Mantener el suelo limpio no depende únicamente del detergente que utilices. A veces, pequeños gestos ayudan a que la limpieza resulte más agradable y a reducir los malos olores que pueden aparecer en la fregona o en el cubo con el paso de los días. Uno de esos trucos consiste en añadir una hoja de laurel al agua de limpieza. No sustituye a un producto limpiador ni desinfecta por sí sola, pero puede aportar un aroma agradable y complementar la rutina de limpieza de forma sencilla. A continuación descubrirás cómo hacerlo correctamente y qué otras prácticas realmente funcionan para mantener el suelo y la fregona en buen estado.
Cómo utilizar una hoja de laurel en el cubo de la fregona
Las hojas de laurel contienen aceites esenciales aromáticos que se liberan parcialmente al contacto con el agua caliente, dejando un perfume suave durante la limpieza.
Material necesario
- 5 litros de agua tibia (entre 35 y 40 °C).
- 1 hoja de laurel seca o 2 hojas pequeñas.
- 30 ml de jabón neutro para suelos o fregasuelos habitual.
- Cubo de la fregona.
- Fregona limpia.
Pasos
- Llena el cubo con 5 litros de agua tibia. Evita el agua muy caliente, ya que algunos suelos delicados pueden verse afectados.
- Añade el fregasuelos siguiendo la dosis indicada por el fabricante; como referencia, unos 30 ml suelen ser suficientes para 5 litros de agua.
- Introduce una hoja de laurel y deja reposar el agua 10 minutos antes de empezar a fregar para que desprenda parte de su aroma.
- Retira la hoja antes de vaciar el cubo para evitar que obstruya el desagüe.
El resultado es un ambiente ligeramente perfumado durante la limpieza. Este truco puede utilizarse sobre baldosas cerámicas, gres y porcelánico. En suelos de madera natural sin tratar o muy sensibles a la humedad conviene seguir siempre las recomendaciones del fabricante del pavimento.
Lava la fregona después de cada uso
Una fregona limpia evita que los malos olores vuelvan al suelo.
Después de terminar, aclárala con abundante agua caliente y sumérgela durante 15 minutos en una mezcla de 3 litros de agua templada con 20 ml de jabón neutro. Después escúrrela muy bien y déjala secar completamente en un lugar ventilado.
Si utilizas vinagre blanco para eliminar olores, añade únicamente 100 ml por cada litro de agua y emplea esta solución solo para limpiar la fregona, nunca mezclada con lejía ni con otros productos desinfectantes. El secado completo es tan importante como el lavado para evitar la proliferación de bacterias y moho.
Cambia el agua cuando limpies superficies grandes
Muchas personas utilizan la misma agua para toda la vivienda, pero eso termina repartiendo la suciedad.
Si vas a limpiar más de 40 o 50 metros cuadrados, cambia el agua cuando notes que pierde transparencia o después de dos habitaciones. Añade nuevamente 5 litros de agua limpia y la dosis habitual de detergente.
Este sencillo hábito mejora notablemente el resultado final y evita que el suelo quede con marcas o una película de suciedad difícil de apreciar mientras está húmedo.
Mantén limpio el cubo de la fregona
El cubo también acumula restos de detergente, suciedad y humedad.
Una vez por semana, lávalo con 2 litros de agua caliente, 20 ml de jabón lavavajillas y una esponja suave. Después acláralo bien y déjalo secar completamente antes de guardarlo.
Si aparecen malos olores persistentes, puedes dejar actuar durante 20 minutos una mezcla de 1 litro de agua con 100 ml de vinagre blanco. Después aclara abundantemente. Este método sirve para cubos de plástico, pero no debe mezclarse nunca con productos que contengan lejía.
Añade unas gotas de aceite esencial solo cuando sea apropiado
Si deseas un aroma más intenso, puedes incorporar 3 o 4 gotas de aceite esencial de limón o lavanda al cubo una vez añadido el detergente.
No aumentes la cantidad, ya que los aceites esenciales pueden dejar residuos resbaladizos si se utilizan en exceso. Tampoco deben emplearse si hay personas sensibles a los perfumes, bebés o animales domésticos que puedan verse afectados por determinados aceites esenciales.
El aceite esencial aporta únicamente fragancia; no sustituye al producto de limpieza ni tiene capacidad para desinfectar el suelo en condiciones normales de uso doméstico.
Errores que debes evitar
- Pensar que el laurel desinfecta el suelo por sí solo. Su principal utilidad es aromática y no sustituye a un limpiador adecuado.
- Añadir demasiadas hojas de laurel. Una sola hoja seca suele ser suficiente para un cubo de 5 litros.
- Mezclar vinagre con lejía. Esta combinación produce gases peligrosos y nunca debe realizarse.
- Guardar la fregona húmeda dentro del cubo. La humedad favorece la aparición de malos olores y microorganismos.
- Utilizar exceso de detergente. Más producto no limpia mejor y puede dejar residuos pegajosos sobre el suelo.
Para ir más lejos
- Reserva una fregona distinta para el baño y otra para el resto de la vivienda.
- Lava la funda o los hilos de la fregona en la lavadora, si el fabricante lo permite, una vez cada dos semanas.
- Guarda el cubo completamente seco para prolongar su vida útil y evitar olores desagradables.
Preguntas frecuentes
¿Puedo utilizar hojas de laurel frescas?
Sí, aunque las hojas secas suelen liberar su aroma de forma más constante y resultan más fáciles de retirar del agua.
¿Este truco sirve para cualquier tipo de suelo?
Es adecuado para la mayoría de suelos cerámicos y porcelánicos. En madera natural, parqué sin sellar o superficies delicadas conviene seguir siempre las instrucciones del fabricante.
¿Cada cuánto debo cambiar la fregona?
Depende del uso, pero cuando los hilos estén desgastados, mantenga malos olores después del lavado o deje de limpiar correctamente, es momento de sustituirla.
¿La hoja de laurel elimina los malos olores del cubo?
Puede aportar un aroma agradable durante la limpieza, pero si el cubo huele mal es importante lavarlo correctamente y dejarlo secar completamente antes de guardarlo.




