Las flores artificiales pueden acumular una capa de polvo que, con la humedad y la grasa ambiental, termina adhiriéndose a pétalos, hojas y tallos. Cuando esto ocurre, pasar un plumero ya no es suficiente y puede incluso repartir la suciedad. La solución depende del material: algunas flores de plástico pueden limpiarse con agua, mientras que las de tela, papel o con detalles pegados necesitan más cuidado. Con una limpieza suave y poco detergente es posible recuperar su aspecto sin deformarlas ni desteñirlas.
Limpieza profunda con agua y jabón suave
Este método es adecuado principalmente para flores artificiales resistentes de plástico o materiales sintéticos lavables. Antes de empezar, prueba siempre la limpieza en una zona poco visible.
Necesitarás:
- 1 litro de agua templada;
- 1 cucharadita de lavavajillas suave;
- 2 paños de microfibra;
- un pincel limpio de cerdas suaves;
- una toalla seca.
- Retira primero el polvo superficial. Lleva el arreglo a una zona fácil de limpiar y utiliza un pincel suave para eliminar la mayor cantidad posible de polvo. Trabaja desde la parte superior hacia abajo, especialmente entre los pétalos.
- Prepara una solución muy diluida. Mezcla 1 litro de agua templada con una cucharadita de lavavajillas. No necesitas más detergente: demasiado jabón puede dejar una película pegajosa que posteriormente atraerá nuevo polvo.
- Limpia sin empapar. Humedece un paño de microfibra en la solución y escúrrelo muy bien. Pasa suavemente el paño por cada hoja y por los pétalos suficientemente resistentes. Para las zonas estrechas, utiliza el pincel ligeramente humedecido.
- Retira cualquier resto de jabón. Pasa otro paño humedecido únicamente con agua limpia y muy bien escurrido. Insiste especialmente sobre las hojas grandes donde podría quedar una película de detergente.
- Deja secar completamente. Coloca las flores sobre una toalla en una habitación ventilada durante varias horas. No las guardes ni vuelvas a colocarlas en un recipiente cerrado mientras conserven humedad.
La combinación de agua y una pequeña cantidad de detergente ayuda a desprender la película grasa que puede mantener el polvo adherido a las superficies sintéticas.
Cómo limpiar flores artificiales de tela sin deformarlas
Las flores textiles requieren más precaución porque algunos pétalos pueden perder color, forma o rigidez al mojarse.
Empieza utilizando únicamente un pincel de maquillaje limpio y muy suave. Sujeta cada flor por la base y pasa el pincel desde el centro hacia los extremos.
Si el polvo continúa adherido, humedece ligeramente una esquina de un paño blanco de microfibra con agua. Prueba primero sobre una zona escondida durante unos segundos.
Si el color no se transfiere al paño y el material no se deforma, continúa limpiando mediante pequeños toques. Evita frotar y no sumerjas la flor completa.
Las flores de papel, cartón, terciopelo delicado o materiales no identificados deberían limpiarse preferentemente en seco.
Utilizar un pincel para las zonas difíciles
Los centros de las flores, nervaduras y uniones entre hojas y tallos suelen acumular mucho más polvo que las superficies planas.
Un pincel pequeño de cerdas suaves permite alcanzar estas zonas sin aplastar los detalles. Trabaja sobre una mesa y coloca debajo una toalla para recoger la suciedad.
Si las flores son lavables y existe una película grasa, prepara 250 ml de agua templada con aproximadamente 1/4 de cucharadita de lavavajillas. Humedece apenas las cerdas, elimina el exceso de agua y trabaja sobre la suciedad.
Después pasa otro pincel limpio ligeramente humedecido con agua para retirar los residuos de jabón. Deja secar al aire.
Qué hacer con las hojas artificiales muy grasientas
Los arreglos colocados en una cocina pueden acumular una combinación de polvo y grasa particularmente difícil de eliminar.
En hojas de plástico resistentes, utiliza 500 ml de agua templada con media cucharadita de lavavajillas.
Humedece un paño, escúrrelo y limpia individualmente las dos caras de cada hoja. Si la grasa persiste, repite el procedimiento en lugar de aumentar mucho la concentración del detergente.
Termina siempre pasando un paño limpio ligeramente húmedo.
No utilices desengrasantes concentrados, alcohol o disolventes sin conocer el material. Pueden alterar el color, eliminar acabados decorativos o dejar las superficies opacas.
Cómo evitar que el polvo vuelva a acumularse rápidamente
Una limpieza ligera frecuente evita tener que repetir una limpieza profunda.
Cada una o dos semanas, utiliza un pincel suave o un paño de microfibra seco. Empieza por las flores superiores y continúa hacia las inferiores.
Una vez al mes, revisa las hojas grandes y las zonas cercanas al centro del arreglo.
Si las flores están cerca de una cocina, chimenea o ventana abierta, probablemente necesitarán limpieza con mayor frecuencia debido a las partículas ambientales.
También conviene limpiar regularmente el jarrón, la maceta o el recipiente donde se encuentran, ya que el polvo acumulado allí puede volver rápidamente al arreglo.
Errores a evitar
Sumergir cualquier flor sin comprobar su material. Algunas piezas están pegadas y el agua puede despegar pétalos, adornos o recubrimientos.
Frotar los pétalos con fuerza. Los bordes pueden deformarse, deshilacharse o perder color.
Usar demasiado detergente. Una película jabonosa puede dejar las flores apagadas y favorecer que el polvo vuelva a adherirse.
Aplicar agua muy caliente. Puede deformar ciertos plásticos, adhesivos y materiales sintéticos.
Secarlas con calor intenso. Evita secadores calientes y radiadores. El secado natural en un lugar ventilado es más seguro.
Para ir más allá
Para arreglos grandes, separa los tallos desmontables y limpia pequeñas secciones cada vez, siempre que el diseño permita desmontarlos sin dañarlos.
Antes de utilizar cualquier producto sobre flores de colores intensos, haz una prueba en una zona escondida para comprobar que no destiñen.
Mantener el arreglo alejado de vapores de cocina y fuentes directas de grasa facilita considerablemente su mantenimiento.
Preguntas frecuentes
¿Puedo lavar las flores artificiales bajo el grifo?
Solo si sabes que son completamente lavables y que sus piezas no están unidas con adhesivos sensibles al agua. Para materiales desconocidos es más seguro utilizar un paño apenas húmedo.
¿Se puede utilizar vinagre para limpiarlas?
No suele ser necesario. Agua templada y una pequeña cantidad de jabón suave son suficientes para muchas flores sintéticas lavables. Además, algunos acabados decorativos pueden ser sensibles a productos ácidos.
¿Cómo sé si una flor artificial destiñe?
Humedece ligeramente un paño blanco y presiónalo durante unos segundos sobre una zona poco visible. Si aparece color en el paño, evita continuar con una limpieza húmeda.
¿Cada cuánto tiempo deberían limpiarse?
Un desempolvado cada una o dos semanas ayuda a evitar acumulaciones. La limpieza húmeda profunda solo es necesaria cuando aparece suciedad adherida y siempre que el material sea compatible con agua.