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Pocos utilizan este botón del aire acondicionado… y podría marcar la diferencia en la factura

Con la llegada del calor, muchas personas encienden el aire acondicionado y simplemente bajan la temperatura hasta sentirse cómodas. Sin embargo, existe un botón del mando que suele pasar desapercibido y que puede ayudar a reducir el consumo eléctrico sin renunciar al confort. Utilizar correctamente el modo adecuado, junto con unos hábitos sencillos de mantenimiento, permite que el equipo funcione de forma más eficiente y prolonga su vida útil.

Aprovecha el modo ECO para reducir el consumo

En muchos equipos modernos existe un botón identificado como ECO, Energy Saving o un símbolo similar. Este modo ajusta automáticamente el funcionamiento del compresor y del ventilador para mantener una temperatura estable consumiendo menos electricidad.

Material necesario

  • Aire acondicionado con función ECO o equivalente.
  • Mando a distancia con pilas en buen estado.

Pasos

  1. Enciende el aire acondicionado y ajusta la temperatura entre 25 y 26 °C durante el verano. Es una temperatura que suele ofrecer un buen equilibrio entre confort y consumo.
  2. Pulsa el botón ECO del mando. Si tu equipo no dispone de esta función, consulta el manual para localizar el modo de ahorro de energía equivalente.
  3. Mantén puertas y ventanas cerradas mientras el equipo esté funcionando para evitar pérdidas de aire frío.
  4. Deja que el aparato funcione durante al menos 20 o 30 minutos antes de modificar la temperatura, permitiendo que estabilice el ambiente.
  5. Si todo funciona correctamente, la habitación alcanzará una temperatura agradable con un funcionamiento más regular y menos arranques bruscos del compresor.

Este modo resulta especialmente eficaz en habitaciones ocupadas durante varias horas. No todos los fabricantes utilizan el mismo nombre para esta función, por lo que conviene consultar el manual del equipo.

Limpia los filtros una vez al mes

Los filtros acumulan polvo, fibras y partículas que dificultan el paso del aire.

Apaga el equipo y desconéctalo de la corriente antes de manipularlo. Extrae los filtros siguiendo las instrucciones del fabricante y lávalos con agua tibia (30-35 °C). Si presentan bastante suciedad, añade unas gotas de jabón neutro.

Acláralos bien y déjalos secar completamente durante 12 a 24 horas antes de volver a colocarlos. Nunca los montes húmedos ni utilices lejía o productos abrasivos, ya que podrían deteriorar el material filtrante.

Ajusta una temperatura razonable

Cada grado de diferencia influye en el consumo eléctrico.

Durante el verano, mantener el aire acondicionado entre 25 y 26 °C suele proporcionar un buen nivel de confort. Ajustar el aparato a 19 o 20 °C no enfría la vivienda más rápido; simplemente obliga al equipo a trabajar durante más tiempo.

Una diferencia excesiva entre la temperatura interior y la exterior también puede resultar incómoda al entrar o salir de casa.

Utiliza el temporizador cuando sea posible

El botón Timer permite programar el apagado automático.

Si normalmente duermes con el aire acondicionado, configura el temporizador para que se apague después de 2 a 4 horas, cuando la habitación ya haya alcanzado una temperatura agradable.

Este pequeño gesto evita que el aparato funcione toda la noche sin necesidad y puede reducir el consumo eléctrico, especialmente durante los meses más calurosos.

Reduce el calor antes de encender el equipo

Disminuir la entrada de calor facilita el trabajo del aire acondicionado.

Baja las persianas o corre las cortinas durante las horas de mayor insolación, especialmente entre las 14:00 y las 18:00 en verano. Si es posible, ventila la vivienda a primera hora de la mañana o por la noche, cuando la temperatura exterior sea más baja.

Al reducir el calentamiento de la vivienda, el equipo necesitará menos tiempo para alcanzar la temperatura deseada.

Errores que debes evitar

  • Ajustar la temperatura demasiado baja. No enfría antes y aumenta el consumo eléctrico.
  • No limpiar los filtros. La suciedad reduce el caudal de aire y obliga al aparato a trabajar más.
  • Abrir ventanas mientras el aire acondicionado está encendido. El aire frío se pierde y el compresor funciona durante más tiempo.
  • Tapar la unidad interior con muebles o cortinas. El flujo de aire disminuye y el rendimiento empeora.
  • Encender y apagar continuamente el equipo. Es más eficiente mantener una temperatura estable cuando la estancia permanece ocupada.

Para ir más lejos

  • Activa el modo Sleep durante la noche si tu equipo lo incorpora; adapta automáticamente la temperatura para mejorar el confort y reducir el consumo.
  • Comprueba una vez al año el estado de la unidad exterior y elimina hojas o suciedad que puedan dificultar la ventilación.
  • Si utilizas ventiladores de techo o de pie, puedes aumentar 1 °C la temperatura del aire acondicionado sin perder sensación de frescor.

Preguntas frecuentes

¿Todos los aparatos tienen un botón ECO?

No. Algunos fabricantes utilizan nombres diferentes como Energy Saving, Smart o integran esta función automáticamente.

¿Cada cuánto debo limpiar los filtros?

Lo recomendable es hacerlo una vez al mes durante los periodos de uso intensivo y, como mínimo, antes del inicio de cada temporada.

¿Es mejor dejar el aire acondicionado encendido todo el día?

Depende del tiempo de uso de la vivienda. Si vas a ausentarte durante varias horas, suele ser más eficiente apagarlo y volver a encenderlo al regresar.

¿Qué temperatura es la más recomendable en verano?

Entre 25 y 26 °C suele ofrecer un buen equilibrio entre confort, consumo eléctrico y funcionamiento eficiente del equipo.

Abuela

« Apasionada por la cocina familiar, esta guía ofrece soluciones sencillas, tradicionales y prácticas para la limpieza y el mantenimiento del hogar. »

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