Inicio > El sencillo hábito que puede ayudar a prolongar la vida útil de tu lavadora durante muchos años

El sencillo hábito que puede ayudar a prolongar la vida útil de tu lavadora durante muchos años

La lavadora trabaja con agua, detergente, suciedad, fibras textiles y humedad casi a diario. Con el tiempo, estos residuos pueden acumularse en el tambor, el cajetín, el filtro y, especialmente, en la goma de la puerta. Mantener estas zonas limpias y permitir que el interior se seque correctamente ayuda a prevenir malos olores, obstrucciones y desgaste innecesario. No existe un truco que haga eterna una lavadora, pero una rutina de mantenimiento sencilla y constante puede favorecer que funcione correctamente durante más tiempo.

El hábito principal: limpiar y secar la lavadora regularmente

Una de las medidas más útiles consiste en evitar que humedad, detergente y residuos permanezcan continuamente dentro de la máquina. Para ello, combina una limpieza periódica con una buena ventilación después de cada lavado.

Necesitarás:

  • 500 ml de agua tibia
  • 1 cucharadita (5 ml) de detergente lavavajillas suave
  • 2 paños de microfibra
  • Un cepillo de dientes suave reservado para limpieza
  • El producto recomendado por el fabricante para el ciclo de mantenimiento, si tu modelo lo requiere

1. Limpia la goma de la puerta

Con la lavadora apagada y vacía, mezcla los 500 ml de agua tibia con los 5 ml de detergente suave. Humedece un paño, escúrrelo y limpia cuidadosamente los pliegues de la goma.

Retira cabellos, pelusas, monedas u otros pequeños residuos. Utiliza el cepillo únicamente en las zonas difíciles, sin frotar agresivamente. Después, pasa un paño humedecido solo con agua y seca completamente.

Esta limpieza puede hacerse aproximadamente una vez por semana si utilizas mucho la lavadora, o cada dos semanas con un uso moderado.

2. Limpia el cajetín del detergente

Extrae el cajetín siguiendo las instrucciones del fabricante. Enjuágalo con agua tibia y elimina los restos de detergente y suavizante con el cepillo.

Sécalo antes de colocarlo nuevamente. La acumulación de producto puede favorecer depósitos viscosos y dificultar que el agua arrastre correctamente el detergente.

Una limpieza mensual suele ser suficiente, aunque conviene hacerla antes si observas residuos.

3. Realiza el ciclo de mantenimiento

Cada 30 o 40 lavados, o según indique el manual, ejecuta el programa específico de limpieza del tambor con la máquina vacía.

Algunos fabricantes indican utilizar un limpiador determinado y otros permiten realizar el programa sin producto. Respeta siempre las instrucciones del modelo: no añadas vinagre, lejía, bicarbonato u otros productos por iniciativa propia, ya que determinados componentes pueden no ser compatibles.

4. Deja que el interior se seque

Después de terminar la colada, retira la ropa cuanto antes. Seca el agua visible en la goma y deja la puerta entreabierta durante varias horas, siempre que hacerlo sea seguro en tu hogar.

También puedes dejar ligeramente abierto el cajetín. La circulación de aire facilita la evaporación de la humedad y reduce las condiciones que favorecen los malos olores.

No uses más detergente del necesario

Añadir detergente extra no significa obtener ropa más limpia. Una sobredosificación puede producir demasiada espuma y dejar residuos tanto en las prendas como en diferentes partes de la máquina.

Consulta la cantidad recomendada en el envase y ajústala según la carga, el nivel de suciedad y la dureza del agua. Por ejemplo, si el fabricante establece 40 ml para una carga normal, no aumentes automáticamente a 70 u 80 ml.

En lavadoras de alta eficiencia es especialmente importante utilizar un detergente compatible y respetar la dosis indicada. Si después del lavado observas espuma persistente o depósitos en el cajetín, revisa la cantidad que estás utilizando.

Limpia periódicamente el filtro

El filtro de la bomba puede recoger botones, monedas, fibras y otros objetos. Si se obstruye, el vaciado puede hacerse más lento y la bomba tendrá dificultades para trabajar correctamente.

Consulta primero el manual para localizarlo y conocer el procedimiento específico. En muchos modelos está situado detrás de una pequeña tapa en la zona inferior frontal.

