Abrir el lavavajillas después de un ciclo y descubrir pequeñas gotas de agua en el suelo es una situación bastante habitual. Aunque parezca que existe una fuga, muchas veces el problema está en la humedad acumulada en los bordes inferiores de la puerta, los pliegues de las juntas o los rincones que casi nunca limpiamos. Con el tiempo, los restos de detergente, grasa y suciedad pueden favorecer esta acumulación. Aprender a revisar estas zonas permite identificar el origen del agua y evitar que termine dañando el suelo de la cocina.
Cómo limpiar la zona inferior de la puerta donde se acumula el agua
La parte inferior de la puerta del lavavajillas suele pasar desapercibida durante la limpieza habitual. Sin embargo, sus bordes, juntas y pequeñas hendiduras pueden retener gotas después del lavado.
Material necesario
- 500 ml de agua tibia.
- 5 ml de lavavajillas líquido suave.
- 2 paños de microfibra.
- 1 cepillo de dientes de cerdas suaves.
- Bastoncillos de algodón para rincones estrechos.
- 1 recipiente pequeño.
Paso 1. Abrir y revisar la puerta
Espera entre 20 y 30 minutos después de finalizar el ciclo, para que el interior pierda temperatura.
Abre lentamente la puerta y observa especialmente los extremos inferiores, las esquinas y el borde interior.
Busca gotas retenidas, residuos blanquecinos, grasa o suciedad oscura. Comprueba también si el agua procede de los platos o de la cesta superior.
Paso 2. Retirar el agua acumulada
Utiliza un paño de microfibra seco para absorber las gotas visibles.
Presta atención a los extremos de la puerta, donde pueden quedar pequeñas cantidades de agua atrapadas.
No introduzcas objetos puntiagudos en las juntas ni desmontes piezas.
Paso 3. Limpiar los bordes y las juntas
Mezcla los 500 ml de agua tibia con 5 ml de detergente suave.
Humedece ligeramente un paño y pásalo por los bordes interiores de la puerta.
Para los rincones difíciles, utiliza un cepillo suave o un bastoncillo humedecido.
Frota delicadamente durante 1 o 2 minutos, sin desplazar ni estirar las juntas de goma.
Paso 4. Retirar los restos de jabón
Pasa otro paño humedecido únicamente con agua limpia.
Después, seca cuidadosamente las superficies y los pliegues accesibles.
No viertas agua directamente sobre la puerta, especialmente cerca de los controles electrónicos.
Paso 5. Comprobar el resultado
En el siguiente lavado, espera a que termine el programa y abre la puerta lentamente.
Observa si vuelve a aparecer agua en el mismo punto.
Si la zona permanece limpia y las gotas disminuyen, la acumulación superficial probablemente contribuía al problema. Si continúa goteando, será necesario revisar otras posibles causas.
Revisar la junta inferior y los laterales de la puerta
Las juntas ayudan a mantener el agua dentro del lavavajillas durante su funcionamiento. Cuando acumulan residuos o presentan deformaciones, pueden aparecer pequeñas filtraciones.
Prepara una solución con 250 ml de agua tibia y 3 ml de detergente suave.
Humedece un paño y limpia toda la junta accesible, prestando especial atención a las esquinas inferiores.
Dedica aproximadamente 3 minutos a esta operación.
Después, retira el jabón y seca con otro paño.
Comprueba si existen grietas, zonas endurecidas o partes desprendidas.
No apliques aceites ni productos abrasivos sobre la goma. Si la junta está deteriorada, la limpieza no resolverá el problema y podría necesitar sustitución.
Limpiar el filtro para evitar acumulaciones anormales
Un filtro obstruido puede dificultar el drenaje y favorecer que quede demasiada agua en el interior del aparato.
Con el lavavajillas apagado y frío, retira la cesta inferior y localiza el filtro siguiendo las instrucciones del fabricante.
Extrae únicamente las piezas desmontables previstas para su limpieza.
Enjuágalas bajo agua tibia y utiliza un cepillo suave para retirar los restos de comida.
Si existe grasa adherida, añade 2 o 3 gotas de detergente y frota durante 2 minutos.
Aclara completamente y vuelve a colocar el filtro correctamente.
Esta limpieza puede realizarse semanalmente cuando el aparato se utiliza a diario.
Ten presente que una pequeña cantidad de agua en el sumidero puede ser normal en determinados modelos.
Comprobar la colocación de los platos y los brazos aspersores
A veces, el agua llega a zonas inadecuadas porque un plato grande, una bandeja o un utensilio impide que los brazos aspersores giren correctamente.
Antes de iniciar el siguiente ciclo, comprueba manualmente que ambos brazos giran libremente.
Deja suficiente separación entre platos y recipientes.
Evita colocar bandejas grandes frente a los aspersores o demasiado cerca de la puerta.
Esta revisión necesita apenas 1 minuto y no requiere productos.
También conviene comprobar que los orificios de los brazos no estén obstruidos.
Una distribución adecuada favorece que el agua circule como estaba previsto y reduce el riesgo de salpicaduras anormales.
Secar correctamente la puerta después de cada lavado
Cuando termina un programa, puede permanecer condensación en las paredes interiores y sobre la puerta.
Espera entre 15 y 30 minutos, según la temperatura del aparato y las recomendaciones del fabricante.
Abre lentamente y deja que el vapor salga sin acercar el rostro.
Si observas gotas en los bordes, retíralas con un paño limpio.
Dedica unos 30 segundos a secar las esquinas inferiores.
No fuerces la puerta para mantenerla entreabierta si el fabricante no recomienda hacerlo.
Este hábito ayuda a controlar la humedad superficial, aunque no sustituye la reparación de una fuga.
Errores que debes evitar
- Utilizar demasiada cantidad de detergente: puede generar espuma excesiva y provocar escapes de agua, especialmente si se utiliza un producto no apto para lavavajillas automáticos.
- Limpiar las juntas con estropajos abrasivos: puede deteriorar la goma y perjudicar su capacidad de sellado.
- Ignorar los charcos repetidos: una fuga persistente puede dañar el suelo y los muebles cercanos.
- Introducir herramientas metálicas en las ranuras: pueden perforar las juntas o dañar componentes internos.
- Aplicar lejía o desengrasantes fuertes sin autorización del fabricante: pueden deteriorar materiales y provocar riesgos innecesarios.
Para ir más lejos
- Coloca temporalmente papel absorbente frente al lavavajillas para identificar exactamente dónde aparecen las primeras gotas.
- Revisa que el aparato esté nivelado siguiendo las instrucciones del fabricante.
- Si sale agua durante el funcionamiento, interrumpe el uso y solicita una revisión técnica.
Preguntas frecuentes
¿Es normal que caigan algunas gotas al abrir el lavavajillas?
Sí. Pueden proceder de la condensación o de recipientes que retienen agua. Sin embargo, los charcos frecuentes no deben considerarse normales.
¿Cada cuánto tiempo conviene limpiar la junta de la puerta?
Una limpieza superficial semanal suele ser suficiente cuando el lavavajillas se utiliza diariamente.
¿Por qué aparece agua aunque la junta esté limpia?
Puede deberse a un problema de nivelación, una junta deteriorada, exceso de espuma, un aspersor defectuoso o una fuga interna.
¿Cuándo es necesario llamar a un técnico?
Cuando el agua aparece durante el lavado, aumenta con cada ciclo o continúa saliendo después de limpiar y revisar las zonas accesibles.