El mando de la televisión es uno de los objetos que más tocamos en casa, pero también uno de los que menos limpiamos. Con el tiempo, la grasa de los dedos, el polvo y los restos de comida se acumulan alrededor de los botones, formando una capa pegajosa difícil de retirar. El problema es que utilizar demasiada agua puede dañar los circuitos internos. Por suerte, existe una manera sencilla de eliminar esa suciedad sin empapar el dispositivo, utilizando materiales habituales y prestando especial atención a las pequeñas ranuras.
Cómo limpiar la suciedad pegajosa entre los botones sin dañar el mando
La clave está en trabajar con muy poca humedad y retirar primero los residuos secos. Así evitamos que la suciedad se introduzca todavía más entre los botones.
Materiales necesarios
- 1 paño de microfibra limpio.
- 5 o 6 bastoncillos de algodón.
- 1 cepillo de dientes de cerdas suaves, limpio y seco.
- 10 ml de alcohol isopropílico al 70 %, siempre que el fabricante permita utilizarlo.
- 2 palillos de madera.
- 1 trocito de papel absorbente.
Paso 1. Retirar las pilas antes de empezar
Abre el compartimento trasero y retira las pilas. Si el mando tiene batería integrada, apágalo siguiendo las instrucciones del fabricante.
Colócalo sobre una mesa seca, preferiblemente encima de un paño limpio.
Nunca limpies un mando conectado a un cable de carga. Tampoco pulses repetidamente los botones mientras trabajas con humedad.
Paso 2. Eliminar el polvo acumulado entre los botones
Utiliza el cepillo de dientes completamente seco para recorrer suavemente los espacios entre las teclas.
Inclina el mando hacia abajo mientras cepillas para favorecer que las partículas caigan al exterior.
Dedica aproximadamente 2 o 3 minutos a esta operación.
Presta especial atención al botón de encendido, las teclas de volumen y el círculo de navegación, donde suele acumularse más suciedad.
Paso 3. Retirar la grasa pegajosa con un bastoncillo
Si el fabricante permite el uso de alcohol isopropílico, humedece ligeramente la punta de un bastoncillo con una cantidad mínima de alcohol al 70 %.
La punta debe quedar apenas húmeda, nunca empapada. Si al presionarla desprende líquido, utiliza otro bastoncillo.
Pásalo alrededor de los botones, sin introducirlo profundamente en las ranuras.
Trabaja en pequeñas zonas durante unos 20 o 30 segundos.
El alcohol ayuda a desprender parte de la grasa superficial y se evapora con relativa rapidez, aunque eso no elimina el riesgo de que penetre en el interior.
Si el fabricante desaconseja el alcohol, utiliza únicamente un paño ligeramente humedecido con agua, sin acercar líquido a las aberturas.
Paso 4. Limpiar las ranuras más estrechas
Cuando encuentres suciedad endurecida, envuelve la punta de un palillo de madera con una pequeña porción de papel absorbente seco.
Deslízalo suavemente por los bordes de los botones para levantar los residuos.
No introduzcas el palillo debajo de las teclas ni hagas palanca. Podrías romper el mecanismo o deteriorar la membrana interior.
Paso 5. Secar y comprobar el funcionamiento
Pasa un paño de microfibra seco por toda la superficie.
Deja el mando con el compartimento de las pilas abierto durante al menos 15 minutos, o más si queda humedad visible.
Comprueba que esté completamente seco antes de colocar las pilas.
El resultado esperado es una superficie menos grasienta, botones más limpios y ranuras libres de residuos visibles.
El truco del cepillo seco para la suciedad que lleva meses acumulada
Cuando el mando lleva mucho tiempo sin limpiarse, suele aparecer una mezcla de polvo, grasa y pequeñas partículas que se adhiere a los bordes de las teclas.
Para retirarla, utiliza un cepillo de dientes suave y completamente seco.
