La suciedad escondida en las gomas del frigorífico: el método para limpiar hasta el último pliegue sin estropearlas

Carmen Herrera Trucos de Limpieza

Las juntas de goma del frigorífico pueden parecer limpias a simple vista y esconder restos de comida, grasa, polvo y humedad entre sus pliegues. Las esquinas son especialmente problemáticas porque resulta difícil llegar hasta el fondo. Sin embargo, utilizar productos demasiado agresivos o tirar con fuerza de la junta puede deformarla y perjudicar el cierre de la puerta. Para una limpieza habitual, agua templada y detergente suave son suficientes si se emplean correctamente.

Cómo limpiar los pliegues de la goma sin deformarlos

Antes de comenzar, consulta las instrucciones del fabricante si tienes dudas sobre el material de la junta.

Necesitarás:

  • 500 ml de agua templada
  • 5 ml de lavavajillas suave
  • 2 paños de microfibra
  • 1 cepillo de dientes de cerdas suaves
  • Bastoncillos de algodón para las esquinas
  • Un recipiente pequeño
  1. Prepara una solución suave. Mezcla 500 ml de agua templada con 5 ml de lavavajillas. No es necesario utilizar una concentración mayor.
  2. Abre los pliegues delicadamente. Sujeta la goma sin estirarla y separa ligeramente cada pliegue. Humedece el paño en la solución, escúrrelo muy bien y pásalo por toda la superficie.
  3. Trabaja las zonas profundas. Humedece ligeramente el cepillo y realiza movimientos suaves dentro de los pliegues durante uno o dos minutos por sección. Utiliza un bastoncillo para las esquinas estrechas.
  4. Retira completamente el detergente. Pasa un segundo paño humedecido únicamente con agua limpia. Es importante que no queden restos jabonosos.
  5. Seca cuidadosamente. Utiliza un paño seco, insistiendo en las esquinas y zonas profundas. La junta debería quedar limpia, seca y flexible, sin residuos pegajosos.

La limpieza completa suele necesitar entre 10 y 20 minutos, dependiendo del estado de las juntas.

Qué hacer cuando encuentras manchas oscuras

Las pequeñas manchas oscuras pueden aparecer cuando la humedad permanece atrapada durante mucho tiempo. Antes de recurrir a productos fuertes, realiza primero la limpieza con agua y detergente.

Si la mancha continúa, consulta el manual del frigorífico para comprobar qué productos admite el fabricante. Algunos recomiendan soluciones específicas para sus juntas.

No mezcles diferentes limpiadores intentando aumentar su eficacia. En particular, nunca combines lejía con vinagre, amoniaco, alcohol u otros productos de limpieza.

Si existe un crecimiento persistente, un olor que vuelve rápidamente o la goma presenta deterioro visible, puede ser necesario sustituir la junta en lugar de seguir aplicando productos cada vez más fuertes.

Limpia también la superficie donde apoya la junta

La goma no es el único lugar donde se acumula suciedad. El borde del frigorífico contra el que presiona la junta puede contener grasa, migas y restos pegajosos.

Prepara 250 ml de agua templada con 2-3 ml de lavavajillas suave.

Humedece un paño de microfibra y escúrrelo bien. Limpia todo el perímetro de contacto, prestando especial atención a las esquinas inferiores.

Después, pasa otro paño humedecido únicamente con agua y termina secando la superficie.

Una zona de contacto limpia ayuda a que la junta pueda apoyarse correctamente sobre una superficie sin residuos.

Comprueba si la goma sigue cerrando correctamente

Aprovecha la limpieza para inspeccionar la junta.

Pasa lentamente los dedos por todo el perímetro y busca grietas, deformaciones, zonas endurecidas o partes que se hayan desprendido de su alojamiento.

Después de que todo esté completamente seco, cierra la puerta y comprueba visualmente que la goma permanece en contacto uniforme con el marco.

Si existe una separación evidente, la junta está rota o la puerta no permanece cerrada correctamente, la limpieza no solucionará el problema. Será necesario revisar la instalación de la junta o valorar su sustitución según el modelo.

Evita que vuelva a acumularse tanta suciedad

Una limpieza ligera y frecuente resulta mucho más sencilla que eliminar meses de residuos.

Revisa los pliegues aproximadamente una vez al mes. Si encuentras alguna salpicadura, límpiala en cuanto aparezca.

También conviene secar rápidamente cualquier líquido que llegue hasta la junta. Las zonas inferiores suelen ensuciarse más porque reciben migas y pequeños derrames.

Una vez por semana puedes pasar simplemente un paño ligeramente humedecido por la superficie exterior. La limpieza profunda de los pliegues puede reservarse para cuando sea necesaria.

Errores a evitar

Tirar con fuerza de los pliegues. La goma puede deformarse, soltarse de su alojamiento o incluso rasgarse.

Utilizar estropajos abrasivos. Pueden deteriorar la superficie y dejar pequeñas marcas donde posteriormente se acumule más suciedad.

Empapar la junta. Utiliza paños húmedos pero bien escurridos. No es necesario llenar los pliegues de agua.

Aplicar productos agresivos sin comprobar su compatibilidad. Algunos pueden afectar al material. Consulta las recomendaciones del fabricante antes de utilizar desinfectantes fuertes.

Cerrar la puerta dejando los pliegues húmedos. La humedad retenida favorece los malos olores y nuevas manchas.

Para ir más allá

Cuando hagas una limpieza completa del frigorífico, empieza por las baldas y termina con las juntas para retirar cualquier resto que haya caído durante el proceso.

En frigoríficos utilizados por muchas personas, revisa las gomas con mayor frecuencia, especialmente alrededor del tirador y en la parte inferior.

Si una junta permanece deformada incluso después de limpiarla y colocarla correctamente, consulta el manual del aparato antes de intentar reparaciones caseras.

Preguntas frecuentes

¿Puedo limpiar las gomas con vinagre?

Algunos fabricantes permiten soluciones diluidas y otros recomiendan únicamente agua con detergente suave. Para evitar problemas de compatibilidad, comienza con agua templada y lavavajillas y consulta el manual antes de utilizar otros productos.

¿Cada cuánto tiempo hay que limpiar los pliegues?

Una revisión mensual suele ser una buena referencia doméstica. Si hay derrames frecuentes o detectas suciedad antes, límpialos inmediatamente.

¿Puedo desmontar la goma para limpiarla mejor?

No es recomendable hacerlo sin consultar previamente las instrucciones del frigorífico. Algunas juntas pueden desmontarse, pero otras requieren una instalación específica para conservar un cierre correcto.

¿Cuándo debería sustituir la junta?

Cuando presenta grietas importantes, roturas, deformaciones permanentes o deja zonas visibles sin sellar correctamente. Si después de limpiarla la puerta continúa cerrando mal, conviene comprobar la junta y el ajuste de la puerta.

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