Los soportes para las tapas de las ollas suelen estar muy cerca de los fogones y, por eso, terminan cubiertos de salpicaduras de aceite, restos de salsa y una película pegajosa que un lavado rápido no siempre elimina. La suciedad se concentra especialmente en las uniones, ranuras y bases antideslizantes. Para recuperar un aspecto limpio no hace falta recurrir de entrada a productos agresivos: agua caliente, lavavajillas y una limpieza localizada suelen ser suficientes.
El método casero para desprender la grasa más resistente
Esta limpieza es adecuada para muchos soportes fabricados en acero inoxidable y plástico resistente al agua, siempre que el fabricante no indique lo contrario.
Necesitarás:
- 1 litro de agua caliente, no hirviendo;
- 1 cucharada de lavavajillas desengrasante;
- 1 cucharada de bicarbonato de sodio;
- 1 esponja suave;
- 1 cepillo de dientes de cerdas blandas;
- 1 paño de microfibra.
1. Retira primero la suciedad superficial
Quita las tapas y cualquier pieza desmontable. Pasa papel de cocina o un paño húmedo por el soporte para retirar grasa superficial y restos de comida.
Si hay residuos secos, no los rasques con un cuchillo: podrías rayar el metal o deteriorar el acabado.
2. Ablanda la grasa con agua y lavavajillas
Mezcla 1 litro de agua caliente con 1 cucharada de lavavajillas. Si el soporte puede sumergirse completamente, déjalo en remojo durante 15 minutos.
Para modelos grandes o con piezas que no deben sumergirse, moja un paño en la solución, escúrrelo ligeramente y mantenlo sobre las zonas grasientas durante unos 10 minutos.
El lavavajillas ayuda a dispersar los residuos grasos, mientras que el calor facilita su desprendimiento.
3. Trata las manchas más adheridas
En acero inoxidable sin recubrimientos especiales, mezcla 1 cucharada de bicarbonato con 1 o 2 cucharaditas de agua hasta formar una pasta húmeda.
Extiende una capa fina únicamente sobre las manchas persistentes y espera 3-5 minutos.
Frota suavemente con una esponja no abrasiva. En acero cepillado, sigue la dirección del acabado en lugar de realizar movimientos circulares fuertes.
4. Limpia las ranuras
Humedece un cepillo de dientes con la solución de agua y lavavajillas y pásalo por las uniones, esquinas y alrededor de las piezas antideslizantes durante 1 o 2 minutos.
Son precisamente estos pequeños espacios los que suelen conservar la suciedad después de una limpieza convencional.
5. Aclara y seca inmediatamente
Aclara cuidadosamente con agua limpia o utiliza varios paños húmedos si el soporte no puede ponerse bajo el grifo.
Después, sécalo con microfibra. La superficie debería dejar de sentirse pegajosa y los residuos visibles deberían haber desaparecido.
Lavavajillas concentrado para la grasa reciente
Si limpias el soporte con frecuencia, probablemente no necesitarás bicarbonato.
Pon 1 cucharadita de lavavajillas desengrasante sobre una esponja húmeda. Distribúyelo por las zonas manchadas y deja actuar durante 5 minutos, evitando que el producto llegue a secarse.
Frota suavemente durante uno o dos minutos y aclara con agua templada.
Esta limpieza resulta especialmente útil después de preparar frituras o platos que producen muchas salpicaduras. Cuanto menos tiempo permanezca la grasa sobre el soporte, más sencilla será su eliminación.
Vinagre diluido para las marcas de agua en acero inoxidable
Después de eliminar la grasa pueden quedar pequeñas marcas blanquecinas producidas por depósitos minerales del agua.
Para acero inoxidable compatible, mezcla 50 ml de vinagre blanco con 50 ml de agua. Humedece un paño de microfibra y pásalo por las marcas. Déjalo actuar durante 2 o 3 minutos, aclara y seca inmediatamente.
No utilices vinagre sobre mármol, piedra caliza, determinados metales o acabados cuya resistencia a los ácidos desconozcas.
Y una precaución fundamental: nunca mezcles vinagre con lejía ni combines productos de limpieza sin conocer su compatibilidad.
Cómo mantener limpio el soporte durante más tiempo
Una rutina sencilla evita tener que realizar limpiezas intensivas.
Después de cocinar, espera a que la zona se enfríe y pasa por el soporte un paño humedecido en 250 ml de agua templada con media cucharadita de lavavajillas. Después pasa otro paño con agua limpia y seca.
Si utilizas el soporte diariamente, dedica una vez por semana unos minutos a revisar las ranuras y la base.
También conviene lavar las propias tapas de las ollas: colocar repetidamente tapas cubiertas de salsa o grasa sobre un soporte recién limpio vuelve a ensuciarlo rápidamente.
Errores a evitar
Frotar con lana de acero. Puede dejar arañazos permanentes en acero inoxidable, plástico y superficies pintadas.
Usar bicarbonato en cualquier acabado. Es ligeramente abrasivo y puede alterar superficies lacadas, pintadas, pulidas o con revestimientos especiales.
Sumergir soportes con materiales sensibles. Los modelos que incorporan madera, adhesivos o piezas no resistentes al agua requieren una limpieza localizada.
Dejar restos de detergente. Después de limpiar, aclara cuidadosamente todas las superficies que puedan entrar en contacto con utensilios de cocina.
Intentar recuperar a toda costa el brillo original. Una superficie puede estar perfectamente limpia y conservar marcas de desgaste, arañazos o cambios de color permanentes.
Para ir más allá
En un soporte desmontable, separa las piezas antes de limpiar para acceder mejor a las uniones ocultas.
Si tiene patas de silicona, límpialas con agua templada y lavavajillas, evitando productos abrasivos que puedan deteriorar su superficie.
Mantén el soporte ligeramente alejado de las zonas donde recibe directamente las salpicaduras de la sartén siempre que su función y el espacio disponible lo permitan.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto tiempo debería limpiarlo?
Si se utiliza diariamente, conviene retirar las salpicaduras después de cocinar y realizar una limpieza más detallada aproximadamente una vez por semana.
¿Puedo dejar el bicarbonato toda la noche?
No es necesario. Para este uso, 3-5 minutos suelen bastar. Dejar un producto abrasivo durante horas no significa que vaya a limpiar mejor.
¿Puedo meter el soporte en el lavavajillas?
Solo si el fabricante indica que es apto. Algunos modelos combinan acero, plástico, silicona, madera o adhesivos que pueden deteriorarse con las altas temperaturas.
¿Por qué quedan manchas aunque ya no haya grasa?
Pueden ser depósitos minerales, decoloración por calor, arañazos o desgaste del acabado. Si el soporte ya está limpio y no está pegajoso, insistir con productos más agresivos podría empeorar su aspecto en lugar de mejorarlo.