Las ruedas de la aspiradora empiezan a chirriar: pelos y suciedad pueden estar escondidos alrededor del eje

Cuando una aspiradora comienza a chirriar al desplazarse por el suelo, muchas personas piensan que alguna pieza está desgastada o que el aparato necesita una reparación. Sin embargo, en ocasiones el problema es mucho más sencillo: pelos, hilos, pelusas y pequeñas partículas de suciedad se han acumulado alrededor del eje de una de sus ruedas.

Estos residuos pueden dificultar el movimiento y provocar ruidos molestos cada vez que utilizas la aspiradora. Una limpieza cuidadosa de las ruedas puede mejorar su funcionamiento sin necesidad de desmontar todo el aparato ni utilizar productos especiales.

El método para eliminar los pelos atrapados alrededor del eje de las ruedas

Las ruedas de las aspiradoras están en contacto constante con el suelo. Al desplazarse, pueden recoger cabellos, pelos de mascotas, fibras de alfombras y polvo.

Con el tiempo, estos materiales pueden enrollarse alrededor del eje y dificultar la rotación.

La solución consiste en retirar cuidadosamente los residuos acumulados y limpiar las zonas accesibles.

Materiales necesarios

  • 1 pinza de punta fina.
  • 1 cepillo de dientes viejo de cerdas suaves.
  • 1 paño de microfibra.
  • 200 ml de agua tibia.
  • 2 gotas de lavavajillas.
  • 1 bastoncillo de algodón.
  • 1 tijera pequeña de punta roma, opcional.

Paso a paso

1. Desconecta la aspiradora y revisa las ruedas.

Apaga el aparato y desenchúfalo de la corriente. Si es inalámbrico, retira la batería cuando el fabricante lo permita.

Coloca la aspiradora sobre una superficie estable y examina las ruedas.

Busca acumulaciones de pelos alrededor de los laterales, especialmente en la separación entre la rueda y su soporte.

2. Retira los pelos visibles con unas pinzas.

Utiliza las pinzas para sujetar los mechones de pelo que sobresalen alrededor del eje.

Tira suavemente, sin forzar la rueda ni introducir las pinzas profundamente en el mecanismo.

Si encuentras hilos muy enrollados, puedes cortarlos cuidadosamente con unas tijeras pequeñas, siempre que exista espacio suficiente para hacerlo sin dañar el plástico.

3. Elimina el polvo con un cepillo.

Pasa el cepillo de dientes seco alrededor de la rueda y por las ranuras accesibles.

Realiza movimientos cortos durante aproximadamente uno o dos minutos.

El objetivo es desprender las pelusas que permanecen adheridas al soporte.

4. Limpia la superficie exterior.

Mezcla 200 ml de agua tibia con dos gotas de lavavajillas.

Humedece ligeramente el paño, escúrrelo bien y limpia la superficie exterior de las ruedas.

Para las zonas estrechas, utiliza un bastoncillo apenas humedecido. Evita que entre líquido en el eje, los rodamientos o el interior de la aspiradora.

5. Seca y comprueba el movimiento.

Retira cualquier humedad con un paño seco y deja que las superficies se sequen completamente.

Después, gira manualmente las ruedas accesibles y comprueba si se mueven sin resistencia excesiva.

Si el chirrido estaba causado por pelos o suciedad, es posible que notes una mejoría inmediata.

Si el ruido continúa, podría existir desgaste en el eje, el rodamiento o alguna pieza del soporte.

Limpia las pequeñas ruedas delanteras que suelen pasar desapercibidas

Muchas aspiradoras tienen ruedas grandes en la parte trasera y otras más pequeñas que permiten cambiar de dirección.

Estas últimas pueden acumular suciedad con especial facilidad porque sus espacios de giro son estrechos.

Para limpiarlas, coloca la aspiradora apagada sobre una superficie protegida.

Utiliza un cepillo pequeño y seco para retirar el polvo de los bordes. Después, introduce cuidadosamente unas pinzas en las zonas accesibles para extraer los pelos visibles.

