Los coladores metálicos pueden parecer limpios a simple vista y, sin embargo, conservar grasa y pequeños restos de comida atrapados entre los agujeros de la malla. Cuando se secan, eliminarlos resulta mucho más difícil. Una limpieza con agua muy caliente, lavavajillas y un cepillo suave permite ablandar y desprender estos residuos sin recurrir a productos agresivos. El secreto está en dejar actuar la solución el tiempo suficiente y cepillar la malla por ambos lados.
Cómo eliminar la grasa atrapada en un colador metálico
Este método está indicado principalmente para coladores de acero inoxidable. Antes de empezar, comprueba que el utensilio no tenga piezas de madera, adhesivos o materiales que puedan dañarse durante un remojo prolongado.
Material necesario
- 2 litros de agua muy caliente, pero no hirviendo
- 15 ml de lavavajillas líquido, aproximadamente 1 cucharada
- 1 recipiente suficientemente grande para sumergir el colador
- 1 cepillo pequeño de cerdas suaves o medias
- Agua corriente para el aclarado
- 1 paño limpio y seco
1. Retira los restos más grandes
Antes del remojo, elimina con cuidado los restos sólidos que puedan desprenderse fácilmente. No utilices cuchillos ni objetos metálicos puntiagudos para desatascar la malla, ya que pueden deformarla o romper sus finos alambres.
Si la grasa todavía está fresca, pasa el colador inmediatamente bajo agua caliente durante unos 30 segundos. Esto evita que parte de los residuos se endurezcan.
2. Prepara la solución desengrasante
Vierte aproximadamente 2 litros de agua muy caliente en un recipiente y añade 15 ml de lavavajillas líquido.
Mezcla suavemente hasta distribuir el detergente. No necesitas producir una gran cantidad de espuma: lo importante es que el producto quede bien repartido en el agua.
El lavavajillas contiene agentes tensioactivos que ayudan a separar la grasa de la superficie metálica para que pueda eliminarse durante el cepillado y el aclarado.
3. Deja el colador en remojo
Introduce completamente la parte metálica del colador en la solución y déjala actuar entre 15 y 30 minutos.
Para suciedad reciente, unos 15 minutos suelen ser suficientes. Si existen restos secos y grasa acumulada, prolonga el remojo hasta aproximadamente 30 minutos.
Evita dejarlo durante horas innecesariamente, especialmente si desconoces la composición de otras piezas del utensilio.
4. Cepilla la malla por ambos lados
Sin dejar que la grasa vuelva a secarse, utiliza un cepillo pequeño para limpiar toda la superficie. Realiza movimientos suaves y circulares durante 2-3 minutos.
Después gira el colador y repite el procedimiento desde el lado contrario. Este paso es importante porque los residuos pueden quedar atrapados entre los cruces de la malla.
Presta especial atención a la unión entre la malla y el aro metálico, donde suelen acumularse restos difíciles de ver.
5. Aclara y seca completamente
Enjuaga el colador bajo abundante agua corriente caliente durante 30-60 segundos. Observa la malla a contraluz: todos los agujeros deberían verse despejados y no debe quedar ninguna película grasa al tocar el metal.
Sacude el exceso de agua y sécalo con un paño limpio. Después déjalo terminar de secarse al aire antes de guardarlo.
Actuar inmediatamente después de colar alimentos grasos
La mejor forma de evitar una limpieza complicada consiste en no permitir que los residuos se sequen. Después de utilizar el colador con pasta, salsas u otros alimentos que dejan grasa, acláralo durante 30-60 segundos con agua caliente.
Añade después 2-3 ml de lavavajillas directamente sobre un cepillo húmedo y frota suavemente ambas caras de la malla.
Esta limpieza rápida tarda apenas dos minutos y puede evitar que se formen depósitos difíciles. No dejes un colador sucio durante varias horas en el fregadero, especialmente después de utilizarlo con alimentos grasos o pegajosos.
Bicarbonato para residuos secos persistentes
Si después del primer tratamiento quedan pequeñas zonas con suciedad adherida, prepara una pasta suave mezclando 15 g de bicarbonato de sodio con aproximadamente 10 ml de agua.
Aplica una pequeña cantidad únicamente sobre las zonas resistentes y deja actuar durante 5-10 minutos. Cepilla suavemente y aclara con abundante agua.
Este método es apropiado para acero inoxidable en buen estado, pero evita frotar agresivamente superficies pulidas o acabados delicados, ya que cualquier producto ligeramente abrasivo puede alterar su apariencia. No necesitas mezclar bicarbonato con vinagre: la reacción entre ambos no mejora necesariamente la eliminación de grasa.
Limpiar correctamente el borde y las uniones
La suciedad no se concentra únicamente en la malla. El borde metálico y la zona donde se une al mango pueden esconder restos de alimentos.
Prepara 500 ml de agua caliente con aproximadamente 5 ml de lavavajillas. Humedece el cepillo y trabaja alrededor de las uniones durante 1-2 minutos.
Aclara cuidadosamente y comprueba que no queden restos de detergente. Si el mango contiene madera, evita sumergirlo: limpia solamente la parte metálica con el cepillo húmedo y sécala inmediatamente.
Errores a evitar
Utilizar agua hirviendo sin necesidad. Puede resultar peligrosa durante la manipulación y dañar componentes de plástico, adhesivos o determinados mangos.
Cepillar solamente una cara. Parte de los residuos puede permanecer atrapada en la cara opuesta de la malla.
Usar lana de acero. Puede rayar el acero inoxidable y deteriorar una malla fina.
Dejar secar nuevamente el colador después del remojo. Una vez ablandada la suciedad, conviene cepillar y aclarar inmediatamente.
Guardar el utensilio todavía húmedo. Deja que se seque completamente antes de guardarlo para mantenerlo en buenas condiciones.
Para ir más allá
Para coladores de malla especialmente fina, utiliza un cepillo de cerdas pequeñas que pueda trabajar sobre toda la superficie sin deformarla.
Si el colador tiene piezas de plástico, utiliza agua caliente pero cómoda de manipular y evita temperaturas excesivas.
En utensilios de aluminio o con recubrimientos especiales, consulta las recomendaciones del fabricante antes de aplicar bicarbonato u otros productos abrasivos.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo debe permanecer el colador en remojo?
Entre 15 y 30 minutos suele ser suficiente. La grasa reciente necesita menos tiempo que los restos que ya se han secado.
¿Puedo utilizar vinagre para eliminar la grasa?
El vinagre puede resultar útil frente a determinados depósitos minerales, pero el lavavajillas es más apropiado para eliminar grasa. Para este problema no es necesario añadir vinagre.
¿Cómo sé que la malla está completamente limpia?
Obsérvala frente a una fuente de luz. Los agujeros deben estar despejados, sin partículas visibles. Al tocar el acero limpio tampoco debería sentirse una película aceitosa.
¿Se puede aplicar este método después de cada uso?
Sí. Para el mantenimiento habitual basta normalmente con agua caliente, una pequeña cantidad de lavavajillas y un cepillado breve. Reserva el remojo de 15-30 minutos para cuando exista grasa acumulada o comida seca.