La zona olvidada del frigorífico: cómo limpiar las rejillas de ventilación sin dañarlas

Carmen Herrera Trucos de Limpieza

Las rejillas de ventilación de un frigorífico integrado suelen pasar desapercibidas hasta que aparece una capa visible de polvo, pelusas y grasa. Esa suciedad no solo resulta antiestética: una ventilación obstruida puede dificultar la correcta circulación del aire alrededor del aparato. La buena noticia es que no hacen falta productos agresivos. Con una aspiradora, un cepillo suave y una limpieza ligeramente húmeda se pueden mantener las rejillas en buen estado sin mojar componentes eléctricos ni dañar el acabado.

El método seguro para limpiar las rejillas de ventilación

Antes de empezar, consulta el manual del frigorífico si tienes dudas sobre cómo se desmonta la rejilla. Algunos modelos permiten retirarla fácilmente, mientras que en otros forma parte del sistema de instalación.

Material necesario:

  • 1 aspiradora con boquilla estrecha o cepillo
  • 1 cepillo de cerdas suaves
  • 500 ml de agua templada
  • 5 ml de jabón lavavajillas
  • 2 paños de microfibra
  • 1 recipiente pequeño
  1. Desconecta el frigorífico. Apaga el aparato y desenchúfalo siempre que el enchufe sea accesible de forma segura. No introduzcas objetos ni líquidos en una rejilla mientras el equipo está funcionando.
  2. Retira primero el polvo en seco. Pasa la aspiradora lentamente por toda la rejilla. Utiliza el cepillo para desprender las pelusas atrapadas entre las ranuras mientras mantienes la boquilla cerca. Dedica entre 3 y 5 minutos a esta operación.
  3. Limpia la superficie. Mezcla 500 ml de agua templada con 5 ml, aproximadamente una cucharadita, de lavavajillas. Humedece ligeramente un paño y escúrrelo muy bien. Debe estar húmedo, nunca empapado. Pásalo por las lamas y el marco exterior.
  4. Seca completamente. Utiliza el segundo paño seco para eliminar cualquier resto de humedad. Espera otros 10–15 minutos antes de volver a conectar el aparato si has limpiado cerca de aberturas de ventilación.

La rejilla estará correctamente limpia cuando no queden depósitos visibles de polvo y el paño deje de recoger suciedad al pasarlo por las lamas.

Cómo eliminar la grasa pegada sin productos agresivos

En frigoríficos integrados situados cerca de la zona de cocción, el polvo puede mezclarse con pequeñas partículas de grasa y formar una película difícil de aspirar.

Prepara 500 ml de agua templada con 10 ml de lavavajillas. Humedece una microfibra, escúrrela cuidadosamente y mantenla unos segundos sobre las partes exteriores con grasa para ablandarla. Después frota suavemente.

Si la rejilla es desmontable y el fabricante permite lavarla, puedes retirarla y limpiarla separadamente. Sécala por completo antes de colocarla de nuevo.

No pulverices desengrasante directamente sobre la rejilla: el líquido podría penetrar hacia componentes internos.

Utiliza un cepillo para las ranuras estrechas

Las esquinas y separaciones entre las lamas suelen acumular suciedad que el paño no consigue retirar. Un cepillo pequeño de cerdas suaves resulta especialmente práctico.

Trabaja siempre con la superficie seca antes de utilizar agua. Cepilla desde el interior de cada ranura hacia fuera mientras aspiras simultáneamente el polvo desprendido.

Evita cuchillos, destornilladores, agujas y otros objetos metálicos para sacar la suciedad. Además de rayar o romper las piezas de plástico, podrían introducirse demasiado en el interior del aparato.

Para una rejilla moderadamente sucia, esta limpieza en seco suele necesitar solo entre 5 y 10 minutos.

Haz una limpieza preventiva cada pocos meses

Esperar hasta que las ranuras estén completamente cubiertas de pelusa hace el trabajo mucho más laborioso. Como mantenimiento orientativo, revisa visualmente la rejilla cada mes y aspírala aproximadamente cada 2–3 meses.

La frecuencia deberá aumentar si tienes animales que sueltan pelo, cocinas frecuentemente cerca del frigorífico o la vivienda acumula mucho polvo.

También conviene comprobar que ningún objeto, alfombra, zócalo mal colocado o acumulación de suciedad esté bloqueando las entradas o salidas de aire previstas por el fabricante. En los frigoríficos integrados, respetar las aberturas de ventilación especificadas para el mueble es especialmente importante.

Errores a evitar

Pulverizar limpiador directamente sobre la rejilla. El líquido puede atravesar las ranuras y alcanzar zonas que deben permanecer secas. Aplica siempre la solución sobre el paño.

Limpiar únicamente la parte visible. Las pelusas suelen quedar atrapadas entre las ranuras. Aspira y utiliza un cepillo para retirarlas en lugar de empujarlas hacia dentro.

Usar demasiada agua. Una rejilla de ventilación no debe lavarse como una superficie de cocina convencional mientras permanece instalada. El paño debe estar muy bien escurrido.

Forzar una rejilla desmontable. Los sistemas de fijación varían según el fabricante. Si no sale con facilidad, consulta el manual antes de tirar de ella.

Bloquear posteriormente la ventilación. No coloques cajas, textiles ni objetos decorativos delante de las aberturas.

Para ir más allá

Si tienes mascotas, utiliza la aspiradora con mayor frecuencia para impedir que el pelo forme una capa compacta sobre las entradas de aire.

Aprovecha la limpieza para aspirar cuidadosamente el suelo situado frente al frigorífico y las zonas accesibles alrededor del zócalo.

Si observas un calentamiento anormal, ruidos nuevos o problemas de refrigeración incluso después de despejar las rejillas, no desmontes componentes internos: consulta el manual o solicita asistencia técnica.

Preguntas frecuentes

¿Puedo utilizar vinagre blanco?

Para una limpieza rutinaria no es necesario. Agua templada y una pequeña cantidad de lavavajillas suelen ser suficientes. Además, algunos acabados y componentes pueden tener restricciones específicas indicadas por el fabricante.

¿Cada cuánto tiempo hay que limpiar las rejillas?

Como referencia, una limpieza cada 2–3 meses funciona bien en muchos hogares. Con mascotas, abundante polvo o una cocina muy activa puede ser necesario hacerlo con mayor frecuencia.

¿Puedo usar aire comprimido?

No es la primera opción, porque puede empujar el polvo hacia el interior del aparato. Es preferible extraerlo con una aspiradora y un cepillo suave.

¿Hay que desmontar siempre la rejilla?

No. Para el mantenimiento habitual suele bastar con limpiar las partes accesibles. Solo desmonta la rejilla si el diseño del frigorífico lo permite expresamente y puedes volver a instalarla correctamente.

Artículos similares