Con el uso diario, los relojes acumulan pequeñas cantidades de sudor, grasa de la piel, polvo y restos de productos cosméticos. Esta suciedad suele concentrarse alrededor de la corona, en las uniones de la caja y en la tapa trasera, donde resulta difícil retirarla con un paño normal. Aunque parezca necesario lavar el reloj con agua, hacerlo puede ser arriesgado, especialmente si desconocemos su resistencia a la humedad. Existen métodos sencillos para limpiar estas zonas delicadas sin sumergir el reloj ni comprometer sus mecanismos.
Cómo limpiar la corona y la parte trasera del reloj sin utilizar demasiada agua
La forma más prudente de eliminar la suciedad superficial consiste en combinar una limpieza en seco con una cantidad mínima de humedad, siempre que el fabricante permita limpiar así el exterior del reloj.
Materiales necesarios
- 2 paños de microfibra suaves y limpios.
- 1 cepillo pequeño de cerdas extrafinas y suaves.
- 4 o 5 bastoncillos de algodón.
- 100 ml de agua tibia.
- 1 ml de jabón líquido neutro, sin perfumes ni agentes abrasivos.
- 1 palillo de madera de punta redondeada, opcional.
- Papel absorbente.
No es necesario utilizar toda la solución preparada. Basta con humedecer ligeramente el paño.
Paso 1. Examinar el reloj antes de limpiarlo
Coloca el reloj sobre una superficie limpia, seca y acolchada.
Comprueba que la corona esté completamente cerrada y, si es de rosca, correctamente asegurada.
Observa las uniones de la caja y la tapa trasera para localizar los depósitos de suciedad.
Si el cristal presenta condensación interna, la corona está dañada o la tapa parece mal ajustada, evita cualquier limpieza húmeda y consulta con un relojero.
Paso 2. Retirar el polvo con un cepillo seco
Utiliza el cepillo de cerdas suaves para eliminar el polvo acumulado alrededor de la corona.
Realiza movimientos delicados durante uno o dos minutos, sin presionar sobre las juntas.
Mantén el reloj ligeramente inclinado para facilitar que las partículas desprendidas caigan hacia fuera.
No tires de la corona ni la gires repetidamente durante la limpieza.
Paso 3. Limpiar las zonas exteriores con un paño ligeramente humedecido
Mezcla los 100 ml de agua tibia con 1 ml de jabón neutro.
Humedece una pequeña parte del paño y escúrrela hasta que no pueda desprender gotas.
Pásalo suavemente por las superficies metálicas accesibles, evitando introducir humedad alrededor de la corona, los pulsadores y las uniones de la tapa.
Si el reloj no tiene una resistencia al agua confirmada, limita la limpieza de estas zonas a un paño seco.
Paso 4. Retirar los residuos de las ranuras
Para la suciedad que permanece adherida, utiliza un bastoncillo de algodón seco.
Deslízalo delicadamente alrededor de la corona y del borde exterior de la tapa trasera.
Si hay depósitos compactados, puedes utilizar un palillo de madera de punta redondeada, sin introducirlo en las juntas ni ejercer presión.
Nunca emplees agujas, cuchillos o herramientas metálicas puntiagudas.
Paso 5. Secar y comprobar el resultado
Pasa un segundo paño de microfibra completamente seco por todas las superficies.
Presta especial atención a la zona de la corona y a las uniones del brazalete.
Deja el reloj sobre una superficie seca durante aproximadamente 15 minutos antes de volver a utilizarlo.
La suciedad superficial debería haber disminuido sin necesidad de mojar directamente el mecanismo.
Limpiar los pequeños espacios del brazalete metálico
Los brazaletes de acero inoxidable suelen acumular suciedad entre sus eslabones, especialmente en las zonas que permanecen en contacto con la piel.
Si el brazalete puede desmontarse fácilmente y el fabricante permite lavarlo por separado, retíralo antes de limpiarlo.
Prepara 200 ml de agua tibia con 2 ml de jabón neutro. Utiliza un cepillo suave para limpiar los espacios entre los eslabones durante dos o tres minutos.
