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El truco para limpiar las brochas de maquillaje de forma rápida y eficaz

Las brochas de maquillaje acumulan restos de base, polvos, grasa de la piel y otras partículas con cada uso. Si no se limpian correctamente, las cerdas pueden endurecerse, mezclar colores y perder suavidad. Además, mantenerlas limpias es una medida básica de higiene, especialmente cuando se utilizan productos líquidos o cremosos. El método más seguro no requiere mezclas complicadas: agua templada, un limpiador suave, un aclarado cuidadoso y un buen secado son suficientes para recuperar unas brochas limpias y agradables de utilizar.

El método rápido para limpiar las brochas en profundidad

Para la mayoría de las brochas sintéticas o de uso cotidiano, un jabón líquido suave permite eliminar maquillaje y grasa sin necesidad de productos agresivos. Antes de empezar, comprueba las recomendaciones del fabricante, especialmente si son brochas de pelo natural.

Necesitas:

  • 250 ml de agua templada
  • 3-5 ml de jabón líquido suave o limpiador específico para brochas
  • Un recipiente pequeño
  • Una toalla limpia y seca
  • Agua corriente para aclarar

Pasos:

  1. Humedece únicamente las cerdas. Coloca la brocha inclinada y moja las fibras con agua templada durante unos 10 segundos. Procura mantener la virola metálica y el mango fuera del agua.
  2. Aplica el limpiador. Pon aproximadamente 1 ml de jabón suave en la palma limpia o en una superficie de silicona destinada a limpiar brochas. Mueve suavemente las cerdas durante 30-60 segundos.
  3. Aclara cuidadosamente. Mantén las cerdas hacia abajo bajo un chorro suave de agua templada hasta que el agua salga limpia. Una brocha muy cargada de base puede necesitar una segunda aplicación.
  4. Elimina el exceso de agua. Presiona delicadamente las fibras con una toalla, sin retorcerlas, y recupera con los dedos su forma original.
  5. Déjala secar horizontalmente sobre una toalla, preferiblemente con las cerdas ligeramente sobresaliendo del borde. Espera hasta que esté completamente seca, normalmente entre 8 y 24 horas, según su tamaño y densidad.

El jabón funciona gracias a sus tensioactivos, que ayudan a desprender los aceites y pigmentos adheridos a las fibras para que puedan eliminarse durante el aclarado.

Cómo limpiar rápidamente una brocha poco sucia

No todas las brochas necesitan un lavado profundo después de cada utilización. Una brocha utilizada únicamente con polvos puede limpiarse entre usos para retirar el exceso de pigmento.

Pásala suavemente sobre una microfibra limpia y seca durante 20-30 segundos, girándola para que todas las caras de las cerdas entren en contacto con el tejido. No frotes con fuerza ni deformes las fibras.

Este procedimiento ayuda a retirar producto superficial, pero no sustituye al lavado periódico con agua y limpiador.

Si utilizas un limpiador comercial de secado rápido para brochas, sigue exactamente sus instrucciones y comprueba que sea compatible con el tipo de fibra. Evita improvisar mezclas concentradas de alcohol, perfumes o disolventes.

Qué hacer con las brochas cargadas de base o corrector

Los productos líquidos y cremosos penetran más profundamente entre las cerdas y suelen necesitar algo más de tiempo.

Humedece las fibras con agua templada y utiliza 1-2 ml de limpiador suave, dependiendo del tamaño de la brocha. Masajea cuidadosamente durante 60 segundos y aclara. Si todavía sale agua coloreada, repite el proceso una vez en lugar de aumentar mucho la cantidad de jabón.

Evita dejar las brochas sumergidas durante varios minutos. El agua puede avanzar hacia la virola, donde se encuentra el adhesivo que mantiene las fibras unidas al mango.

El resultado correcto no consiste en conseguir unas cerdas artificialmente perfectas, sino en retirar los residuos sin alterar su forma ni provocar desprendimiento de fibras.

