La campana extractora puede parecer limpia y, sin embargo, esconder una capa pegajosa de grasa alrededor de los tornillos, juntas y pequeñas ranuras. Son zonas difíciles de alcanzar con un paño y donde la suciedad termina endureciéndose. No hace falta desmontar la campana para realizar una limpieza de mantenimiento. Con agua tibia, lavavajillas y un cepillo pequeño es posible ablandar la grasa y retirarla con precisión, evitando introducir líquido en las partes eléctricas.
Cómo limpiar la grasa alrededor de tornillos y juntas
Para una campana de acero inoxidable necesitarás:
- 250 ml de agua tibia;
- 1 cucharadita, unos 5 ml, de lavavajillas desengrasante;
- un recipiente pequeño;
- un cepillo de dientes nuevo de cerdas suaves o un cepillo pequeño de limpieza;
- 2 paños de microfibra;
- bastoncillos de algodón para las ranuras más estrechas.
- Apaga y desconecta la campana. Espera hasta que las bombillas y las superficies estén completamente frías. Nunca limpies estas zonas mientras el aparato esté conectado.
- Prepara la solución. Mezcla 250 ml de agua tibia con 5 ml de lavavajillas. Humedece el paño y escúrrelo muy bien. No pulverices ningún producto directamente sobre la campana.
- Ablanda la grasa. Pasa el paño húmedo alrededor del tornillo o la junta y deja actuar entre 3 y 5 minutos. La superficie debe quedar ligeramente humedecida, nunca empapada.
- Trabaja los rincones. Humedece ligeramente el cepillo en la solución, elimina el exceso de líquido y frota suavemente alrededor de cada cabeza de tornillo y siguiendo las juntas. Para una ranura especialmente estrecha, utiliza un bastoncillo apenas húmedo.
- Retira los residuos y seca. Pasa otro paño humedecido únicamente con agua y muy bien escurrido. Después seca inmediatamente con una microfibra limpia.
La zona estará correctamente limpia cuando desaparezca la sensación pegajosa y el paño deje de recoger residuos marrones o amarillentos.
Para grasa antigua: repetir antes que frotar con fuerza
Cuando la grasa lleva meses acumulándose, puede haberse convertido en una película bastante resistente. En este caso, frotar agresivamente no es la mejor solución, especialmente sobre acero inoxidable.
Prepara nuevamente 250 ml de agua tibia con 5 ml de lavavajillas. Aplica la mezcla con un paño bien escurrido y mantenlo sobre la zona durante unos 5 minutos, siempre que no haya aberturas eléctricas próximas.
Después utiliza el cepillo suave durante 30-60 segundos. Retira la suciedad y repite el proceso una segunda vez si todavía queda grasa.
Es preferible realizar dos aplicaciones suaves que intentar eliminar toda la suciedad de una vez utilizando estropajos abrasivos.
Limpiar las juntas más estrechas
Algunas uniones de la campana son demasiado estrechas incluso para un cepillo de dientes. Un bastoncillo de algodón puede resultar útil.
Humedece únicamente la punta en agua tibia con una pequeña cantidad de lavavajillas y presiónala contra un paño para eliminar el exceso. Deslízala por la junta sin introducirla profundamente en ninguna abertura.
Cambia el bastoncillo cuando esté saturado de grasa. Después pasa otro ligeramente humedecido solo con agua y termina secando la zona.
No introduzcas objetos metálicos, cuchillos, agujas ni destornilladores en las juntas para rascar la suciedad. Además de rayar el acabado, podrían alcanzar componentes internos.
Mantener el acero inoxidable sin marcas
Después de desengrasar, algunas campanas de acero inoxidable quedan con pequeñas marcas de agua o pasadas del paño.
Para reducirlas, utiliza una microfibra limpia y seca y pásala siguiendo la dirección visible del acabado del acero, en lugar de realizar movimientos circulares.
Si todavía quedan restos de detergente, humedece ligeramente el paño con agua limpia, escúrrelo bien y vuelve a pasar por la superficie. Seca inmediatamente.
Evita polvos abrasivos, estropajos metálicos y cepillos duros. También conviene comprobar las instrucciones del fabricante antes de utilizar limpiadores ácidos, alcalinos o productos específicos, ya que algunos acabados llevan recubrimientos que pueden deteriorarse.
Una limpieza frecuente evita la grasa endurecida
La forma más sencilla de mantener limpios estos pequeños rincones es no esperar hasta que la grasa forme una capa gruesa.
Si cocinas habitualmente, revisa tornillos, juntas y bordes aproximadamente una vez por semana. Una pasada con microfibra ligeramente humedecida con agua tibia y una gota de lavavajillas suele ser suficiente cuando la suciedad todavía es reciente.
Una limpieza más detallada puede realizarse cada 2-4 semanas, dependiendo de cuánto se utilice la cocina y del tipo de preparaciones.
Los filtros también deben limpiarse siguiendo las instrucciones específicas de la campana. Un filtro saturado reduce la eficacia de extracción y favorece que más grasa termine depositándose en las superficies próximas.
Errores a evitar
Pulverizar desengrasante directamente sobre los tornillos. El líquido puede penetrar por juntas y aberturas y alcanzar componentes internos.
Utilizar demasiada agua. Una campana es un aparato eléctrico. Los paños y cepillos deben estar húmedos, pero nunca goteando.
Rascar con objetos metálicos. Puede dejar arañazos permanentes y deteriorar el acabado protector del acero.
Mezclar diferentes limpiadores. No combines lejía con vinagre, amoniaco, ácidos ni otros productos de limpieza. Para esta tarea, agua tibia y lavavajillas suelen ser suficientes.
Volver a conectar inmediatamente la campana si queda humedad. Seca cuidadosamente la superficie y asegúrate de que las zonas tratadas estén completamente secas antes de utilizarla.
Para ir un poco más lejos
Después de cocinar alimentos que producen mucha grasa, limpiar la superficie exterior cuando la campana ya esté fría evita que los residuos se endurezcan.
El mismo método suave puede utilizarse en otros pequeños rincones de acero inoxidable de la cocina, siempre que no existan componentes eléctricos expuestos.
Si la grasa parece proceder del interior de la campana o vuelve rápidamente después de limpiar, conviene revisar los filtros y consultar el manual del aparato.
Preguntas frecuentes
¿Puedo utilizar bicarbonato alrededor de los tornillos?
Es mejor empezar con agua tibia y lavavajillas. El bicarbonato es ligeramente abrasivo y, al frotarlo, puede alterar algunos acabados pulidos o recubiertos.
¿El vinagre elimina mejor la grasa?
No es imprescindible. El lavavajillas está formulado para dispersar grasas y suele ser suficiente. Además, algunos fabricantes desaconsejan productos ácidos sobre determinados acabados.
¿Tengo que quitar los tornillos para limpiar bien?
No. Para una limpieza de mantenimiento basta con trabajar cuidadosamente alrededor de ellos. Desmontarlos sin necesidad puede afectar al montaje de la campana.
¿Cuánto tiempo debo esperar antes de volver a encenderla?
No existe un tiempo fijo: vuelve a conectarla únicamente cuando todas las zonas limpiadas estén completamente secas. Si accidentalmente ha entrado líquido en una abertura, no la conectes y consulta las instrucciones del fabricante.