Aclara el brazalete desmontado y sécalo completamente, prestando atención a las articulaciones.
Si no puedes desmontarlo, utiliza un cepillo seco y un paño ligeramente humedecido, sin permitir que el agua llegue a la caja del reloj.
Evita este procedimiento húmedo en brazaletes de cuero, materiales textiles delicados o piezas con recubrimientos sensibles.
Eliminar la grasa acumulada en la tapa trasera
La parte posterior del reloj está en contacto directo con la muñeca y puede acumular una película de grasa mezclada con polvo.
Para retirarla, coloca el reloj con el cristal apoyado sobre una microfibra limpia.
Pasa un paño seco sobre la tapa trasera mediante movimientos circulares suaves durante aproximadamente un minuto.
Si quedan residuos y el acabado lo permite, utiliza una esquina del paño apenas humedecida con agua jabonosa.
No apliques líquidos directamente sobre el reloj ni frotes con materiales abrasivos.
Termina secando toda la superficie.
Este procedimiento resulta especialmente útil para tapas de acero inoxidable, pero los acabados dorados, chapados o decorativos pueden requerir cuidados específicos.
Mantener limpia la corona durante más tiempo
La corona es una de las zonas más delicadas porque permite ajustar las funciones del reloj y puede estar asociada a un sistema de estanqueidad.
Para reducir la acumulación de residuos, limpia semanalmente su superficie exterior con un cepillo seco durante unos 30 segundos.
Después, pasa un paño de microfibra alrededor de la caja.
Evita manipular la corona con las manos cubiertas de crema, aceite o productos cosméticos.
Si notas que ofrece resistencia al girarla o presenta movimientos anormales, no intentes lubricarla con aceite doméstico. Un relojero debe revisar el mecanismo y las juntas.
Errores frecuentes que pueden dañar el reloj
1. Sumergirlo sin conocer su resistencia al agua. Incluso un reloj marcado como resistente al agua puede haber perdido estanqueidad por el envejecimiento de sus juntas.
2. Utilizar alcohol o disolventes sin comprobar la compatibilidad. Pueden deteriorar lacas, adhesivos, recubrimientos y determinados materiales del brazalete.
3. Introducir objetos puntiagudos alrededor de la corona. Esta práctica puede rayar la caja o dañar componentes relacionados con la estanqueidad.
4. Aplicar agua directamente sobre la tapa trasera. La humedad puede penetrar si existen juntas deterioradas o un cierre defectuoso.
5. Frotar demasiado fuerte. Los acabados pulidos, satinados y chapados pueden sufrir arañazos o perder parte de su aspecto original.
Para ir un poco más allá
- Después de hacer deporte, retira el sudor del reloj con una microfibra seca y limpia.
- Guarda el reloj en un lugar seco, lejos de fuentes de calor y humedad excesiva.
- Si utilizas el reloj habitualmente en el agua, solicita revisiones periódicas de estanqueidad según las indicaciones del fabricante.
Preguntas frecuentes
¿Puedo utilizar un cepillo de dientes para limpiar la corona?
Sí, siempre que tenga cerdas muy suaves, esté limpio y se utilice completamente seco. Evita ejercer presión sobre las juntas.
¿Es recomendable limpiar el reloj con vinagre blanco?
No. Su acidez puede afectar determinados acabados y componentes. Para una limpieza habitual, es preferible utilizar una microfibra y seguir las instrucciones del fabricante.
¿Cada cuánto tiempo debo limpiar la parte trasera?
Una limpieza superficial semanal puede ser suficiente. Si utilizas el reloj diariamente o sudas mucho, puedes pasar un paño seco después de cada uso.
¿Qué hago si la suciedad está dentro de las ranuras y no consigo retirarla?
No intentes desmontar la caja ni introducir herramientas en las juntas. Un relojero puede realizar una limpieza más profunda y comprobar el estado de los elementos de estanqueidad.
Una limpieza regular y delicada ayuda a conservar el aspecto del reloj y evita que los residuos se acumulen en sus zonas más difíciles. La clave consiste en retirar la suciedad sin forzar las piezas ni exponer innecesariamente el mecanismo a la humedad.