La goma de la lavadora es uno de esos rincones que parecen limpios hasta que separas sus pliegues. La humedad, restos de detergente, pelusas y pequeñas partículas de suciedad pueden acumularse allí y terminar provocando manchas y malos olores. Por suerte, una limpieza regular con productos sencillos permite mantenerla en buen estado sin recurrir siempre a limpiadores agresivos. La clave está en limpiar bien los pliegues, aclarar y, sobre todo, eliminar toda la humedad al terminar.
El método sencillo para limpiar a fondo la goma de la lavadora
Para una limpieza de mantenimiento necesitarás:
- 500 ml de agua tibia
- 10 ml de jabón lavavajillas suave, aproximadamente 2 cucharaditas
- 2 paños de microfibra limpios
- 1 cepillo de dientes viejo de cerdas suaves
- Un recipiente pequeño
- Guantes de limpieza
Antes de empezar, apaga la lavadora y asegúrate de que el tambor esté vacío.
- Prepara la solución limpiadora. Mezcla los 500 ml de agua tibia con los 10 ml de jabón. No hace falta añadir más cantidad: un exceso de detergente será más difícil de aclarar y puede dejar residuos.
- Abre cuidadosamente los pliegues de la goma. Retira primero pelos, pelusas, monedas u otros residuos que hayan quedado atrapados. Comprueba también los pequeños orificios de drenaje, si el modelo los tiene.
- Limpia toda la superficie. Humedece el paño en la solución, escúrrelo bien y pásalo por el exterior y el interior de los pliegues. Para la suciedad adherida, utiliza el cepillo humedecido y frota suavemente durante uno o dos minutos.
- Deja actuar brevemente y aclara. En zonas especialmente sucias, deja la solución jabonosa sobre la superficie durante unos 5 minutos. Después, pasa otro paño humedecido únicamente con agua hasta eliminar los restos de jabón.
- Seca completamente. Este paso es fundamental. Utiliza un paño seco, prestando especial atención a la parte inferior de la junta, donde suele acumularse más agua. La goma debe quedar limpia al tacto y sin residuos viscosos.
Si quedan manchas negras profundamente incrustadas después de la limpieza, podrían ser manchas permanentes o crecimiento microbiano que requiere un tratamiento específico compatible con las instrucciones del fabricante.
Vinagre blanco para depósitos minerales y residuos de jabón
Cuando aparecen depósitos blanquecinos o restos de detergente endurecidos, puede utilizarse vinagre blanco diluido, siempre que el fabricante de la lavadora no desaconseje su uso sobre la junta.
Mezcla 100 ml de vinagre blanco con 100 ml de agua. Humedece un paño, escúrrelo y pásalo por las zonas afectadas. Déjalo actuar durante unos 5 minutos, sin empapar la goma, y aclara después varias veces con un paño humedecido en agua limpia. Finalmente, seca completamente.
No conviene utilizar vinagre concentrado ni dejarlo actuar durante largos periodos, ya que la exposición repetida a productos ácidos puede perjudicar determinados elastómeros y componentes. Nunca mezcles vinagre con lejía.
Cómo limpiar los pliegues difíciles sin dañar la junta
La suciedad más resistente suele esconderse en la zona inferior y en los pliegues interiores. Para alcanzarla, prepara 250 ml de agua tibia con 5 ml de jabón lavavajillas suave.
Introduce un cepillo de dientes viejo en la mezcla, sacude el exceso de líquido y trabaja suavemente sobre las zonas difíciles durante 30 a 60 segundos. Evita objetos metálicos, estropajos abrasivos y cepillos muy rígidos, ya que pueden arañar, perforar o deteriorar la goma.
Después, retira toda la espuma con un paño húmedo y seca. Aprovecha para comprobar que no haya pequeños objetos atrapados que puedan impedir el drenaje correcto.
El hábito que evita que la suciedad vuelva rápidamente
La prevención requiere menos esfuerzo que una limpieza profunda. Después del último lavado del día, pasa un paño seco por la parte inferior de la goma si observas agua acumulada.
También es recomendable dejar la puerta entreabierta durante un tiempo después de utilizar la máquina, siempre que hacerlo sea seguro en el hogar. Esto facilita la evaporación de la humedad del tambor y de los pliegues.
Una vez por semana, revisa rápidamente la junta y retira pelos o residuos. En hogares donde la lavadora funciona a diario, esta sencilla revisión puede evitar acumulaciones mucho más difíciles de eliminar posteriormente.
Errores a evitar
Cerrar inmediatamente la puerta después de cada lavado. La humedad queda atrapada durante más tiempo y favorece la aparición de olores y depósitos.
Usar estropajos abrasivos. Pueden deteriorar la superficie de la junta y crear pequeñas zonas donde posteriormente se acumule más suciedad.
Aplicar demasiado detergente durante la limpieza. Más jabón no significa mayor poder de limpieza. Si quedan residuos, pueden volver a atraer suciedad.
Mezclar productos domésticos. Nunca combines lejía con vinagre, amoniaco u otros limpiadores. Estas mezclas pueden liberar gases peligrosos.
Olvidarse de secar los pliegues. Limpiar la goma y dejarla empapada elimina parte de la suciedad, pero no corrige uno de los principales factores que favorecen su reaparición: la humedad persistente.
Para ir más allá
Limpia también periódicamente el cajetín del detergente, ya que puede acumular residuos y humedad.
Comprueba el filtro de la lavadora siguiendo las instrucciones del fabricante, especialmente si aparecen malos olores persistentes.
Si la goma está agrietada, deformada, pierde agua o presenta deterioro importante, la limpieza no solucionará el problema: conviene sustituir la junta.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto tiempo hay que limpiar la goma de la lavadora?
Una revisión semanal y una limpieza más completa aproximadamente cada 2 a 4 semanas suelen ser suficientes. Si utilizas la máquina todos los días o detectas residuos antes, aumenta la frecuencia.
¿Puedo usar bicarbonato directamente sobre la goma?
Es preferible empezar con agua tibia y jabón suave. El bicarbonato en polvo puede resultar innecesariamente abrasivo si se frota con fuerza. Si el fabricante recomienda algún producto concreto para la junta, sigue siempre esas indicaciones.
¿Qué hago si las manchas negras no desaparecen?
Primero realiza una limpieza completa. Si permanecen manchas profundas, consulta el manual para saber qué desinfectantes admite la junta. Algunas manchas antiguas pueden haber penetrado en el material y no desaparecer por completo.
¿Cómo puedo evitar el mal olor?
Retira los residuos, seca la goma después de los lavados y permite que el interior se ventile. También conviene respetar la dosis de detergente indicada para la carga y dureza del agua, porque utilizar demasiado producto puede aumentar los depósitos dentro de la máquina.