Coloca el mando ligeramente inclinado y realiza movimientos cortos alrededor de cada botón durante unos 30 segundos.
Después, gira el dispositivo con los botones hacia abajo y sacúdelo suavemente.
Repite el procedimiento dos veces si todavía quedan residuos.
Este método resulta especialmente útil para mandos con botones de goma. Evita los cepillos duros, porque pueden desgastar los símbolos impresos.
Cómo eliminar las marcas de dedos de la carcasa
La parte posterior del mando también acumula grasa, especialmente cuando se utiliza mientras se come.
Para limpiarla, retira primero las pilas y utiliza un paño de microfibra ligeramente humedecido con agua.
Si la carcasa es de plástico resistente y el fabricante lo permite, puedes añadir una gota pequeña de jabón neutro a 100 ml de agua.
Humedece el paño con la mezcla, escúrrelo muy bien y limpia únicamente las superficies exteriores, evitando juntas y aberturas.
Después, utiliza otro paño apenas humedecido con agua para retirar los restos de jabón y termina secando inmediatamente.
No apliques esta mezcla directamente sobre el mando.
Qué hacer cuando un botón sigue pegándose después de limpiarlo
A veces, un botón continúa atascándose aunque la superficie parezca limpia.
Esto puede indicar que existen residuos debajo de la tecla o que el mecanismo interior está deteriorado.
Primero, repite la limpieza seca alrededor del botón durante aproximadamente un minuto.
Después, comprueba si recupera su movimiento habitual.
Si continúa pegándose, no introduzcas líquidos ni herramientas en el interior.
En algunos modelos es posible desmontar la carcasa para limpiar la membrana, pero esta operación debe realizarse únicamente siguiendo las instrucciones del fabricante o mediante un servicio técnico.
La limpieza exterior no siempre puede solucionar un problema interno.
Errores que debes evitar al limpiar el mando
1. Pulverizar alcohol directamente sobre los botones. El líquido puede penetrar por las ranuras y alcanzar los componentes electrónicos.
2. Sumergir el mando en agua. Aunque la carcasa sea de plástico, los circuitos internos pueden sufrir daños por humedad.
3. Utilizar cuchillos o agujas. Los objetos metálicos pueden rayar los botones, romper sus bordes o dañar componentes.
4. Aplicar lejía, acetona o desengrasantes fuertes. Estos productos pueden deteriorar el plástico, las impresiones y determinados recubrimientos.
5. Volver a colocar las pilas antes del secado completo. La humedad residual puede provocar fallos eléctricos o favorecer la corrosión.
Para ir más allá
- Limpia superficialmente el mando una vez por semana con un paño seco de microfibra.
- Evita manipularlo con las manos grasientas o después de comer.
- Si tienes varios mandos en casa, utiliza un cepillo pequeño reservado exclusivamente para su mantenimiento.
Preguntas frecuentes
¿Se puede limpiar el mando con alcohol de farmacia?
Depende de su composición y de las recomendaciones del fabricante. El alcohol isopropílico puede ser adecuado para ciertas superficies, pero no debe utilizarse indiscriminadamente sobre todos los recubrimientos.
¿Cuánto tiempo hay que esperar antes de volver a utilizarlo?
Espera hasta que esté completamente seco. Una limpieza superficial muy ligera puede secarse en unos 15 minutos, pero si sospechas que ha entrado líquido, no vuelvas a encenderlo y solicita asesoramiento técnico.
¿Puedo utilizar toallitas desinfectantes?
Solo si son compatibles con dispositivos electrónicos y el fabricante las permite. Deben estar suficientemente escurridas para evitar que el líquido penetre entre los botones.
¿Por qué algunos botones siguen pegajosos después de limpiarlos?
Puede quedar suciedad debajo de las teclas o existir un deterioro del material. Si la superficie continúa pegajosa incluso estando limpia, podría tratarse de la degradación del recubrimiento, que no siempre se soluciona con una limpieza convencional.