Como referencia, compruébalo cada uno o dos meses. Desenchufa la máquina antes de manipularlo y coloca toallas y un recipiente bajo la abertura, porque puede salir agua. Extrae los residuos, enjuaga el filtro con agua y vuelve a colocarlo correctamente.

Nunca retires un filtro a la fuerza: algunos modelos tienen procedimientos diferentes.

Evita sobrecargar el tambor

Llenar la lavadora hasta comprimir completamente las prendas puede perjudicar tanto el resultado del lavado como el funcionamiento mecánico.

Respeta la capacidad máxima indicada en kilogramos y recuerda que algunos programas admiten menos carga que el programa de algodón. Una máquina anunciada para 9 kg, por ejemplo, no necesariamente admite 9 kg en todos sus ciclos.

La ropa necesita espacio para moverse. Además, distribuir las prendas ayuda a evitar desequilibrios durante el centrifugado. Con artículos voluminosos, como mantas, comprueba expresamente las limitaciones del fabricante.

Errores a evitar

Cerrar inmediatamente la puerta después de cada lavado. Mantener humedad atrapada favorece olores y depósitos. Deja ventilar el tambor cuando sea seguro hacerlo.

Usar vinagre como mantenimiento universal. Aunque aparece en numerosos trucos domésticos, algunos fabricantes desaconsejan determinados ácidos porque pueden afectar a ciertos componentes. Consulta el manual antes de utilizarlo.

Mezclar productos de limpieza. Nunca combines lejía con vinagre, amoniaco, ácidos u otros limpiadores. Pueden producirse gases peligrosos.

Ignorar ruidos nuevos. Golpes fuertes, chirridos, vibraciones anormales o problemas de desagüe no deberían solucionarse simplemente repitiendo ciclos. Comprueba la carga y solicita asistencia técnica si persisten.

Olvidar los bolsillos. Monedas, tornillos, clips y otros objetos pueden acabar en el filtro o dañar componentes. Revisarlos antes de cada lavado requiere pocos segundos.

Para ir un poco más lejos

Comprueba ocasionalmente que la lavadora permanece nivelada y estable. Una máquina que se mueve excesivamente durante el centrifugado puede necesitar un ajuste de las patas o una revisión de la instalación.

También conviene inspeccionar periódicamente las mangueras visibles. Si encuentras grietas, deformaciones, humedad o signos de fuga, deja de utilizar la máquina hasta solucionar el problema según las indicaciones del fabricante.

Por último, adapta siempre el mantenimiento al manual de tu modelo. Los programas de autolimpieza, filtros y productos permitidos varían considerablemente entre fabricantes.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto hay que limpiar la lavadora?

Depende del uso y del fabricante. Como rutina práctica, limpia goma y residuos visibles semanalmente o cada dos semanas, el cajetín aproximadamente una vez al mes y ejecuta el ciclo de mantenimiento con la frecuencia indicada en el manual.

¿Es recomendable hacer un ciclo vacío a temperatura alta?

Solo cuando sea compatible con tu lavadora. Si dispone de un programa de limpieza del tambor, utiliza preferentemente ese ciclo siguiendo las instrucciones del fabricante.

¿Debo dejar siempre abierta la puerta?

Después del lavado, dejarla entreabierta durante varias horas ayuda a secar el interior. Sin embargo, no lo hagas si puede representar un riesgo para niños o animales domésticos.

¿Estos cuidados garantizan que la lavadora dure muchos años?

No pueden garantizar una duración determinada porque intervienen la calidad del aparato, frecuencia de uso, instalación, dureza del agua y desgaste de las piezas. Sin embargo, limpiar residuos, evitar sobrecargas, dosificar correctamente el detergente y atender pronto cualquier anomalía ayuda a reducir problemas evitables.

Carmen Herrera, autora de TrucosAbuela
Escrito por
Carmen Herrera

Llevo más de cincuenta años cuidando de mi casa y de los míos. Aprendí a cocinar y a resolver los problemas del hogar junto a mi madre y a mi abuela, y desde entonces no he dejado de anotar lo que funciona. Cada truco que publico lo he probado antes en mi propia casa.

Más sobre mí  ·  Sígueme en Facebook

Hola, soy Carmen Herrera

Llevo más de cincuenta años cuidando de mi casa y de los míos. Aquí comparto los trucos, remedios y recetas que aprendí de mi madre y de mi abuela, y que sigo probando en mi propia cocina antes de publicarlos.

Conóceme mejor →

Compartir