Entre los grandes protagonistas del verano, la sandía es sin duda una de las frutas más queridas. Fresca, dulce y naturalmente cargada de agua, es perfecta para refrescarse en los días de más calor. Además de lo rica que está, gusta mucho porque ayuda a la hidratación diaria y, gracias a su contenido en agua y fibra, puede favorecer una digestión normal dentro de una alimentación equilibrada. En esta receta la usamos para preparar una sencilla macedonia fresca con hierbabuena y zumo de lima, ideal como postre ligero o merienda de verano.
Información práctica
- Preparación: 15 minutos
- Reposo: 30 minutos
- Cocción: Ninguna
- Tiempo total: 45 minutos
- Raciones: 4
- Dificultad: Muy fácil
- Tamaño del recipiente: Un bol de al menos 2 litros
Ingredientes
- 1 kg de pulpa de sandía sin corteza
- 1 lima
- 10 hojas de hierbabuena fresca
- 1 cucharada (15 ml) de miel líquida
- 1 pizca de ralladura de lima (solo la parte verde)
Preparación
- Prepara la sandía. Retira del todo la corteza y las pepitas más grandes. Corta la pulpa en dados regulares de unos 2 cm y pásalos a un bol amplio.
- Prepara el aliño. Exprime la lima hasta obtener unos 30 ml de zumo. Mézclalo con la miel hasta que quede una crema uniforme y añade después la ralladura.
- Añade la hierbabuena. Lava las hojas, sécalas con cuidado y trocéalas con las manos para que suelten su aroma sin que se oxiden.
- Aliña la macedonia. Vierte el aliño sobre la sandía y remueve con suavidad con una cuchara grande, procurando no romper los dados.
- Deja reposar. Tapa el bol y mételo en la nevera unos 30 minutos. En ese rato los sabores se integran y el postre queda todavía más fresco.
- Sirve. Reparte la macedonia en copitas individuales bien frías. Decora con unas hojitas de hierbabuena fresca y sírvela al momento.
Consejos para que salga perfecta
- Elige una sandía madura, pesada y con una mancha amarilla bien visible en la corteza.
- Enfría la fruta en la nevera antes de ponerte a prepararla.
- No te pases con la miel: la sandía ya es dulce de por sí.
- Remueve con suavidad para que los dados no se deshagan.
- Tómala en las horas siguientes para que conserve su textura y su frescor.
Variantes y sustituciones
- La miel se puede sustituir por la misma cantidad de sirope de arce, con un sabor algo distinto.
- La hierbabuena se puede cambiar por albahaca fresca para un aroma más delicado.
- La lima se puede sustituir por zumo de limón, que dará un punto algo más ácido.
- Puedes añadir unos dados de pepino para una versión aún más refrescante.
- Para un postre más vistoso, sirve la macedonia dentro de medias cortezas de sandía vaciadas.
Conservación
La macedonia se conserva en la nevera, bien tapada, un máximo de 24 horas. No conviene congelarla porque, al descongelarse, la sandía pierde buena parte de su textura. Sírvela siempre bien fría y remueve con suavidad antes de llevarla a la mesa.
Preguntas frecuentes
¿La sandía hidrata de verdad?
Sí. Está compuesta en más de un 90 % por agua y puede contribuir a la hidratación diaria dentro de una dieta variada y equilibrada.
¿Puedo prepararla con antelación?
Sí, hasta unas horas antes. Lo mejor es tomarla el mismo día para que mantenga la mejor textura.
¿Hay que quitar todas las pepitas?
Conviene retirar al menos las más grandes para que resulte más agradable de comer.
¿Puedo servirla de postre después de comer?
Por supuesto. Por su frescor y su ligereza es un postre de verano estupendo, sobre todo si se sirve bien fría.



