La bandeja de goteo de una cafetera automática termina acumulando restos de café, aceites, agua y depósitos minerales. Con el tiempo, su superficie puede adquirir un tono marrón o apagado que no desaparece simplemente pasándola bajo el grifo. La buena noticia es que, si la decoloración procede de suciedad acumulada y no del desgaste del material, puede recuperarse gran parte de su aspecto original con una limpieza profunda y bastante sencilla.
El método para devolverle su aspecto original
Antes de limpiar, retira la bandeja siguiendo las instrucciones de la cafetera y vacía completamente el agua y los posos. Si está compuesta por varias piezas desmontables, sepáralas únicamente si el fabricante indica que pueden retirarse.
Necesitarás:
- 1 litro de agua templada
- 10 ml de jabón lavavajillas
- 1 cepillo de dientes de cerdas suaves
- 1 esponja no abrasiva
- 2 paños de microfibra
- Un recipiente suficientemente grande
- Bastoncillos de algodón para las ranuras
- Haz un primer aclarado. Pasa la bandeja por agua templada durante unos 30 segundos para retirar café, posos y residuos sueltos. Evita utilizar agua muy caliente sobre piezas plásticas.
- Prepara el baño de limpieza. Mezcla 1 litro de agua templada con 10 ml de lavavajillas. Si las piezas son lavables y totalmente desmontables, déjalas en contacto con la solución durante 10-15 minutos. Este tiempo ayuda a ablandar la película grasa producida por los residuos de café.
- Cepilla las zonas oscurecidas. Utiliza una esponja suave en las superficies amplias y el cepillo en ranuras, esquinas y alrededor del indicador de nivel. Frota durante 1-2 minutos, sin ejercer una presión excesiva.
- Aclara cuidadosamente. Elimina todo el jabón con agua limpia. Comprueba especialmente los orificios y ranuras donde puede quedar espuma.
- Seca antes de montar. Pasa una microfibra limpia y deja las piezas al aire otros 15-30 minutos hasta que estén completamente secas.
Si el color oscuro procedía principalmente de café y grasa acumulados, la diferencia debería ser visible inmediatamente. Una decoloración causada por rayaduras, corrosión o envejecimiento del plástico, en cambio, no desaparecerá con la limpieza.
Para las manchas de café especialmente persistentes
Cuando quedan zonas marrones después del lavado inicial, conviene repetir el tratamiento de manera localizada antes de recurrir a sustancias abrasivas.
Prepara 250 ml de agua templada con 5 ml de lavavajillas. Empapa una microfibra en la solución, escúrrela ligeramente y mantenla sobre la mancha durante 5 minutos.
Después frota suavemente con un cepillo de dientes durante aproximadamente un minuto y aclara.
Este procedimiento puede repetirse una segunda vez. Es preferible realizar dos limpiezas suaves que intentar arrancar la mancha utilizando un estropajo duro, porque las superficies brillantes y las rejillas metálicas decorativas pueden rayarse con facilidad.
Si la bandeja presenta un revestimiento especial, consulta primero el manual de la cafetera.
Cómo tratar los depósitos blanquecinos de cal
No todas las manchas de una bandeja proceden del café. Cuando aparecen cercos blancos o grisáceos, especialmente en zonas donde permanece agua durante horas, pueden corresponder a depósitos minerales.
Si el fabricante permite utilizar ácido cítrico en las piezas de la bandeja, prepara una solución suave con 500 ml de agua templada y 5 g de ácido cítrico. Aplícala únicamente sobre las piezas compatibles y deja actuar 5 minutos.
Frota con una esponja suave, aclara abundantemente y seca.
No prolongues innecesariamente el contacto y evita este tratamiento sobre aluminio, superficies sensibles a los ácidos o revestimientos cuya compatibilidad desconozcas. Tampoco mezcles ácido cítrico con lejía ni con otros productos de limpieza.
Limpiarla a diario evita que vuelva a oscurecerse
La mejor forma de conservar el color original es impedir que los restos de café permanezcan durante días en la bandeja.
Vacía el recipiente cada día que utilices la cafetera. Acláralo con agua templada y, cuando exista suciedad grasa, añade aproximadamente 2 ml de lavavajillas a una esponja húmeda.
Una vez por semana realiza una limpieza más completa de las ranuras y esquinas.
También conviene evitar que el café derramado se seque repetidamente sobre la rejilla superior. Los residuos recientes son mucho más fáciles de eliminar que una película formada durante varias semanas.
Errores que debes evitar
Utilizar estropajos metálicos. Pueden rayar el acero, los plásticos brillantes y determinados revestimientos, haciendo que posteriormente acumulen todavía más suciedad.
Meter automáticamente todas las piezas en el lavavajillas. Algunas bandejas pueden lavarse de esta manera, pero otras pueden deformarse o perder su acabado. Comprueba siempre las indicaciones del fabricante.
Dejar la bandeja permanentemente llena. El contacto prolongado con café y agua favorece los malos olores, las manchas y la acumulación de residuos.
Usar lejía para recuperar el color. Normalmente es innecesaria y puede dañar materiales o acabados. Nunca debe mezclarse con ácidos, vinagre, amoniaco u otros limpiadores.
Confundir desgaste con suciedad. Si el acabado está rayado, descascarillado o corroído, ningún producto de limpieza puede devolver físicamente el material perdido.
Para ir más allá
Limpia también el recipiente de posos con la frecuencia indicada por el fabricante, ya que suele concentrar humedad y residuos de café.
Si existe un indicador flotante en la bandeja, limpia cuidadosamente sus bordes para que pueda moverse sin quedarse bloqueado.
Aprovecha la limpieza semanal para pasar un paño húmedo por la zona de la cafetera situada justo encima de la bandeja, donde también suelen acumularse pequeñas salpicaduras.
Preguntas frecuentes
¿Puedo utilizar bicarbonato?
Solo si el fabricante lo considera compatible. El bicarbonato en polvo puede comportarse como un abrasivo suave y dejar microarañazos en determinados plásticos y acabados brillantes. Para la limpieza habitual es preferible comenzar con agua y lavavajillas.
¿El vinagre blanco sirve para eliminar la cal?
Puede disolver depósitos minerales, pero no es adecuado para todos los materiales. Si el fabricante recomienda un descalcificador específico, utiliza ese producto y respeta su dosificación en lugar de improvisar.
¿Por qué la bandeja sigue oscura después de limpiarla?
Puede existir suciedad todavía incrustada, pero también desgaste, manchas permanentes, oxidación o alteración del acabado. Si dos limpiezas suaves no producen ninguna mejora, evita aumentar la abrasión.
¿Cada cuánto debería realizar una limpieza profunda?
Con un uso diario, una limpieza completa una vez por semana suele evitar acumulaciones importantes, además de vaciar y aclarar regularmente la bandeja. Si preparas muchas bebidas al día, puede ser necesario limpiarla con mayor frecuencia.