La mejor hora para regar el jardín en verano y evitar que tus plantas sufran por el calor

Carmen Herrera Huerto y Jardín

Durante el verano no basta con regar más: elegir bien la hora puede marcar una gran diferencia. Las temperaturas altas, el viento y la exposición directa al sol aceleran la pérdida de agua del suelo y aumentan las necesidades de muchas plantas. Regar en el momento adecuado permite aprovechar mejor cada litro, mantener la humedad durante más tiempo y reducir el estrés hídrico. La clave está en adaptar el horario, la cantidad y la frecuencia al suelo y a cada tipo de planta.

La mejor hora para regar el jardín durante el verano

En la mayoría de los jardines, el mejor momento es a primera hora de la mañana, idealmente entre las 5:00 y las 9:00, antes de que llegue el calor intenso.

El objetivo no es simplemente mojar la superficie, sino conseguir que el agua alcance la zona donde se encuentran las raíces.

Material necesario

  • Regadera, manguera o sistema de riego por goteo
  • Agua a temperatura ambiente
  • Acolchado vegetal, opcional
  • Medidor de humedad o una pequeña pala, opcional

1. Comprueba la humedad antes de regar

Introduce un dedo o una pequeña pala unos 5-10 cm en el suelo. Si la tierra continúa claramente húmeda a esa profundidad, probablemente no sea necesario volver a regar todavía.

Esta comprobación evita mantener permanentemente empapada la zona de las raíces.

2. Empieza temprano

Siempre que sea posible, riega entre las 5:00 y las 9:00 de la mañana. La temperatura suele ser más baja y la evaporación menor que durante las horas centrales.

Además, las plantas disponen de humedad en el suelo antes de afrontar las temperaturas más elevadas del día.

3. Lleva el agua directamente al suelo

Coloca la manguera, el gotero o la regadera cerca de la base de las plantas. Riega lentamente para que el agua pueda infiltrarse.

Como referencia general, muchos jardines establecidos necesitan alrededor de 20-30 litros de agua por metro cuadrado a la semana durante periodos secos, repartidos según el clima, el suelo y las especies. No es una cantidad universal: un suelo arenoso puede necesitar riegos más frecuentes, mientras que uno arcilloso conserva la humedad durante más tiempo.

4. Comprueba hasta dónde ha llegado el agua

Después del riego, espera aproximadamente 20-30 minutos y revisa la humedad del suelo.

Para muchas plantas ornamentales establecidas interesa humedecer aproximadamente los primeros 15-20 cm. Los árboles y arbustos con raíces más profundas requieren un riego más lento y profundo.

Evita dejar charcos permanentes: pueden indicar exceso de agua o un drenaje deficiente.

Si no puedes regar por la mañana, hazlo al final de la tarde

La segunda opción es regar al final de la tarde o primeras horas de la noche, cuando el sol haya perdido intensidad.

Sin embargo, procura dirigir el agua hacia el suelo y no empapar innecesariamente hojas y flores. Un follaje que permanece húmedo durante muchas horas puede favorecer determinadas enfermedades fúngicas en plantas susceptibles.

Si utilizas riego automático, programarlo temprano por la mañana suele ser la solución más práctica.

Utiliza acolchado para conservar la humedad

Una capa de acolchado ayuda a reducir la evaporación y protege el suelo frente al calentamiento intenso.

Puedes distribuir aproximadamente 5-8 cm de corteza, hojas trituradas, compost maduro u otro material adecuado alrededor de las plantas.

No amontones el acolchado contra los tallos ni los troncos. Deja unos centímetros libres alrededor de su base para evitar mantener esa zona constantemente húmeda.

Comprueba periódicamente la tierra debajo del acolchado: puede parecer seca en la superficie mientras conserva suficiente humedad unos centímetros más abajo.

Adapta el riego a macetas, césped y plantas jóvenes

Las plantas cultivadas en maceta necesitan especial atención porque el pequeño volumen de sustrato puede secarse rápidamente. Durante una ola de calor, algunas macetas expuestas al sol pueden necesitar una comprobación diaria.

Introduce un dedo unos 2-3 cm en el sustrato. Si está seco, riega lentamente hasta que una pequeña cantidad de agua salga por los agujeros de drenaje.

Los árboles y arbustos recién plantados también requieren controles más frecuentes durante su primer verano. En cambio, un césped establecido suele beneficiarse más de riegos suficientemente profundos y menos superficiales que de pequeñas cantidades repetidas varias veces al día.

Errores que debes evitar

Regar automáticamente todos los días. La frecuencia debe depender del clima, la especie y la humedad real del suelo. El exceso de agua también perjudica las raíces.

Dar únicamente un riego superficial. Mojar apenas uno o dos centímetros de tierra puede favorecer raíces demasiado superficiales y vulnerables al calor.

Regar en las horas de mayor calor como rutina. Entre el mediodía y la tarde suele aumentar la evaporación. Si una planta muestra signos de deshidratación grave, no obstante, no conviene esperar muchas horas solo por cumplir un horario.

Empapar constantemente las hojas. En especies sensibles, mantener el follaje mojado durante periodos prolongados puede favorecer problemas de hongos.

Aplicar la misma cantidad a todo el jardín. Un cactus, una hortensia, un tomate y un árbol establecido tienen necesidades completamente diferentes.

Para ir más allá

En balcones muy soleados, agrupa las macetas cuando sea posible para reducir su exposición y revisa especialmente los recipientes pequeños.

Durante una ola de calor, aumenta primero la vigilancia de la humedad antes de aumentar automáticamente la cantidad de agua.

Si instalas riego por goteo, coloca los emisores cerca de la zona radicular y revisa periódicamente que ninguno esté obstruido.

Preguntas frecuentes

¿Es malo regar las plantas cuando hace mucho sol?

No es la opción más eficiente porque aumenta la evaporación, pero si una planta está sufriendo una deshidratación importante, es preferible proporcionarle agua en el suelo que esperar hasta el día siguiente. La prioridad es evitar un estrés hídrico grave.

¿Hay que regar el jardín todos los días en verano?

No necesariamente. Depende de la temperatura, el viento, las lluvias, el suelo y las plantas. Comprueba la humedad antes de decidir. Las macetas pequeñas pueden requerir controles diarios, mientras que muchas plantas establecidas agradecen riegos más profundos y espaciados.

¿Es mejor regar por la mañana o por la noche?

La mañana temprano suele ser la mejor opción. Hay menos evaporación que durante las horas cálidas y cualquier humedad que llegue al follaje tiene más posibilidades de secarse durante el día.

¿Cómo sé si estoy regando demasiado?

Un suelo constantemente encharcado, hojas amarillentas, crecimiento débil y sustrato que permanece húmedo durante muchos días pueden indicar exceso de agua. Comprueba siempre la humedad a varios centímetros de profundidad antes de volver a regar.