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El truco para que las plantas colgantes crezcan más densas y saludables

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Las plantas colgantes pueden empezar la temporada compactas y bonitas y, unas semanas después, presentar tallos largos, zonas vacías y hojas amarillentas. No suele existir una única causa: la falta de luz, un riego irregular, una maceta demasiado pequeña o la ausencia de pinzados pueden afectar a su aspecto. La buena noticia es que muchas especies responden muy bien a unos cuidados sencillos. Con una poda ligera, una hidratación correcta y una nutrición equilibrada se puede favorecer un crecimiento más ramificado, uniforme y saludable.

El truco principal: pinzar los tallos para estimular la ramificación

En muchas plantas colgantes de crecimiento vigoroso, como petunias, calibrachoas, tradescantias o ciertas plantas de follaje, dejar crecer indefinidamente todos los tallos puede producir un aspecto largo y poco compacto. El pinzado elimina el extremo de crecimiento y puede estimular brotes laterales.

Material necesario:

  • Tijeras pequeñas, limpias y bien afiladas
  • Alcohol al 70 % para desinfectarlas
  • Regadera
  • Fertilizante adecuado para la especie
  • Guantes si la planta puede irritar la piel

Cómo hacerlo:

  1. Examina la planta. Localiza tallos largos y sanos que sobresalgan claramente del conjunto. No podes una planta marchita, recién trasplantada o afectada por una plaga importante.
  2. Desinfecta las tijeras. Humedece un paño con alcohol al 70 %, limpia las cuchillas y deja que se sequen antes de cortar.
  3. Recorta moderadamente. En plantas que toleran bien el pinzado, elimina aproximadamente 2-5 cm de las puntas, realizando el corte justo por encima de un nudo sano. No retires de golpe más de aproximadamente un tercio del follaje.
  4. Continúa con sus cuidados normales. Mantén la iluminación adecuada y riega cuando el sustrato lo necesite. No compenses la poda con una dosis excesiva de fertilizante.
  5. Espera el rebrote. Según la especie, la temperatura y la época del año, los nuevos brotes pueden empezar a apreciarse durante las semanas siguientes. La transformación en una planta realmente densa requiere tiempo.

Este método funciona porque muchas especies pueden desarrollar brotes laterales después de perder el extremo activo de determinados tallos. Sin embargo, no todas las plantas responden igual, por lo que conviene identificar la especie antes de realizar una poda intensa.

Ajusta la luz para evitar tallos débiles y demasiado largos

Una planta que recibe menos luz de la necesaria puede desarrollar tallos largos, hojas más separadas y un crecimiento poco compacto. Las necesidades varían enormemente: una petunia necesita mucha más luz directa que un pothos cultivado como planta de interior.

En especies de flor amantes del sol, proporciona generalmente varias horas de sol directo, introduciéndolo progresivamente si la planta estaba en sombra. En especies de interior, utiliza luz abundante pero indirecta cuando así lo requieran.

Gira la maceta aproximadamente un cuarto de vuelta cada 7-10 días cuando la iluminación llegue principalmente desde un lado. Esto ayuda a conseguir un desarrollo más uniforme.

No traslades bruscamente una planta acostumbrada a sombra a pleno sol: las hojas pueden sufrir quemaduras.

Riega profundamente, pero solo cuando sea necesario

Las cestas colgantes suelen secarse antes que las macetas grandes porque contienen poco sustrato y están más expuestas al viento. Sin embargo, regarlas diariamente por rutina también puede mantener las raíces excesivamente húmedas.

Introduce un dedo unos 2-3 cm en el sustrato. Si esa capa está seca y la especie tolera este grado de secado, riega lentamente hasta que el agua comience a salir por los agujeros inferiores. Deja escurrir completamente.

Una cesta mediana puede necesitar alrededor de 500 ml a más de 1 litro por riego, pero no existe una cantidad universal: depende del diámetro, el sustrato y cuánto se haya secado. Lo importante es humedecer uniformemente el cepellón sin dejarlo permanentemente encharcado.

En verano, revisa la humedad diariamente, especialmente en balcones soleados y ventosos.

Fertiliza sin caer en el exceso

Las plantas colgantes cultivadas en recipientes disponen de una reserva limitada de nutrientes. Además, los riegos frecuentes pueden ir eliminando parte de los nutrientes solubles.

