Qué plantar en noviembre en España: 10 hortalizas y aromáticas que todavía puedes cultivar

Carmen Herrera Huerto y Jardín

Noviembre no significa el final de la temporada de cultivo. Aunque las temperaturas empiezan a bajar y los días son más cortos, todavía existen numerosas hortalizas y plantas aromáticas que pueden sembrarse o plantarse durante este mes. De hecho, algunas especies crecen especialmente bien con el clima fresco del otoño. Tanto si tienes un huerto como un pequeño balcón con macetas, puedes aprovechar esta época para cultivar alimentos frescos. La clave está en elegir variedades resistentes, preparar correctamente la tierra y adaptar los cuidados al clima de tu zona.

Cómo preparar el huerto para plantar en noviembre

Antes de comenzar, es importante recordar que el clima de España varía considerablemente entre regiones.

En Andalucía, Murcia y buena parte del litoral mediterráneo, las temperaturas suaves permiten mantener numerosos cultivos al aire libre. En cambio, en Castilla y León, Aragón, Madrid y las zonas de montaña, las heladas pueden limitar las siembras.

Material necesario

  • Semillas o plantones de temporada.
  • Tierra de cultivo suelta y bien drenada.
  • Compost maduro.
  • Regadera con difusor.
  • Macetas de al menos 20-30 cm de profundidad, según la especie.
  • Manta térmica hortícola para proteger cultivos sensibles.

Preparación del terreno en 4 pasos

1. Retira las malas hierbas. Elimina raíces y restos de cultivos anteriores que puedan dificultar el crecimiento.

2. Mejora el suelo. Incorpora aproximadamente 2-3 litros de compost maduro por metro cuadrado si el terreno necesita materia orgánica.

3. Comprueba el drenaje. La tierra debe conservar cierta humedad sin permanecer encharcada.

4. Organiza las siembras. Coloca las plantas según sus necesidades de luz, espacio y protección frente al frío.

En noviembre, el crecimiento suele ser más lento que en primavera, por lo que conviene tener paciencia.

1. Espinacas: una hortaliza perfecta para el otoño

Las espinacas (Spinacia oleracea) toleran bien las temperaturas frescas y pueden cultivarse durante buena parte del otoño.

Siembra las semillas directamente a 1-2 cm de profundidad, dejando unos 20 cm entre filas. Cuando germinen, aclara las plantas hasta mantener aproximadamente 10-15 cm entre ellas.

Necesitan tierra fértil, humedad moderada y buena iluminación.

En zonas con heladas intensas, protégelas con manta térmica.

Las primeras hojas pueden recolectarse aproximadamente entre 40 y 60 días después de la siembra, aunque el frío puede retrasar el crecimiento.

2. Ajos: noviembre es uno de los mejores momentos

El ajo (Allium sativum) es uno de los cultivos tradicionales de otoño e invierno.

Selecciona dientes sanos destinados a la siembra y colócalos con la punta hacia arriba, a unos 3-5 cm de profundidad.

Deja entre 10 y 15 cm entre dientes y aproximadamente 25 cm entre filas.

Necesita una ubicación soleada y un terreno con excelente drenaje.

Riega ligeramente después de plantar y evita mantener la tierra constantemente húmeda.

Los ajos plantados en otoño suelen cosecharse a finales de primavera o durante el verano, dependiendo de la variedad y la región.

3. Habas: resistentes y fáciles de cultivar

Las habas (Vicia faba) se adaptan bien a las temperaturas frescas y son habituales en los huertos españoles durante noviembre.

Siembra las semillas a 4-6 cm de profundidad, dejando aproximadamente 20-30 cm entre plantas.

Prefieren suelos profundos, bien drenados y una exposición soleada.

Durante el invierno, el riego suele ser moderado, especialmente cuando llueve con frecuencia.

En regiones muy frías, las plantas jóvenes pueden necesitar protección frente a heladas intensas.

La cosecha suele llegar durante la primavera.

4. Guisantes: ideales para climas suaves

Los guisantes (Pisum sativum) pueden sembrarse en noviembre en zonas donde el invierno no sea excesivamente riguroso.

Coloca las semillas a unos 3-5 cm de profundidad, dejando entre 5 y 10 cm entre plantas.

Las variedades trepadoras necesitan tutores o una pequeña malla.

Prefieren temperaturas frescas y suelos que no acumulen agua.

En zonas con heladas prolongadas, es preferible retrasar la siembra hasta finales del invierno.

Según la variedad y las condiciones, la cosecha puede comenzar aproximadamente entre 70 y 120 días después.

5. Rábanos: una cosecha rápida incluso en otoño

Los rábanos (Raphanus sativus) son una excelente opción para quienes disponen de poco espacio.

Siembra directamente a 1 cm de profundidad y deja aproximadamente 5 cm entre plantas.

Necesitan tierra suelta, humedad regular y varias horas de luz.

En condiciones favorables, algunas variedades pueden cosecharse en 30-45 días. Con temperaturas bajas, tardarán más.

También pueden cultivarse en jardineras de unos 15-20 cm de profundidad.

