Las rejillas y estantes del frigorífico terminan acumulando migas, restos de alimentos, pequeñas salpicaduras y suciedad pegajosa. El problema se nota especialmente en las ranuras, donde una esponja grande no llega bien. Para limpiarlas no hace falta recurrir a mezclas complicadas: agua tibia, lavavajillas y un cepillo suave son suficientes en la mayoría de los casos. Lo más importante es comprobar primero si la rejilla puede desmontarse y evitar los cambios bruscos de temperatura, sobre todo cuando incorpora cristal, ya que podrían provocar grietas o roturas.
El método más sencillo para limpiar las rejillas desmontables
Antes de comenzar, consulta el manual del frigorífico si no sabes cómo retirar una rejilla. No fuerces pestañas, soportes ni piezas de plástico.
Material necesario
- 3 litros de agua tibia
- 15 ml de lavavajillas suave
- 1 esponja no abrasiva
- 1 cepillo de dientes o cepillo pequeño de cerdas suaves
- 1 paño de microfibra
- 1 toalla grande
Paso a paso
- Retira la rejilla con cuidado. Vacía primero los alimentos situados encima. Si está muy fría, déjala alcanzar gradualmente una temperatura menos fría durante unos 10-15 minutos antes de utilizar agua tibia, especialmente si contiene cristal.
- Prepara el baño de limpieza. Mezcla 15 ml de lavavajillas con 3 litros de agua tibia en el fregadero o en un recipiente suficientemente grande.
- Déjala en remojo. Si el fabricante permite sumergir la pieza, mantenla en la solución durante 10-15 minutos. Esto ablandará los restos secos y reducirá la necesidad de frotar intensamente.
- Limpia las ranuras. Pasa una esponja por las superficies amplias y utiliza el cepillo pequeño en esquinas, uniones y espacios estrechos.
- Aclara y seca. Enjuaga con agua limpia y seca cuidadosamente con un paño. Espera hasta que la rejilla esté completamente seca antes de colocarla de nuevo.
La superficie estará lista cuando no presente residuos pegajosos, restos visibles ni olor a alimentos.
Cómo tratar la suciedad reseca
Una gota de salsa, leche o zumo puede endurecerse si permanece varios días en el frigorífico. En estos casos, frotar inmediatamente con fuerza no es la mejor solución.
Prepara 500 ml de agua tibia con 5 ml de lavavajillas. Empapa un paño en la solución, escúrrelo ligeramente y colócalo sobre la zona durante 10 minutos.
La humedad ablandará el residuo. Después retíralo con una esponja suave o una espátula de plástico, sin utilizar cuchillas ni utensilios metálicos.
Si todavía queda suciedad, repite el proceso otros 5-10 minutos. Es preferible prolongar el tiempo de contacto que rayar una rejilla intentando eliminar la mancha en pocos segundos.
Limpiar las rejillas que no pueden desmontarse
Algunos frigoríficos incorporan conductos, rejillas de ventilación o elementos que no deben retirarse ni empaparse. En estos casos hay que trabajar con mucha menos humedad.
Desconecta el aparato cuando el manual lo recomiende para la limpieza y retira los alimentos de la zona de trabajo.
Mezcla 500 ml de agua tibia con 5 ml de lavavajillas. Humedece un paño de microfibra y escúrrelo muy bien. Limpia la superficie y utiliza un cepillo de dientes apenas humedecido para las ranuras accesibles.
Nunca viertas agua directamente sobre conductos de ventilación, luces, controles, ventiladores o componentes eléctricos.
Finaliza pasando otro paño ligeramente humedecido únicamente con agua y seca inmediatamente.
¿Hace falta utilizar bicarbonato o limón?
Para la limpieza habitual, no. El lavavajillas está formulado para desprender grasas y suciedad alimentaria y, combinado con agua tibia y un poco de tiempo, suele ser suficiente.
El bicarbonato puede tener una ligera acción abrasiva. Por eso no conviene frotarlo intensamente sobre plásticos transparentes, superficies brillantes o acabados que puedan rayarse.
El limón tampoco es imprescindible. Su acidez puede actuar sobre determinados depósitos, pero no aporta una ventaja importante para la suciedad cotidiana de una rejilla.
Además, mezclar numerosos productos caseros dificulta controlar su compatibilidad con los materiales. Empieza siempre por el procedimiento más suave y consulta las instrucciones del fabricante antes de utilizar sustancias diferentes.
Cómo limpiar los soportes y las guías laterales
Una rejilla limpia puede volver a ensuciarse inmediatamente si se coloca sobre guías cubiertas de restos pegajosos.
Prepara 250 ml de agua tibia con 2-3 ml de lavavajillas. Humedece un paño, escúrrelo bien y pásalo por las guías y soportes.
Para las esquinas, utiliza un cepillo pequeño ligeramente humedecido. Déjalo actuar durante 5 minutos sobre una mancha persistente y vuelve a pasar el paño.
Después elimina el detergente con otro paño humedecido únicamente con agua y seca.
No dejes charcos dentro del frigorífico. Presta especial atención a las proximidades de conductos de aire y elementos eléctricos.
Errores a evitar
Lavar un estante de cristal muy frío con agua caliente. El cambio brusco de temperatura puede provocar choque térmico y romperlo. Permite que pierda parte del frío antes de lavarlo.
Utilizar estropajos metálicos. Pueden dejar arañazos permanentes en plástico, metal o cristal.
Forzar una rejilla para desmontarla. Algunos modelos utilizan pestañas o sistemas de bloqueo específicos. Consulta el manual cuando ofrezca resistencia.
Pulverizar directamente dentro de las ventilaciones. El líquido puede alcanzar componentes que no están diseñados para mojarse.
Mezclar productos innecesariamente. Nunca combines lejía con vinagre, amoniaco, ácidos u otros limpiadores.
Para ir más allá
Realiza una revisión rápida de los estantes una vez por semana y limpia inmediatamente cualquier líquido derramado. Una mancha reciente necesita segundos; una mancha seca puede requerir un remojo completo.
Coloca los alimentos que puedan gotear en recipientes cerrados y comprueba periódicamente frascos y botellas antes de guardarlos.
Cada uno o dos meses, según el uso, aprovecha para retirar las piezas desmontables compatibles y limpiar también las guías y las paredes que quedan ocultas.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo debo dejar las rejillas en remojo?
Para una rejilla desmontable y compatible con inmersión, 10-15 minutos en agua tibia con lavavajillas suelen ser suficientes. Si quedan residuos, puedes repetir el tratamiento.
¿Puedo lavar una rejilla fría inmediatamente?
Si contiene cristal, evita cambios bruscos de temperatura. Déjala fuera unos 10-15 minutos y utiliza agua tibia, nunca agua muy caliente.
¿Puedo utilizar vinagre dentro del frigorífico?
No suele ser necesario para una limpieza normal. Los materiales varían entre modelos, así que conviene consultar las instrucciones del fabricante antes de aplicar productos ácidos.
¿Qué hago si la rejilla no se puede desmontar?
No la fuerces. Límpiala en su posición con un paño bien escurrido y una solución de 5 ml de lavavajillas en 500 ml de agua tibia, evitando que entre líquido en conductos, controles o componentes eléctricos.



