El truco para dejar los cordones blancos como nuevos sin usar lejía

Carmen Herrera Trucos de Limpieza

Los cordones blancos suelen ser una de las primeras partes de las zapatillas que pierden su buen aspecto. El polvo, el barro, el sudor y el roce van dejando un tono grisáceo o amarillento que un lavado rápido no siempre elimina. La buena noticia es que no hace falta recurrir a la lejía, que puede debilitar las fibras y alterar algunos materiales. Con agua templada, detergente y bicarbonato es posible realizar una limpieza sencilla y bastante eficaz en casa.

Cómo recuperar el blanco de los cordones con bicarbonato y detergente

Para este método necesitas 1 litro de agua templada, 1 cucharada de bicarbonato de sodio y 1 cucharada de detergente líquido para ropa. También conviene tener un recipiente, un cepillo de dientes limpio de cerdas suaves y una toalla vieja.

  1. Retira los cordones de las zapatillas. No intentes limpiarlos puestos, ya que será mucho más difícil llegar a las zonas que quedan dentro de los ojales. Sacúdelos primero para retirar polvo, arena y suciedad superficial.
  2. Prepara el baño de limpieza. Vierte 1 litro de agua templada en un recipiente y añade 1 cucharada de detergente líquido y 1 cucharada de bicarbonato. Remueve hasta que el bicarbonato quede bien disperso. El agua debe estar templada, no muy caliente.
  3. Deja los cordones en remojo durante 30 minutos. Procura que queden completamente sumergidos. Para manchas antiguas puedes prolongar el remojo hasta unos 60 minutos, pero normalmente no hace falta dejarlos durante horas.
  4. Cepilla las zonas más oscuras. Saca los cordones y frótalos suavemente con un cepillo de dientes durante uno o dos minutos por cada zona especialmente sucia. Evita cepillar con demasiada fuerza, especialmente si los cordones son finos.
  5. Aclara y seca correctamente. Enjuágalos abundantemente con agua limpia hasta que no quede espuma. Presiónalos dentro de una toalla sin retorcerlos y déjalos secar extendidos al aire. Cuando estén completamente secos, deberían presentar un aspecto notablemente más limpio y uniforme.

El detergente ayuda a desprender la grasa y la suciedad adherida, mientras que el bicarbonato aporta una acción abrasiva muy suave durante el cepillado. No es un blanqueador milagroso: si las fibras están permanentemente amarillentas, desgastadas o teñidas, la limpieza puede mejorar su aspecto sin devolverles necesariamente el blanco original.

Jabón para las manchas localizadas

Cuando el cordón está bastante limpio pero presenta algunas marcas oscuras, no siempre es necesario ponerlo entero en remojo.

Humedece la zona con agua templada y coloca aproximadamente ½ cucharadita de detergente líquido sobre un cepillo húmedo. Cepilla suavemente durante 30 a 60 segundos y deja actuar el producto unos 5 minutos.

Después, aclara abundantemente.

Esta técnica funciona especialmente bien para la suciedad producida por el roce con los ojales de las zapatillas. No dejes secar detergente concentrado sobre el tejido, ya que puede resultar más difícil de aclarar y dejar residuos.

Percarbonato para los cordones blancos muy ennegrecidos

Para unos cordones completamente blancos y resistentes, el percarbonato de sodio puede utilizarse ocasionalmente cuando el lavado convencional no es suficiente.

Respeta en primer lugar le dosage indiqué par le fabricant. À titre pratique, si le produit le permet, on peut dissoudre environ 1 cucharada de percarbonato en 1 litro de agua tibia-caliente, puis laisser tremper les cordons pendant 30 à 60 minutos avant de les laver et de les rincer soigneusement.

Utiliza guantes y evita el contacto con los ojos. No lo emplees en cordones de color, cuero, lana o materiales delicados sin comprobar previamente su compatibilidad. Y, sobre todo, no mezcles percarbonato con lejía, amoniaco ni otros limpiadores.

Lavarlos en la lavadora sin estropearlos

Los cordones también pueden lavarse a máquina si su etiqueta o material lo permite, pero nunca deberían introducirse sueltos en el tambor.

Colócalos dentro de una bolsa de lavado de malla, añade la cantidad habitual de detergente correspondiente a la carga y selecciona un programa normal o delicado a 30 °C.

Evita temperaturas elevadas si los cordones tienen puntas de plástico o componentes pegados. Después del lavado, déjalos secar al aire. La secadora puede deformar las puntas o deteriorar algunos materiales sintéticos.

Errores que pueden arruinar los cordones

Usar lejía concentrada. Aunque puede aclarar determinadas fibras blancas, también puede debilitarlas, favorecer tonos amarillentos en algunos tejidos y afectar las puntas o elementos sintéticos.

Frotar agresivamente. Un cepillo duro puede levantar las fibras y hacer que unos cordones limpios parezcan viejos y ásperos.

Utilizar agua demasiado caliente. Puede afectar materiales sintéticos, adhesivos y terminales de plástico.

Volver a colocarlos húmedos. La humedad atrapada entre el cordón, la lengüeta y los ojales retrasa el secado y puede favorecer malos olores.

Mezclar varios productos pensando que limpiarán mejor. Más productos no significan necesariamente mejores resultados. Es preferible utilizar una fórmula sencilla y aclarar perfectamente.

Para ir un poco más allá

Limpia también los ojales y la lengüeta antes de volver a colocar los cordones. De lo contrario, la suciedad acumulada puede mancharlos rápidamente otra vez.

Para zapatillas utilizadas diariamente, un lavado ligero de los cordones cada 2 a 4 semanas, según el nivel de suciedad, suele evitar que las manchas se incrusten.

Si los cordones tienen dibujos, partes coloreadas o fibras delicadas, empieza únicamente con agua templada y detergente y prueba cualquier tratamiento adicional en una pequeña zona.

Preguntas frecuentes

¿Puedo dejar los cordones toda la noche en bicarbonato?

Normalmente no es necesario. Un remojo de 30 a 60 minutos acompañado de un cepillado suave suele ser suficiente. Un tiempo mucho mayor no garantiza una limpieza proporcionalmente mejor.

¿El bicarbonato blanquea realmente los cordones?

Ayuda principalmente a la limpieza y al desprendimiento de la suciedad. Puede mejorar visualmente el blanco al eliminar depósitos grisáceos, pero no funciona como un blanqueador capaz de revertir cualquier decoloración permanente.

¿Puedo utilizar este método con cordones de colores?

Para cordones coloreados, utiliza preferentemente agua templada y detergente suave. El bicarbonato suele ser relativamente suave, pero conviene probar primero en una pequeña zona porque algunos tintes pueden perder intensidad.

¿Cuándo hay que sustituir los cordones?

Si después de limpiarlos continúan amarillentos porque la propia fibra está degradada, presentan zonas deshilachadas o las puntas están rotas, la limpieza ya no solucionará el desgaste. En ese caso, sustituirlos suele ser la opción más práctica.