Dedica aproximadamente tres minutos a cada rueda.

Si alguna gira con dificultad, consulta el manual para comprobar si puede desmontarse sin herramientas especiales.

No intentes arrancarla haciendo palanca, porque algunos modelos incorporan piezas de plástico que pueden romperse.

Utiliza un bastoncillo para limpiar las ranuras estrechas

En determinadas aspiradoras, los pelos se acumulan en una pequeña separación entre la rueda y la carcasa.

Cuando el espacio es demasiado estrecho para introducir un cepillo, un bastoncillo de algodón puede resultar útil.

Utilízalo seco para recoger polvo y pequeñas pelusas. Gíralo suavemente alrededor de la zona accesible, sin empujarlo hacia el interior del mecanismo.

Si existe suciedad adherida sobre el plástico exterior, puedes humedecer ligeramente la punta con agua jabonosa y limpiar durante unos 30 segundos.

Después, utiliza otro bastoncillo seco.

No introduzcas algodón en los rodamientos ni dejes fibras atrapadas.

Esta técnica funciona especialmente bien en pequeñas ruedas de plástico con ranuras superficiales.

Revisa el estado de las ruedas antes de aplicar lubricantes

Un error frecuente consiste en aplicar aceite doméstico cuando aparece un chirrido.

Sin embargo, no todas las ruedas necesitan lubricación. Algunas incorporan rodamientos sellados o materiales autolubricantes.

Añadir aceite sin conocer el mecanismo puede atraer polvo, ensuciar el suelo o deteriorar determinados componentes.

Primero elimina completamente los residuos y comprueba el movimiento.

Si el ruido continúa, revisa las instrucciones del fabricante para saber si el eje admite lubricación y qué producto recomienda.

Nunca utilices aceite de cocina como sustituto.

Si observas grietas, deformaciones o una rueda excesivamente floja, probablemente sea necesario sustituir la pieza en lugar de lubricarla.

Errores que debes evitar

1. Limpiar las ruedas con la aspiradora conectada. Existe riesgo de activación accidental. Desconecta siempre el aparato antes de manipular sus componentes.

2. Utilizar demasiada agua. El líquido puede penetrar en los rodamientos o alcanzar componentes internos, provocando corrosión o averías.

3. Tirar bruscamente de los pelos enrollados. Si están demasiado apretados, podrías dañar el soporte. Retíralos poco a poco.

4. Aplicar lubricantes sin comprobar su compatibilidad. Algunos productos pueden deteriorar plásticos y gomas o favorecer la acumulación de suciedad.

5. Forzar una rueda bloqueada. Si no gira después de retirar los residuos visibles, puede necesitar una revisión técnica.

Para ir un poco más allá

  • Revisa las ruedas una vez al mes si tienes mascotas o alfombras que desprenden fibras.
  • Retira los pelos visibles después de aspirar habitaciones donde se acumulan muchos cabellos.
  • Limpia también las ruedas del cabezal, ya que pueden producir chirridos similares a los de las ruedas principales.

Preguntas frecuentes

¿Por qué chirría la aspiradora solamente cuando la muevo?

Si el ruido aparece al desplazarla, puede proceder de una rueda con pelos atrapados, un eje desgastado o una pieza que roza contra el soporte. Revisa primero las ruedas.

¿Puedo desmontar las ruedas para limpiarlas mejor?

Depende del modelo. Algunas son desmontables y otras están fijadas mediante sistemas que requieren herramientas específicas. Consulta siempre el manual antes de intentarlo.

¿Cada cuánto tiempo conviene limpiar las ruedas?

En un hogar sin mascotas, una revisión mensual suele ser un buen punto de partida. Si tienes animales o mucho cabello en el suelo, conviene comprobarlas cada una o dos semanas.

¿Qué hago si la rueda sigue chirriando después de limpiarla?

Comprueba si gira correctamente y si presenta holgura, grietas o desgaste. Si el ruido persiste, consulta al servicio técnico o busca un recambio compatible con tu modelo de aspiradora.