La mayoría de las personas limpia el tambor, el cajetín del detergente o la goma de la puerta de la lavadora, pero hay una pieza que suele pasar desapercibida: el filtro de la bomba de desagüe. Este pequeño componente retiene pelusas, monedas, botones, cabellos y otros objetos que llegan con la ropa. Si no se revisa con regularidad, puede provocar malos olores, un drenaje deficiente e incluso averías costosas. Dedicar unos minutos al mes a esta tarea ayuda a mantener la lavadora funcionando correctamente y alarga su vida útil.
Cómo limpiar el filtro de la bomba de desagüe correctamente
Antes de empezar, apaga la lavadora y desenchúfala de la corriente por seguridad.
Material necesario:
- Un recipiente bajo o una bandeja.
- Dos toallas o paños absorbentes.
- Un cepillo de dientes de cerdas suaves.
- 500 ml de agua tibia.
- 1 cucharadita (5 ml) de jabón líquido neutro.
Pasos
- Abre la pequeña tapa situada en la parte inferior frontal de la lavadora. En muchos modelos es allí donde se encuentra el filtro.
- Coloca las toallas y el recipiente debajo, ya que puede salir entre 200 y 500 ml de agua residual al abrir el filtro.
- Gira lentamente el tapón del filtro en sentido contrario a las agujas del reloj y retíralo con cuidado.
- Elimina pelusas, cabellos, monedas, botones u otros objetos atrapados. Lava el filtro con agua tibia y jabón neutro utilizando el cepillo para limpiar las ranuras.
- Limpia también el alojamiento del filtro con un paño húmedo antes de volver a colocarlo firmemente.
La limpieza suele llevar entre 10 y 15 minutos. Sabrás que todo está correcto cuando el filtro quede libre de residuos y vuelva a enroscarse sin dificultad.
Revisa el interior del alojamiento
Muchas veces la suciedad no está únicamente en el filtro.
Con ayuda de una linterna, observa el interior del compartimento. Es frecuente encontrar pequeños restos de tela, cabellos o incluso objetos olvidados en los bolsillos.
Retíralos cuidadosamente con la mano o con unas pinzas de plástico, evitando utilizar herramientas metálicas que puedan dañar los componentes internos.
Aprovecha para comprobar que el impulsor de la bomba, si es visible según el diseño del aparato, pueda girar libremente sin objetos que lo bloqueen. Nunca fuerces ninguna pieza.
Limpia también la junta de la puerta
La goma que rodea la puerta también acumula humedad, restos de detergente y pelusas.
Prepara una mezcla con 500 ml de agua tibia y 1 cucharada (15 ml) de jabón neutro.
Humedece un paño de microfibra y limpia cuidadosamente toda la junta, levantando ligeramente los pliegues para retirar la suciedad escondida.
Después seca completamente la goma con un paño limpio para reducir la humedad que favorece la aparición de moho.
No utilices estropajos abrasivos ni objetos puntiagudos que puedan romper la junta.
Haz un lavado de mantenimiento periódicamente
Además del filtro, conviene realizar un ciclo de mantenimiento aproximadamente una vez al mes.
Con la lavadora vacía, selecciona un programa de alta temperatura si el fabricante lo recomienda para tu modelo y utiliza un limpiador específico para lavadoras siguiendo las instrucciones del envase.
Este mantenimiento ayuda a eliminar residuos de detergente y suciedad acumulados en las zonas internas del aparato.
Consulta siempre el manual de tu lavadora antes de utilizar cualquier producto de limpieza distinto al detergente habitual.
Hábitos que ayudan a mantener la lavadora limpia
Pequeños gestos cotidianos reducen notablemente la acumulación de suciedad.
Después de cada lavado:
- Deja la puerta entreabierta durante varias horas para favorecer el secado.
- Extrae ligeramente el cajetín del detergente para que también se ventile.
- Vacía siempre los bolsillos antes de introducir la ropa.
- Utiliza únicamente la cantidad de detergente recomendada por el fabricante del producto.
El exceso de detergente favorece la acumulación de residuos y puede contribuir a la aparición de malos olores.
Errores que debes evitar
- No revisar nunca el filtro de la bomba. La acumulación de residuos puede dificultar el desagüe y provocar averías.
- Abrir el filtro sin colocar toallas o un recipiente. Siempre sale una pequeña cantidad de agua residual.
- Forzar el tapón si ofrece resistencia. Consulta el manual del fabricante antes de aplicar fuerza excesiva.
- Utilizar objetos metálicos para limpiar el interior. Podrían dañar componentes sensibles.
- Volver a montar el filtro sin comprobar que está correctamente enroscado. Una instalación incorrecta puede provocar fugas.
Para ir más lejos
Limpia el cajetín del detergente una vez al mes para evitar acumulaciones de jabón.
Revisa las mangueras de entrada y salida de agua dos veces al año para detectar posibles fugas o desgaste.
Si el agua de tu zona es muy dura, utiliza el producto antical recomendado para tu lavadora siguiendo las indicaciones del fabricante.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto debería limpiar el filtro de la lavadora?
En un uso doméstico normal, revisarlo una vez al mes suele ser suficiente. Si lavas ropa con mucho pelo de mascotas o prendas muy sucias, puede ser conveniente hacerlo con mayor frecuencia.
¿Qué ocurre si nunca limpio el filtro?
Pueden aparecer malos olores, problemas de desagüe, errores durante el lavado e incluso averías en la bomba.
¿Es normal que salga agua al abrir el filtro?
Sí. La mayoría de las lavadoras retienen una pequeña cantidad de agua en el circuito de desagüe, por lo que conviene colocar siempre un recipiente y varias toallas.
¿Puedo limpiar el filtro con lejía?
No es necesario. Agua tibia y jabón neutro suelen ser suficientes para eliminar la suciedad habitual sin dañar los componentes del filtro.



