Picar una cebolla parece una tarea sencilla hasta que empiezan las lágrimas. Ese escozor en los ojos se debe a unos compuestos volátiles que se liberan cuando cortamos la cebolla y llegan hasta la superficie ocular. Afortunadamente, existen varios trucos sencillos que ayudan a reducir este efecto sin alterar el sabor del alimento. Con unos pequeños cambios antes y durante el corte, podrás preparar tus recetas con mucha más comodidad.
Enfría la cebolla antes de cortarla
El método más eficaz consiste en enfriar la cebolla durante unos minutos antes de utilizarla. El frío ralentiza la liberación de los compuestos volátiles responsables de la irritación ocular.
Material necesario
- 1 cebolla.
- Nevera o congelador.
- Cuchillo bien afilado.
- Tabla de cortar estable.
Pasos
- Coloca la cebolla entera en la nevera durante 30 minutos. Si tienes prisa, déjala 10 minutos en el congelador, sin que llegue a congelarse.
- Sácala justo antes de utilizarla y retira únicamente la piel exterior.
- Corta la cebolla con un cuchillo muy afilado realizando movimientos limpios, sin aplastarla.
- Procura mantener intacta la raíz hasta el final del corte, ya que concentra gran parte de los compuestos que provocan el lagrimeo.
- Una vez terminada, elimina la raíz y continúa con la preparación.
Notarás que el escozor disminuye considerablemente y podrás cortar la cebolla durante más tiempo sin molestias importantes.
Este método funciona con cebollas blancas, amarillas y moradas, tanto para ensaladas como para cocinar.
Utiliza un cuchillo bien afilado
Un cuchillo sin filo rompe las células de la cebolla en lugar de cortarlas limpiamente. Como consecuencia, se liberan más sustancias irritantes al aire.
Antes de empezar, afila el cuchillo o utiliza uno de cocina que corte con facilidad. Lava y seca bien la hoja antes de usarla.
El corte será más preciso, la cebolla conservará mejor su textura y la cantidad de compuestos volátiles que llegan a los ojos será menor. Además, trabajarás con mayor seguridad, ya que un cuchillo afilado requiere menos fuerza que uno desafilado.
Favorece la ventilación durante el corte
Una corriente de aire ayuda a alejar los compuestos irritantes antes de que lleguen a tus ojos.
Si cocinas cerca de una ventana, ábrela unos minutos antes de empezar. También puedes encender la campana extractora o colocar una pequeña corriente de aire dirigida hacia la zona de trabajo.
No es necesario utilizar ventiladores muy potentes. Una ventilación suave durante todo el proceso suele ser suficiente para reducir la concentración de gases alrededor del rostro.
Humedece ligeramente la tabla de cortar
Otro truco sencillo consiste en mojar ligeramente la superficie donde vas a trabajar.
Pasa un paño húmedo sobre la tabla o extiende 1 o 2 cucharadas de agua antes de colocar la cebolla. El agua ayuda a atrapar parte de los compuestos volátiles que se liberan durante el corte.
No conviene empapar la tabla, ya que podría hacerla resbaladiza. Basta con dejar una fina película de humedad.
Conserva correctamente las cebollas
Las cebollas almacenadas de forma adecuada suelen mantener mejor su textura y liberan menos humedad durante el corte.
Guárdalas en un lugar fresco, seco y bien ventilado, entre 10 y 18 °C, lejos de las patatas, ya que ambas verduras aceleran mutuamente su deterioro cuando se almacenan juntas.
Evita conservar cebollas enteras en bolsas de plástico cerradas porque favorecen la acumulación de humedad y reducen su conservación.
Errores que debes evitar
- Congelar completamente la cebolla. Cambiará su textura y soltará mucha agua al descongelarse.
- Usar un cuchillo sin filo. Aumenta la liberación de compuestos irritantes y dificulta el corte.
- Cortar primero la raíz. Es preferible dejarla para el final, ya que concentra gran parte de las sustancias responsables del lagrimeo.
- Trabajar sin ventilación. Los gases permanecen alrededor del rostro durante más tiempo.
- Lavar continuamente la cebolla bajo el grifo. Se pierde parte de su sabor y el efecto sobre el lagrimeo es muy limitado.
Para ir más lejos
- Si vas a preparar una gran cantidad de cebolla, enfría todas las piezas al mismo tiempo para ahorrar tiempo.
- Mantén siempre los cuchillos bien afilados; además de reducir el lagrimeo, hacen el trabajo más seguro.
- Si utilizas mucha cebolla en casa, una tabla de cortar amplia facilita movimientos más rápidos y precisos.
Preguntas frecuentes
¿Por qué la cebolla hace llorar?
Al cortarla, se rompen sus células y se libera un compuesto que, al entrar en contacto con el aire, forma sustancias irritantes que alcanzan los ojos y estimulan la producción de lágrimas.
¿Sirve meter la cebolla en el congelador?
Sí, pero solo durante 10 minutos aproximadamente. No debe congelarse por completo porque perdería textura y calidad.
¿Todas las cebollas provocan el mismo lagrimeo?
No. Las cebollas amarillas suelen contener una mayor cantidad de compuestos sulfurados que las cebollas dulces, por lo que normalmente hacen llorar más.
¿Las gafas de cocina ayudan?
Sí. Las gafas protectoras crean una barrera física que impide que los compuestos irritantes lleguen a los ojos, especialmente si vas a cortar grandes cantidades de cebolla.




