcto que sea el riego, una maceta sin agujeros de drenaje acumulará agua en el fondo.

Utiliza siempre recipientes con varios orificios inferiores. Si empleas un cubremacetas decorativo, retira el exceso de agua unos minutos después del riego.

Las macetas de barro también ayudan a evaporar parte de la humedad, especialmente en climas cálidos.

Adapta el riego a la estación del año

Durante el verano muchas plantas necesitan más agua debido a las altas temperaturas.

En otoño e invierno, cuando el crecimiento disminuye, también se reduce el consumo de agua. Continuar regando con la misma frecuencia que en verano suele provocar exceso de humedad y enfermedades radiculares.

Observa siempre el estado del sustrato antes de decidir cuándo volver a regar.

Errores que debes evitar

  • Regar por costumbre todos los días. Cada planta tiene necesidades diferentes y el calendario no sustituye la observación del sustrato.
  • Dejar agua acumulada en el plato de la maceta. Las raíces pueden permanecer demasiado tiempo en contacto con el agua y comenzar a deteriorarse.
  • Utilizar tierra demasiado compacta. El agua permanece retenida durante más tiempo y disminuye la oxigenación.
  • Regar pequeñas cantidades constantemente. Es preferible realizar un riego profundo y esperar hasta que el sustrato empiece a secarse.
  • Ignorar las hojas amarillas y blandas. A menudo son uno de los primeros síntomas de exceso de agua y no de falta de riego.

Para ir un paso más allá

Agrupa las plantas con necesidades de agua similares para facilitar el mantenimiento y evitar errores de riego.

Añade una fina capa de acolchado orgánico en plantas de exterior para conservar la humedad sin necesidad de regar tan frecuentemente.

Durante las olas de calor, protege las macetas del sol directo en las horas centrales del día si la especie no tolera temperaturas extremas.

¿Cómo sé si estoy regando demasiado?

Las hojas amarillas, el crecimiento lento, el sustrato constantemente húmedo y un olor desagradable procedente de la tierra suelen indicar exceso de agua.

¿Es mejor regar por la mañana o por la tarde?

Lo más recomendable es hacerlo temprano por la mañana. Así la planta dispone de agua durante las horas de mayor actividad y se reduce el riesgo de enfermedades relacionadas con la humedad.

¿Todas las plantas necesitan que el sustrato se seque antes del siguiente riego?

No. Algunas especies tropicales prefieren un sustrato ligeramente húmedo, mientras que cactus y suculentas necesitan que se seque casi por completo. Conviene conocer las necesidades específicas de cada planta.

¿Qué hago si sospecho que las raíces están dañadas?

Extrae cuidadosamente la planta de la maceta. Si encuentras raíces oscuras, blandas o con mal olor, elimina las partes afectadas con herramientas desinfectadas, trasplanta a un sustrato nuevo y bien drenado, y reduce los riegos hasta que aparezcan nuevos brotes sanos.

Carmen Herrera, autora de TrucosAbuela
Escrito por
Carmen Herrera

Llevo más de cincuenta años cuidando de mi casa y de los míos. Aprendí a cocinar y a resolver los problemas del hogar junto a mi madre y a mi abuela, y desde entonces no he dejado de anotar lo que funciona. Cada truco que publico lo he probado antes en mi propia casa.

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Hola, soy Carmen Herrera

Llevo más de cincuenta años cuidando de mi casa y de los míos. Aquí comparto los trucos, remedios y recetas que aprendí de mi madre y de mi abuela, y que sigo probando en mi propia cocina antes de publicarlos.

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