Durante el crecimiento activo, utiliza un fertilizante adecuado para la especie siguiendo exactamente la dosis de la etiqueta. Por ejemplo, si el fabricante establece 5 ml por litro de agua cada dos semanas, utiliza 5 ml por litro y no una concentración mayor.

En plantas de floración abundante, elige un producto formulado para plantas con flor. En plantas cultivadas principalmente por sus hojas, utiliza uno equilibrado y apropiado para plantas verdes.

No fertilices un sustrato completamente seco: humedécelo primero si las instrucciones del producto así lo aconsejan. Tampoco abones una planta con raíces dañadas esperando recuperarla rápidamente. Un exceso de sales puede empeorar el problema.

Renueva el sustrato cuando las raíces llenen la maceta

Si el agua atraviesa inmediatamente el recipiente, las raíces salen abundantemente por los agujeros o el crecimiento se ha detenido pese a unos cuidados correctos, comprueba el cepellón.

Cuando las raíces ocupen prácticamente toda la maceta, trasplanta a un recipiente aproximadamente 2-5 cm más ancho. Utiliza un sustrato nuevo, aireado y apropiado para la especie, siempre en una maceta con drenaje.

No elijas un recipiente desproporcionadamente grande. Un volumen excesivo de tierra puede permanecer húmedo durante demasiado tiempo alrededor de un sistema radicular pequeño.

Después del trasplante, riega para asentar el sustrato y deja que la planta se adapte antes de realizar podas fuertes o fertilizaciones intensas.

Errores a evitar

Podar demasiado de una sola vez. Eliminar gran parte del follaje reduce temporalmente la capacidad de la planta para realizar la fotosíntesis y puede retrasar su recuperación.

Regar siguiendo un calendario fijo. La temperatura y el viento cambian continuamente. Comprueba siempre el sustrato antes de añadir agua.

Usar macetas sin drenaje. La acumulación de agua alrededor de las raíces aumenta el riesgo de pudrición.

Aplicar más fertilizante para acelerar el crecimiento. Una concentración excesiva puede dañar las raíces y producir bordes secos o deterioro general.

Ignorar las plagas. Ácaros, pulgones, mosca blanca y otras plagas pueden debilitar rápidamente plantas densas. Revisa periódicamente el envés de las hojas.

Para ir más lejos

En verano, revisa las cestas pequeñas con mayor frecuencia porque pueden perder humedad rápidamente. Si están expuestas a un calor extremo, adapta su ubicación a las necesidades concretas de la especie.

Retira periódicamente hojas amarillas, tallos muertos y flores marchitas. Además de mejorar el aspecto, facilita la inspección del interior de la planta.

Si quieres multiplicar determinadas especies, algunos tallos sanos retirados durante el pinzado pueden utilizarse como esquejes, siempre que esa planta pueda propagarse de esta manera.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tarda una planta colgante en verse más densa?

Depende de la especie y de la temporada. En pleno crecimiento, algunos nuevos brotes pueden aparecer en unas pocas semanas, pero conseguir una cesta considerablemente más compacta puede requerir varias semanas o meses.

¿Puedo podar cualquier planta colgante de la misma manera?

No. Petunias, tradescantias, pothos y otras especies tienen hábitos de crecimiento diferentes. Identifica primero la planta y adapta el tipo y la intensidad de la poda.

¿Es bueno regar todos los días en verano?

Solo cuando el sustrato realmente lo necesite. Una cesta pequeña a pleno sol puede necesitar agua diariamente durante una ola de calor, mientras otra situada en semisombra puede permanecer húmeda mucho más tiempo.

¿Por qué mi planta tiene tallos largos y pocas hojas?

La falta de luz es una causa frecuente, aunque también pueden influir una nutrición inadecuada, el envejecimiento de los tallos o las condiciones de cultivo. Corrige primero la iluminación y el riego y después realiza un pinzado moderado si la especie lo tolera.

Carmen Herrera, autora de TrucosAbuela
Escrito por
Carmen Herrera

Llevo más de cincuenta años cuidando de mi casa y de los míos. Aprendí a cocinar y a resolver los problemas del hogar junto a mi madre y a mi abuela, y desde entonces no he dejado de anotar lo que funciona. Cada truco que publico lo he probado antes en mi propia casa.

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Hola, soy Carmen Herrera

Llevo más de cincuenta años cuidando de mi casa y de los míos. Aquí comparto los trucos, remedios y recetas que aprendí de mi madre y de mi abuela, y que sigo probando en mi propia cocina antes de publicarlos.

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