6. Lechugas de invierno: perfectas para macetas

Las lechugas (Lactuca sativa) pueden cultivarse durante noviembre si se eligen variedades adaptadas al frío.

En regiones templadas, puedes sembrarlas o trasplantar plantones directamente al huerto.

Deja aproximadamente 25-30 cm entre plantas, según la variedad.

Prefieren un suelo fértil, ligeramente húmedo y protegido de los vientos fuertes.

En balcones, utiliza macetas con buen drenaje y evita el exceso de agua.

Las hojas pueden recolectarse progresivamente cuando alcanzan un tamaño adecuado.

7. Acelgas: resistentes y productivas

Las acelgas (Beta vulgaris var. cicla) soportan temperaturas frescas y permiten varias recolecciones.

Siembra a unos 2 cm de profundidad o utiliza plantones.

Deja entre 25 y 35 cm entre plantas para facilitar el desarrollo de las hojas.

Necesitan suelo fértil, riego moderado y buena iluminación.

En zonas con heladas fuertes, conviene protegerlas.

Puedes comenzar a recoger las hojas exteriores cuando tengan suficiente tamaño, dejando el centro intacto para favorecer nuevos brotes.

8. Perejil: una aromática que puedes cultivar todo el invierno

El perejil (Petroselinum crispum) es una aromática muy útil para cultivar en macetas.

En noviembre puede sembrarse en zonas templadas o mantenerse en lugares protegidos del frío.

Siembra las semillas a aproximadamente 0,5-1 cm de profundidad.

La germinación puede tardar entre dos y cuatro semanas, especialmente cuando bajan las temperaturas.

Necesita luz abundante, riego moderado y un sustrato que drene correctamente.

Corta los tallos exteriores cuando estén desarrollados, evitando retirar todas las hojas de una sola vez.

9. Romero: resistente y perfecto para balcones

El romero (Salvia rosmarinus) es una planta aromática mediterránea que tolera bien la sequía una vez establecida.

En noviembre, lo más recomendable es plantar ejemplares jóvenes de vivero, especialmente en regiones con inviernos suaves.

Utiliza una maceta de unos 25-30 cm con agujeros de drenaje y sustrato ligero.

Colócala en una zona soleada y riega únicamente cuando la parte superior de la tierra se haya secado.

Evita los encharcamientos, una de las principales causas de deterioro de sus raíces.

10. Tomillo: una aromática que necesita poca agua

El tomillo (Thymus vulgaris) es otra excelente opción para huertos y terrazas mediterráneas.

Puede plantarse en noviembre en zonas templadas, aunque en regiones frías conviene esperar a primavera o proteger los ejemplares jóvenes.

Necesita al menos varias horas de sol directo y un suelo ligero, preferiblemente con buen drenaje.

En maceta, utiliza un recipiente de unos 20 cm de profundidad.

Riega con moderación y evita dejar agua acumulada en el plato.

Una vez establecido, requiere pocos cuidados y permite recolectar pequeñas cantidades de hojas durante buena parte del año.

Errores frecuentes al plantar en noviembre

1. Elegir cultivos de verano. Tomates, pimientos y albahaca son sensibles al frío y no suelen ser adecuados para siembras exteriores de noviembre.

2. Regar como en agosto. Durante el otoño, la evaporación disminuye y el exceso de agua puede favorecer problemas en las raíces.

3. Ignorar las heladas. Una planta resistente al frío puede sufrir daños si es joven y se expone a temperaturas extremadamente bajas.

4. Utilizar tierra compactada. Un suelo con mal drenaje puede provocar encharcamientos, especialmente durante periodos lluviosos.

Para ir más allá: adapta tu huerto al clima español

  • Norte y zonas de montaña: prioriza ajos, habas y cultivos protegidos; adapta las siembras a las heladas locales.
  • Mediterráneo y sur: aprovecha el clima más suave para cultivar lechugas, espinacas, rábanos y aromáticas.
  • Balcones pequeños: utiliza jardineras profundas para hortalizas y macetas individuales para romero, tomillo y perejil.

Preguntas frecuentes

¿Qué se puede sembrar en noviembre directamente en tierra?

Ajos, habas, espinacas, rábanos y, en zonas templadas, guisantes son algunas de las opciones más habituales.

¿Se puede plantar en noviembre en un balcón?

Sí. Lechugas, perejil, rábanos, romero y tomillo pueden cultivarse en recipientes adecuados, siempre que reciban suficiente luz.

¿Hay que regar el huerto todos los días en noviembre?

No. La frecuencia depende de la lluvia, la temperatura, el tipo de suelo y el cultivo. Conviene comprobar la humedad antes de regar.

¿Qué hortalizas crecen más rápido durante noviembre?

Los rábanos y algunas verduras de hoja pueden ofrecer cosechas relativamente rápidas, aunque las bajas temperaturas ralentizan su desarrollo.

Noviembre sigue siendo un mes lleno de posibilidades para el huerto en España. Elegir cultivos adaptados al frío, mantener un buen drenaje y proteger las plantas jóvenes cuando sea necesario permite aprovechar el otoño y preparar cosechas para el invierno y la primavera.