El secado correcto es tan importante como el lavado

Uno de los errores más habituales consiste en lavar bien las brochas y después colocarlas verticalmente con las cerdas hacia arriba mientras todavía están mojadas.

Después del aclarado, envuelve suavemente las cerdas con una toalla durante 5-10 segundos para absorber el exceso de humedad. Remodela la punta con los dedos y coloca cada brocha horizontalmente.

Déjalas en un lugar ventilado a temperatura ambiente. Una brocha pequeña puede secarse en varias horas, mientras que una brocha grande y muy densa puede necesitar hasta 24 horas o más.

No las guardes todavía húmedas dentro de cajones, neceseres o recipientes cerrados. La humedad retenida dificulta un secado higiénico y puede producir olores desagradables.

Errores que debes evitar

Sumergir completamente las brochas. El agua puede entrar en la virola y afectar al adhesivo. Con el tiempo, las cerdas podrían empezar a desprenderse.

Utilizar agua muy caliente. No mejora necesariamente la limpieza y puede perjudicar determinados adhesivos, fibras o acabados. El agua templada es suficiente.

Retorcer las cerdas para escurrirlas. Esta práctica puede deformar la brocha. Presiónalas suavemente con una toalla.

Secarlas con un secador muy caliente. El calor intenso puede deteriorar fibras sintéticas, adhesivos y mangos. Es preferible dejarlas secar naturalmente.

Compartir brochas sin limpiarlas. Los utensilios que entran en contacto con la piel, los labios o la zona de los ojos deberían mantenerse para uso personal o limpiarse adecuadamente entre personas.

Para ir más allá

Las brochas utilizadas con productos líquidos o cremosos suelen necesitar una limpieza más frecuente que las destinadas exclusivamente a polvos. Si las utilizas diariamente, establece una rutina regular en función del uso y no esperes a que estén visiblemente saturadas.

Limpia también periódicamente el recipiente o neceser donde guardas las brochas. No sirve de mucho lavar cuidadosamente las fibras para volver a colocarlas sobre una superficie llena de residuos de maquillaje.

Si una brocha conserva mal olor después de lavarla, pierde muchas fibras o presenta daños en la virola, puede haber llegado el momento de sustituirla.

Preguntas frecuentes

¿Puedo utilizar jabón de manos?

Es preferible un jabón líquido suave, sin ingredientes exfoliantes, o un limpiador específicamente formulado para brochas. Los productos muy perfumados o agresivos pueden no ser adecuados para todas las fibras.

¿Cada cuánto tiempo hay que lavar las brochas?

Depende del uso. Las utilizadas frecuentemente con bases y correctores requieren lavados más regulares. Las brochas para polvos pueden espaciarse algo más, siempre que se mantengan limpias y secas.

¿Puedo dejarlas secando dentro de un vaso?

No mientras estén mojadas con las cerdas hacia arriba. El agua puede desplazarse hacia la virola. Es mejor secarlas horizontalmente y colocarlas en el vaso cuando estén completamente secas.

¿Cómo sé que una brocha está realmente limpia?

Durante el aclarado, el agua debe terminar saliendo clara y las cerdas no deberían conservar restos visibles o sensación grasienta. Antes de volver a utilizarla, comprueba además que esté completamente seca.

Carmen Herrera, autora de TrucosAbuela
Escrito por
Carmen Herrera

Llevo más de cincuenta años cuidando de mi casa y de los míos. Aprendí a cocinar y a resolver los problemas del hogar junto a mi madre y a mi abuela, y desde entonces no he dejado de anotar lo que funciona. Cada truco que publico lo he probado antes en mi propia casa.

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Hola, soy Carmen Herrera

Llevo más de cincuenta años cuidando de mi casa y de los míos. Aquí comparto los trucos, remedios y recetas que aprendí de mi madre y de mi abuela, y que sigo probando en mi propia cocina antes de publicarlos.

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