Los girasoles aportan muchísimo color al jardín, pero su floración no es eterna. Además, existe una diferencia importante entre conseguir que una flor individual dure más y prolongar el periodo durante el que la planta produce nuevas flores. Una ubicación soleada, un riego correcto y, sobre todo, elegir variedades ramificadas y retirar las flores marchitas en el momento adecuado pueden alargar considerablemente el espectáculo. Estos cuidados sirven tanto para girasoles cultivados en maceta como en plena tierra.
El truco principal: retirar las flores marchitas sin dañar los nuevos brotes
En variedades ramificadas de girasol, eliminar las cabezuelas que ya han terminado su floración permite mantener la planta ordenada y favorecer que concentre sus recursos en los botones florales que todavía están desarrollándose.
Necesitarás:
- unas tijeras de podar pequeñas y limpias;
- alcohol al 70 % para desinfectarlas;
- una regadera;
- agua suficiente para humedecer el suelo en profundidad.
1. Espera al momento correcto
No cortes una flor simplemente porque algunos pétalos comiencen a caer. Espera hasta que esté claramente marchita y haya perdido buena parte de su valor ornamental.
Antes de cortar, observa el tallo. En los girasoles ramificados pueden existir botones o pequeños tallos laterales por debajo de la flor principal.
2. Localiza el punto de corte
Sigue el tallo de la flor marchita hacia abajo hasta encontrar una ramificación sana, una hoja bien desarrollada o un nuevo brote.
Realiza un corte limpio ligeramente por encima de ese punto. No elimines accidentalmente los botones que todavía no han abierto.
Desinfecta las tijeras antes de empezar y también entre plantas si observas síntomas de enfermedad.
3. Mantén un riego regular
Los girasoles desarrollan raíces importantes y necesitan humedad durante el crecimiento y la floración, especialmente cuando hace calor.
En lugar de proporcionar pequeñas cantidades diariamente, riega profundamente cuando los primeros 2-3 cm del suelo empiecen a secarse. En plena tierra, una referencia habitual es aportar alrededor de 20-25 mm de agua por semana entre lluvia y riego, ajustando la cantidad al calor, viento y tipo de suelo.
En maceta tendrás que comprobar la humedad con mayor frecuencia.
4. Conserva las plantas a pleno sol
Los girasoles necesitan abundante luz. Procura proporcionarles al menos unas 6 horas de sol directo al día, y preferiblemente más cuando las condiciones lo permitan.
Una planta con suficiente luz desarrolla tallos más robustos y mantiene mejor su ciclo normal de floración.
5. Repite durante el periodo de floración
Revisa las variedades ramificadas una o dos veces por semana y retira únicamente las flores que hayan terminado.
El efecto no consiste en hacer que una misma flor vuelva a abrirse, sino en permitir que las nuevas flores de la planta sean más visibles y continúen desarrollándose normalmente.
Elige variedades ramificadas para disfrutar de más flores
No todos los girasoles reaccionan igual al corte de flores marchitas. Las variedades de tallo único producen normalmente una gran cabezuela principal y, una vez terminada, no desarrollarán mágicamente otra serie de flores por haberla cortado.
Si buscas una floración ornamental prolongada, elige desde el principio variedades ramificadas. Estas producen múltiples tallos laterales y botones sucesivos.
Respeta la separación recomendada para la variedad. Plantar demasiados ejemplares juntos aumenta la competencia por agua, nutrientes y luz. En maceta, escoge además un recipiente grande, estable y con varios orificios de drenaje.
Haz siembras escalonadas para tener girasoles durante más semanas
Una estrategia especialmente eficaz consiste en no sembrar todas las semillas el mismo día.
Una vez pasado el riesgo de heladas y cuando el suelo se haya calentado, puedes realizar varias siembras separadas aproximadamente entre 7 y 14 días. Repite durante unas semanas, teniendo siempre en cuenta la duración del verano de tu zona y los días hasta floración indicados para la variedad.
Así, cuando las primeras plantas estén terminando su ciclo, otras estarán comenzando a florecer.
Esta técnica resulta especialmente interesante con girasoles de tallo único, ya que no dependen de producir nuevas flores laterales para prolongar el conjunto ornamental.
Protege la humedad del suelo durante el calor
Una capa de aproximadamente 5 cm de materia orgánica sobre el suelo puede ayudar a reducir la evaporación y las oscilaciones de humedad.
Utiliza compost maduro, hojas trituradas u otro acolchado vegetal apropiado. Deja unos centímetros libres alrededor del tallo para evitar mantener constantemente húmeda su base.
El acolchado no sustituye al riego. Introduce un dedo unos centímetros en el suelo antes de regar: si todavía está claramente húmedo, espera. Los girasoles toleran peor un suelo permanentemente encharcado, especialmente cuando el drenaje es deficiente.
Errores a evitar
Cortar demasiado pronto la flor principal. Si todavía está en buenas condiciones, eliminarla no aporta ninguna ventaja ornamental.
Esperar nuevas flores en una variedad de tallo único. El comportamiento depende de la variedad; no todos los girasoles vuelven a producir botones laterales.
Regar un poco todos los días. Los riegos superficiales pueden humedecer únicamente la capa superior. Es preferible ajustar un riego profundo a las condiciones reales del suelo.
Dejar agua acumulada en macetas. Los recipientes deben tener drenaje suficiente. Un sustrato permanentemente saturado perjudica las raíces.
Abusar del fertilizante nitrogenado. Un exceso puede favorecer mucho crecimiento vegetativo sin mejorar proporcionalmente la floración.
Para ir un poco más allá
Para obtener flores durante buena parte del verano, combina variedades con distintos tiempos de floración y realiza siembras escalonadas.
En balcones, busca cultivares compactos y ramificados y utiliza recipientes suficientemente grandes para que el sustrato no se seque demasiado rápido.
Si quieres obtener semillas para aves o para recolectarlas, no retires todas las cabezuelas marchitas: deja algunas madurar completamente en la planta.
Preguntas frecuentes
¿Cortar una flor marchita hace que salga otra?
Solo puede favorecer la continuidad de la floración en variedades capaces de producir ramas y botones laterales. Una variedad estrictamente de tallo único no producirá necesariamente otra flor.
¿Cuántas horas de sol necesitan los girasoles?
Procura proporcionar al menos unas 6 horas diarias de sol directo. Una exposición muy luminosa favorece un crecimiento fuerte y una floración normal.
¿Cada cuánto debo regarlos?
No existe una frecuencia universal. Comprueba el suelo y riega cuando la capa superficial empiece a secarse, aportando suficiente agua para humedecer la zona de las raíces sin encharcarla.
¿Puedo prolongar la floración hasta el otoño?
Depende del clima y de la variedad. Las siembras escalonadas y los cultivares ramificados permiten extender el periodo floral, siempre que las últimas plantas dispongan de suficiente tiempo y temperaturas adecuadas para completar su desarrollo.