Los geranios son una de las plantas más apreciadas para decorar balcones, terrazas y jardines gracias a su abundante floración. Sin embargo, con el paso de las semanas es frecuente que produzcan menos flores, las hojas amarilleen o los tallos se alarguen demasiado. La buena noticia es que, con unos cuidados sencillos y constantes, es posible mantenerlos vigorosos durante toda la temporada. Descubre qué necesitan realmente para florecer durante meses y cómo evitar los errores que más perjudican su crecimiento.
El cuidado principal para estimular una floración continua
La combinación de una buena poda, un riego adecuado y un abonado regular es el verdadero secreto para que los geranios produzcan flores sin descanso.
Material necesario
- Tijeras de poda limpias y desinfectadas.
- Regadera.
- Fertilizante líquido para plantas con flor.
- Agua.
- Guantes de jardinería (opcional).
Pasos a seguir
- Retira todas las flores marchitas cortando el tallo floral desde su base con unas tijeras limpias. Hazlo cada 3 o 4 días durante la temporada de floración.
- Riega únicamente cuando los primeros 2 o 3 centímetros del sustrato estén secos. En verano suele ser necesario cada 2 o 3 días, mientras que en primavera u otoño puede bastar una vez por semana, según el clima.
- Añade fertilizante líquido para plantas con flor cada 15 días, utilizando siempre la dosis indicada por el fabricante o, si es un producto concentrado, aproximadamente 5 ml por litro de agua.
- Coloca la maceta en un lugar donde reciba entre 6 y 8 horas de sol directo al día, preferiblemente durante la mañana.
- Observa la planta durante las siguientes semanas. Si aparecen nuevos botones florales y las hojas mantienen un color verde intenso, el cuidado está dando resultado.
Elige la ubicación adecuada
Los geranios necesitan mucha luz para florecer con intensidad.
Lo ideal es colocarlos en balcones, terrazas o ventanas soleadas donde reciban varias horas de luz directa cada día. En zonas con veranos extremadamente calurosos, conviene protegerlos del sol más intenso entre las 15:00 y las 17:00 para evitar quemaduras en las hojas.
Si permanecen siempre en sombra, producirán muchas hojas pero pocas flores y los tallos crecerán débiles y alargados.
Utiliza un sustrato ligero y con buen drenaje
Las raíces del geranio no toleran el exceso de humedad.
Utiliza una mezcla formada por 70 % de sustrato universal y 30 % de perlita o arena gruesa, que facilite el drenaje del agua. La maceta debe disponer siempre de agujeros en la base.
Si el agua permanece estancada durante varias horas, aumenta el riesgo de pudrición de raíces y aparición de hongos. Vacía siempre el plato situado bajo la maceta unos 10 minutos después del riego.
Realiza una poda ligera al final del verano
La poda ayuda a rejuvenecer la planta y favorece una floración más uniforme la temporada siguiente.
Cuando finalice la floración principal, recorta aproximadamente un tercio de la longitud de los tallos, eliminando también ramas secas, débiles o dañadas.
Utiliza siempre tijeras limpias para evitar transmitir enfermedades entre plantas. Después de la poda, continúa con riegos moderados hasta que aparezcan nuevos brotes.
Vigila las plagas desde los primeros síntomas
Los pulgones, la mariposa del geranio y la mosca blanca pueden debilitar rápidamente la planta.
Revisa semanalmente el envés de las hojas y los brotes jóvenes. Si detectas pocos insectos, elimínalos manualmente o lava la planta con agua.
Cuando la infestación sea mayor, aplica jabón potásico al 2 %, mezclando 20 ml por litro de agua, pulverizando al atardecer y repitiendo el tratamiento cada 5 o 7 días si fuera necesario. Evita aplicarlo bajo el sol directo para no dañar las hojas.
Errores que debes evitar
- Regar todos los días sin comprobar el sustrato. El exceso de agua favorece la pudrición de las raíces y reduce la floración.
- No retirar las flores secas. La planta continúa destinando energía a producir semillas en lugar de nuevas flores.
- Abonar en exceso. Demasiado fertilizante puede provocar muchas hojas y pocas flores.
- Cultivar los geranios en sombra permanente. La falta de luz limita la aparición de nuevos botones florales.
- Mojar las flores durante el riego. Es preferible regar directamente sobre el sustrato para reducir el riesgo de enfermedades fúngicas.
Para ir más lejos
- Gira la maceta un cuarto de vuelta cada semana para que la planta crezca de forma uniforme.
- Renueva parte del sustrato cada primavera para mantener una buena fertilidad.
- Si cultivas geranios en jardineras, deja al menos 25 cm de separación entre plantas para favorecer la ventilación.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto tiempo debo abonar los geranios?
Durante la primavera y el verano, lo habitual es aplicar fertilizante para plantas con flor cada 15 días.
¿Por qué amarillean las hojas inferiores?
Puede deberse al envejecimiento natural, al exceso de agua o a una falta de nutrientes. Conviene revisar el riego antes de aumentar el abonado.
¿Se pueden cultivar en interior?
Sí, siempre que reciban mucha luz natural directa cerca de una ventana soleada. En interiores con poca iluminación florecerán menos.
¿Cuándo es el mejor momento para plantar geranios?
La primavera es la época más recomendable, cuando ya no existe riesgo de heladas y las temperaturas comienzan a ser suaves.




