El secreto para que las hemerocallis florezcan durante más tiempo y produzcan nuevos capullos

Carmen Herrera Huerto y Jardín

Las hemerocallis, conocidas también como lirios de día, ofrecen flores espectaculares, aunque cada flor individual suele durar aproximadamente un día. La buena noticia es que una planta sana produce numerosos capullos que se abren sucesivamente durante varias semanas, y algunas variedades son incluso reflorecientes. Para prolongar al máximo el espectáculo hay que favorecer la formación de nuevos botones florales con suficiente sol, agua regular, una nutrición moderada y una limpieza adecuada de las flores marchitas.

El truco principal: eliminar las flores marchitas y mantener la planta bien hidratada

Retirar las flores pasadas no convierte una variedad de floración única en refloreciente, pero mantiene la planta limpia y evita que destine recursos innecesariamente a producir semillas. Combinado con un riego correcto, permite que los capullos todavía presentes en los tallos continúen desarrollándose en buenas condiciones.

Necesitarás:

  • unas tijeras de jardín limpias;
  • una regadera o manguera;
  • entre 5 y 10 litros de agua por planta adulta cuando sea necesario;
  • 1 a 2 litros de compost maduro por planta;
  • 3 a 5 cm de acolchado orgánico.

1. Retira las flores marchitas regularmente

Durante la época de floración, revisa las plantas cada 2 o 3 días. Retira únicamente la flor marchita, procurando no cortar los capullos cercanos que todavía no se han abierto.

Puedes desprenderla cuidadosamente o utilizar unas tijeras desinfectadas.

No es imprescindible para que se abran los capullos ya formados, pero mejora notablemente el aspecto de la planta y limita la formación de semillas.

2. Conserva los tallos mientras tengan capullos

No cortes un tallo floral completo simplemente porque una de sus flores se haya marchitado. Un mismo tallo puede contener numerosos botones que se abrirán progresivamente.

Espera hasta que no quede ningún capullo. Cuando el tallo haya terminado completamente su ciclo y empiece a secarse, córtalo cerca de la base.

3. Riega profundamente durante los periodos secos

Para sostener una floración abundante, evita que el suelo permanezca completamente seco durante largos periodos.

Cuando la tierra esté seca a unos 3 o 4 cm de profundidad, realiza un riego profundo. Como orientación, una mata adulta puede recibir aproximadamente 5 a 10 litros, dependiendo del tamaño, tipo de suelo y temperatura.

Dirige el agua hacia el suelo, no sobre las flores.

4. Añade una capa de acolchado

Extiende 3 a 5 cm de compost, hojas trituradas o corteza fina alrededor de las plantas. Mantén unos centímetros libres alrededor de la corona.

El acolchado reduce la evaporación y ayuda a conservar una humedad más estable durante el verano.

5. Comprueba los nuevos capullos

El resultado no consiste en hacer durar varios días una misma flor. El objetivo real es conseguir que los numerosos botones de la planta puedan abrirse sucesivamente.

Una hemerocallis correctamente cultivada mostrará tallos firmes y una sucesión regular de nuevas flores mientras queden capullos viables.

Dales suficiente sol para favorecer la floración

Las hemerocallis florecen generalmente mejor cuando reciben alrededor de 6 horas de sol directo al día.

En regiones con veranos extremadamente calurosos, pueden agradecer cierta protección frente al sol más fuerte de la tarde. Sin embargo, una sombra excesiva suele favorecer principalmente el follaje y puede reducir la cantidad de flores.

Si una planta lleva varios años produciendo muchas hojas pero pocos tallos florales, observa cuántas horas de luz recibe realmente.

En maceta, puedes desplazarla gradualmente hacia un lugar más luminoso. Evita pasar bruscamente una planta acostumbrada a la sombra a pleno sol intenso para no provocar quemaduras.

Utiliza compost en lugar de abusar del fertilizante

Una fertilización excesivamente rica en nitrógeno puede producir una gran cantidad de hojas verdes sin aportar necesariamente más flores.

A comienzos de primavera, distribuye aproximadamente 1 a 2 litros de compost maduro por planta adulta alrededor de la mata y mézclalo superficialmente con la tierra sin dañar las raíces.

Si el suelo ya es fértil, esto puede ser suficiente.

Cuando se utilice un fertilizante comercial, respeta estrictamente la dosis indicada por el fabricante. No aumentes la concentración intentando acelerar la floración.

El exceso de sales fertilizantes puede dañar las raíces y terminar provocando precisamente el efecto contrario al buscado.

Divide las matas demasiado densas

Las hemerocallis pueden permanecer muchos años en el mismo lugar, pero una mata extremadamente congestionada puede terminar produciendo menos flores.

Si observas un gran volumen de hojas acompañado de una floración cada vez más pobre, considera dividirla.

La división puede realizarse, según el clima, a comienzos de primavera o después de la floración, dejando tiempo suficiente para que las plantas vuelvan a establecerse antes de condiciones extremas.

Desentierra la mata, sepárala en secciones con raíces y varios abanicos de hojas y replanta cada división. Riega profundamente después.

No esperes una explosión floral inmediatamente: las divisiones necesitan primero establecer nuevas raíces.

Errores a evitar

Cortar los tallos demasiado pronto. Si todavía contienen botones, eliminarás futuras flores y acortarás directamente la temporada de floración.

Regar superficialmente todos los días. Es preferible adaptar el riego a la humedad real del suelo y realizar riegos suficientemente profundos cuando sean necesarios.

Utilizar demasiado nitrógeno. Puede favorecer el desarrollo de hojas en detrimento de una floración equilibrada.

Cultivarlas en sombra profunda. Aunque pueden sobrevivir con menos luz, normalmente florecen con mayor abundancia cuando disponen de varias horas de sol.

Confundir una flor individual con la floración de toda la planta. Cada flor dura poco; la larga floración procede de la apertura sucesiva de numerosos capullos.

Para ir más lejos

Combina variedades tempranas, de media temporada y tardías para extender el periodo de color del conjunto del jardín.

Si quieres una segunda oleada de flores, busca específicamente variedades reflorecientes, ya que esta característica depende en gran medida del cultivar.

En maceta, controla la humedad con mayor frecuencia porque el sustrato puede secarse mucho más rápidamente que la tierra del jardín.

Preguntas frecuentes

¿Hay que cortar cada flor cuando se marchita?

Puedes hacerlo cada 2 o 3 días para mantener la planta limpia y evitar la formación de semillas. Ten cuidado de no arrancar los capullos todavía cerrados.

¿Debo cortar todo el tallo después de una flor?

No. Espera hasta que todos los botones del tallo hayan terminado de florecer. Después puedes cortarlo cerca de la base.

¿Por qué mi hemerocallis tiene muchas hojas pero pocas flores?

Comprueba primero la exposición. Una sombra excesiva, una mata demasiado congestionada o una fertilización muy rica en nitrógeno pueden contribuir a una floración escasa.

¿Puede una hemerocallis volver a florecer el mismo año?

Sí, algunas variedades son reflorecientes y pueden desarrollar nuevos tallos florales después de su primera floración. Sin embargo, no todas poseen esta característica y las condiciones climáticas también influyen en la refloración.